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La odisea de una tienda: apuñalaron maniquí y ladrones van a cambiar zapatos robados

El último caso es el de un joven que se vistió con ropa de marca y se fue corriendo con todas las alarmas puestas. Dejó su vestimenta "de regalo"

Una tienda de Maldonado sufrió tres extraños incidentes en pocos días: un ladrón se vistió de pies a cabeza y huyó, un seudocliente apuñaló a uno de los maniquíes de la vidriera y otro se presentó para cambiar el talle de zapatos que habían sido robados.

Los tres hechos ocurrieron en el negocio Once Calzados.

Su dueña, Gabriela Terra, contó a FM Gente que estos episodios son parte de un largo collar de problemas que trae la inseguridad ciudadano.

“A esta altura nos tenemos que levantar rezando y cuando nos acostamos que estamos vivos todavía… Es lo único que nos queda”, dijo la empresaria.

El último episodio extraño ocurrió en la víspera.

“Lo de ayer fue insólito… El señor entró al local, pidió una campera y un pantalón deportivo. Se probó la campera y dijo que le quedaba grande y pidió otro talle. Siempre rodeado de vendedoras… Una de ellas detectò que estaba un poco nervioso y, como ya están acostunbradas que las roben, pobres chiquilinas, y llamó a la cajera”, narró.

“La cajera se acercó, pidió un par de championes. Eso ve en el video. Ya estaba vestido con toda la ropa. Se puso los championes, ‘clavó la uña’ y salió corriendo del local. Y vestido con ropa de marca: championes Adidas, ropa deportiva Umbro. Buen estilo. Ya no sabes si reírte o llorar”, agregó.

Informó que el sujeto fue detenido “con la ropa puesta" pocas cuadras después, con las etiquetas y las alarmas.

La ropa que llevaba fue la que dejo en el local. No era un canje justo.

"Vamos a ver qué dice la fiscal ahora. Porque a veces te llaman para preguntarte si, en caso de que pague, lo dejan en libertad. Es increíble”, comentó.

La dueña de la tienda narró otro episodio increíble ocurrido días atrás: "entró uno y apuñaló un maniquí”.

Era alguien que las vendedoras ya conocian porque había intentado robar esa misma tienda tiempo atrás.

“A los dos días estaba comiendo panchos frente a la plaza… Qué le vamos a hacer. Así es el nuevo Código. Y a los pocos días entró al local con un cuchillo y apuñaló a un maniquí”, señaló.

El tercer caso no es menos insólito: el "cliente" entró a cambiar dos pares de zapatos.

Las vendedores identificaron enseguida el material: habían sido hurtados cuando la mercadería se trasladaba de un local a otro.

Terra dijo que ya no sabe qué hacer.

“En la semana, tres o cuatro veces tenemos robos o intentos de robo en los locales. Es muy complicado trabajar así. Las vendedoras pasan momentos horribles”, afirmó.

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