jueces

Árbitros en las Copas del Mundo: la historia de los “hombres de negro”

Barreto y Larrionda, los uruguayos más destacados. Solo hubo cuatro latinoamericanos en finales. Irmatov, Brizio y Mateucci, entre otros, los récord.

Por Daniel Rodríguez @

En “Fútbol a sol y sombra” Eduardo Galeano escribió sobre los árbitros: “Los derrotados pierden por él y los victoriosos ganan a pesar de él. Coartada de todos los errores, explicación de todas las desgracias. Los hinchas tendrían que inventarlo si él no existiera”. “Durante más de un siglo, el árbitro vistió de luto. ¿Por quién? Por él. Ahora disimula con colores”.

Aunque hayan dejado el negro por otros colores a partir del 94, los árbitros ya supieron lucieron otras prendas y colores en los mundiales de la década del 30, pasando al uniforme más riguroso desde Brasil 50. Pero fueron dos colores los que cambiaron drásticamente su tarea…

Inspirado en el amarillo y rojo de un semáforo, el inglés Ken Aston –árbitro de la “batalla de Santiago- sugirió crear las tarjetas con esos colores para determinar claramente el grado de sanción, dejando de lado las amonestaciones verbales.

Estrenadas en México 70, el primero en ver la amarilla fue el soviético Kakhi Asatiani, por parte del alemán Kurt Tschencher.

La primera roja se sacó cuatro años después, cuando el turco Babacan expulsó al chileno Carlos Caszely en partido ante Alemania Federal.

Entre rojas, doble amarilla o a la vieja usanza hubo 169 expulsados por Copas del Mundo. El primero fue el peruano Plácido Galindo ante Rumania en el 30, por orden del chileno Alberto Warnken.

El que vio la roja más rápido fue el uruguayo José Batista, expulsado por el francés Joel Quiniou a los 53 segundos del partido contra Escocia en México 86.

El árbitro que expulsó más jugadores fue el mexicano Arturo Brizio: 7 entre el 94 y 98.

Quien mostró más rojas y amarillas fue Valentin Ivanov de Rusia, 4 y 16 respectivamente en el Portugal-Holanda de 2006.

El que dirigió más partidos es el uzbeko Ravshan Irmatov: 9 entre los mundiales de Sudáfrica y Brasil. Con 40 años podría dirigir en Rusia y extender más su marca.

Además Irmatov junto al argentino Horacio Elizondo y el mexicano Benito Archundia comparten el récord de 5 partidos dirigidos en un solo torneo.

El honor de arbitrar el primer partido lo tuvo el uruguayo Domingo Lombardi en el Francia-México de 1930.

Otro uruguayo fue el más joven en la historia en conducir un partido de copa del mundo: Francisco Mateucci, con 27 años, dirigió Yugoslavia-Bolivia en el Gran Parque Central.

En el otro extremo está el inglés George Reader, que arbitró Brasil-Uruguay en Maracaná con 53 años.

De los veinte árbitros encargados del partido final, 15 fueron europeos. El primer sudamericano fue el brasileño Coelho en 1982. El único africano fue el marroquí Belqola en el 98.

Edgardo Codesal, uruguayo nacionalizado mexicano, cobró el polémico penal que le dio el triunfo a Alemania en el 90. Además fue el primero en expulsar jugadores en una final: los argentinos Monzón y Dezotti.

Pero los uruguayos con mayor destaque en la historia mundialista son Ramón Barreto y Jorge Larrionda. El primero dirigió 5 partidos entre 1970 y 1978 y el único es ser árbitro asistente en dos finales del mundo: 74 y 78.

Por su parte Larrionda es uno de los tres con 8 partidos dirigidos, detrás de Irmatov. Arbitró 4 en Alemania 06, incluyendo una semifinal y otros cuatro en Sudáfrica, hasta el episodio del gol de Lampard.

Larrionda también es uno de los cinco árbitros que registra tres expulsiones en un solo partido: De Rossi, Mastroeni y Pope vieron la roja en el empate de Italia y Estados Unidos en 2006.

La descripción de Galeano sobre la esencia de los “Hombres de Negro” seguirá incambiada, aunque cambien los colores o se aplique tecnología para evitar los errores. Al de la cancha, el hincha le gritará ¿Qué cobraste?...

Y al del VAR ¿Qué viste? ¡Cuervo!

Dejá tu comentario