La Justicia imputó este martes a un hombre de 46 años, sin antecedentes penales, por encubrimiento en el caso del bebé asesinado en Colón el 27 de abril. Para los investigadores, tuvo participación directa en la logística y organización del crimen.
Asesinato del bebé en Colón: imputan por encubrimiento a un hombre de 46 años
Para los investigadores, el imputado tuvo participación directa en organización y logística del crimen. Cumplirá prisión preventiva mientras sigue la investigación.
Según supo Subrayado, es acusado de haber conseguido el auto desde donde se atacó a balazos al bebé y a su padre. Por eso, aguardará en prisión preventiva por 180 días mientras la Fiscalía sigue la investigación.
El imputado había sido detenido el lunes de mañana durante allanamientos en el barrio Conciliación.
Un joven de 21 años fue detenido como sospechoso del tiroteo en Malvín Norte que dejó a bebé baleado
En paralelo, el Departamento de Homicidios de la Dirección de Hechos Complejos y la Fiscalía avanzan en las indagatorias para dar con los tiradores.
El homicidio del bebé
El ataque a tiros que terminó con la muerte de Santino ocurrió en la noche del lunes 27 de abril en Pasaje J y Continuación Aparicio Saravia, en Colón. El bebé, de un año y siete meses, viajaba en un Volkswagen Vento rojo junto a su padre, de 24 años, y la pareja del joven, cuando fueron atacados desde otro vehículo.
Eran casi las 20:00 cuando el auto avanzaba por Pasaje J y estaba llegando a la casa. En ese momento, otro vehículo se acercó, los rebasó y sus ocupantes comenzaron a disparar hacia atrás sin mediar palabra.
Los disparos se concentraron sobre el lado del conductor. Fueron al menos siete impactos que atravesaron el parabrisas. El joven llevaba a su hijo en la falda mientras conducía. Uno de los disparos impactó en la cabeza del bebé. Mientras, el padre sufrió heridas en el brazo, el hombro y el oído izquierdo.
Tras el ataque, el abuelo del niño —que estaba en una casa cercana— tomó el volante y condujo unas nueve cuadras hasta el estacionamiento de un supermercado ubicado en avenida Garzón, donde pidió ayuda.
Desde allí, padre e hijo fueron trasladados a una mutualista en Avenida Garzón y Lanús. El bebé ingresó gravemente herido y murió como consecuencia del disparo en la cabeza. El padre quedó fuera de peligro y fue dado de alta al día siguiente.
La escena del caso quedó en dos puntos: por un lado, la intersección de Pasaje J y Continuación Aparicio Saravia, donde se encontraron casquillos y rastros de sangre; por otro, el estacionamiento del supermercado, donde quedó el auto con el parabrisas perforado por los impactos.
Para la Policía, no hay dudas de que el objetivo del ataque era el padre del niño, en un escenario de enfrentamiento entre bandas por drogas y armas en la zona.
Los atacantes escaparon hacia Verdisol y abandonaron el auto utilizado, que apareció incendiado.
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