El ministro del Interior, Carlos Negro, dijo que “la prevención de homicidios es posible”, aunque precisó que es en términos generales y no de uno “en concreto”.
Tras asesinato del bebé, Negro dijo que "la prevención de los homicidios es posible" pero no de uno "en concreto"
El ministro afirmó que la Policía conocía el conflicto en el lugar donde mataron al bebé porque “había amenazas” y “advertencias”.
“La prevención de los homicidios es posible realizarla, se realiza, y eso ha generado resultados alentadores. Pero prevenir un homicidio en concreto es más complejo, porque es algo que puede darse o no, puede ser a otra persona”, expresó.
Al ser consultado sobre el asesinato del bebé en Colón, Negro se refirió a la esquina donde ocurrió el crimen, en Pasaje J y continuación Aparicio Saravia. Allí, el 17 de abril hubo un homicidio de un joven de 23 años. Días después, la casa del padre del bebé fue atacada a tiros.
Asesinato del bebé de un año y medio: qué se sabe hasta ahora de lo que pasó en Colón
“Esto se venía gestando de manera acelerada: había amenazas y advertencias”, afirmó Negro. Y añadió: “Hubo tareas de prevención y de inteligencia. Se hacía un seguimiento de este caso. Lo teníamos controlado en el sentido de que sabíamos de la situación. Pero que alguien salga con una pistola automática y ejecute a un bebé en la calle no alcanzamos todavía a comprender cómo pudo haberse generado”.
El ataque a tiros que terminó con la muerte de Santino ocurrió en la noche del lunes 27 en Pasaje J y Continuación Aparicio Saravia, en Colón. El niño, de un año y 7 meses, viajaba en un Volkswagen Vento rojo junto a su padre, de 24 años, y la pareja del joven, cuando fueron atacados desde otro vehículo.
Eran casi las 20:00 cuando el auto avanzaba por Pasaje J y estaba llegando a la casa. En ese momento, otro vehículo se acercó, los rebasó y sus ocupantes comenzaron a disparar hacia atrás sin mediar palabra.
Los disparos se concentraron sobre el lado del conductor. Fueron al menos siete impactos que atravesaron el parabrisas. El joven llevaba a su hijo en la falda mientras conducía. Uno de los disparos impactó en la cabeza del bebé. Mientras, el padre sufrió heridas en el brazo, el hombro y el oído izquierdo.
El traslado y la doble escena
Tras el ataque, el abuelo del niño —que estaba en una casa cercana— tomó el volante y condujo unas nueve cuadras hasta el estacionamiento de un supermercado ubicado en avenida Garzón, donde pidió ayuda.
Desde allí, padre e hijo fueron trasladados a una mutualista en Avenida Garzón y Lanús. El bebé ingresó gravemente herido y murió como consecuencia del disparo en la cabeza. El padre quedó fuera de peligro y fue dado de alta al día siguiente.
La escena del caso quedó en dos puntos: por un lado, la intersección de Pasaje J y Continuación Aparicio Saravia, donde se encontraron casquillos y rastros de sangre; por otro, el estacionamiento del supermercado, donde quedó el auto con el parabrisas perforado por los impactos.
Para la Policía, no hay dudas de que el objetivo del ataque era el padre del niño, en un escenario de enfrentamiento entre bandas por drogas y armas en la zona.
Los atacantes escaparon hacia Verdisol y abandonaron el auto utilizado, que apareció incendiado. De momento no hay detenidos.
La investigación está a cargo de la Fiscalía de Homicidios y del Departamento de Homicidios de Hechos Complejos, que trabajan en el relevamiento de cámaras y otras pruebas para identificar a los responsables.
Lo más visto
video

Dejá tu comentario