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Volvió la NBA y los Lakers derrotaron a los Clippers con Lebron James como emblema

Tras cuatro meses de suspensión por el coronavirus, se reinició la temporada con un potente mensaje contra el racismo

En un duelo de equipos de Los Ángeles y de aspirantes al anillo, los Lakers derrotaron este jueves a los Clippers por un ajustado 103-101 en la jornada de reanudación de la temporada de la NBA en Disney World (Orlando).

LeBron James, la estrella de los Lakers, tuvo una mala noche en el tiro y se quedó con 16 puntos y 11 rebotes, pero fue fundamental para el triunfo de su equipo en el último minuto.

El pívot Anthony Davis, con 34 puntos y 16 de 17 en tiros libres, fue quien llevó el peso de los Lakers, que con esta victoria igualan 2-2 a los Clippers en los enfrentamientos directos en esta temporada.

Por los Clippers destacó su pareja estelar: Paul George anotó 30 puntos con 6 triples y Kawhi Leonard hizo 28 puntos a los que sumó una gran actuación defensiva con 2 robos y 2 tapones.

Leonard, que persigue su tercer anillo de la NBA con tres equipos diferentes, hizo un gran marcaje sobre LeBron James, que acabó con una estadística de 6 de 19 en tiros de campo.

Pero, a sus 35 años, 'King' James fue decisivo de nuevo en el final de partido logrando la canasta que ponía el definitivo 103-101 en el marcador.

Los Clippers tenían una última posesión, en la que James hizo primero una gran defensa sobre Kawhi Leonard y posteriormente, cuando la pelota le llegó a Paul George, siguió con el marcaje y obligó al alero de los Clippers a un lanzamiento triple muy forzado que salió fuera.

Los Clippers, que ocupan la segunda posición de la conferencia Oeste tras los Lakers, tuvieron las sensibles bajas del escolta Lou Williams y del pívot Montrezl Harrell, a quienes espera recuperar antes de que empiecen los playoffs el 17 de agosto.

Anteriormente, en el primer partido de la reanudación de la NBA, los Utah Jazz se impusieron a los New Orleans Pelicans por 106-104. El máximo anotador del partido fue el escolta suplente de los Jazz Jordan Clarkson, con 23 puntos, mientras sus compañeros Donovan Mitchell y Mike Conley anotaron 20 cada uno y Rudy Gobert hizo 14 unidades y 12 rebotes.

Por los Pelicans, Ingram anotó 23 puntos y el veterano escolta JJ Reddick otros 21 mientras que Zion Williamson, con solo un par de entrenamientos tras su regreso a la "burbuja", hizo 13 puntos en solo 15 minutos en pista.

"Por supuesto que nos gustaría haber podido jugar con él en la recta final, pero usamos los minutos que nos dieron los médicos", dijo el técnico de Pelicans, Alvin Gentry, sobre su joven fenómeno.

Los Pelicans, décimos del Oeste, necesitan volver pronto a la senda del triunfo si quieren arrebatarles a los Memphis Grizzlies la octava plaza, la última que da boleto a los playoffs.

Post-coronavirus

Tras cuatro meses de suspensión por el coronavirus, la NBA reinició su temporada este jueves con un potente mensaje contra el racismo por parte de sus jugadores y entrenadores, que se arrodillaron durante el himno estadounidense en los dos juegos iniciales.

En una protesta insólita en la NBA, y prohibida en sus reglamentos, estrellas como LeBron James (Los Angeles Lakers) y Kahwi Leonard (Los Angeles Clippers) formaron una sola fila en la que se mezclaban compañeros y rivales.

Al unísono, todos hincaron una rodilla en la pista cuando empezó a sonar el himno previo a los partidos, con algunos jugadores agachando la cabeza emocionados, otros entrelazando sus brazos y alguno, como LeBron, levantando brevemente un puño al aire y señalando al cielo.

Dos ajustadas victorias de los Lakers sobre los Clippers (103-101) y de los Utah Jazz frente a los New Orleans Pelicans (106-104) pusieron otra vez en marcha la temporada más incierta de la NBA, con 22 equipos resguardados de la pandemia en la llamada "burbuja" de Disney World (Orlando).

Los primeros y los últimos puntos del juego inaugural los convirtió el pívot francés de los Utah Jazz Rudy Gobert, cuyo contagio de coronavirus forzó la abrupta suspensión de la temporada el pasado 11 de marzo.

"Después de todo lo que yo personalmente, y todo el mundo, ha vivido, poder seguir inspirando a millones de niños de todo el mundo es una bendición", reconoció Gobert.

Posteriormente, LeBron James (16 puntos y 11 rebotes) lideró un triunfo con el que los Lakers colocaron un empate 2-2 en los enfrentamientos directos de esta temporada contra los Clippers, uno de sus grandes rivales para el anillo.

- "No podemos parar" -

Como parte de su jornada de protesta, los jugadores portaron camisetas negras con el lema "Black Lives Matter" (La vida de las personas negras importa), que también está grabado en el centro de las tres canchas del complejo deportivo de Disney World donde se jugará a puerta cerrada hasta las finales de octubre.

La liga y los jugadores se comprometieron a que este final de temporada, a pesar de las condiciones de aislamiento en Disney World, sea un altavoz de las actuales protestas contra el racismo desencadenadas por el crimen del afroamericano George Floyd a manos de un policía blanco dos meses atrás.

"Entendemos lo que está pasando en la sociedad ahora mismo y estamos usando esta plataforma de la NBA como jugadores, como entrenadores y como organización para mantener una postura fuerte", dijo 'King' James.

"Estamos lidiando con mucho racismo, mucha injusticia social y brutalidad policial", subrayó. "Este es un buen comienzo (...) Pero no podemos parar. Mantendremos el pie en el acelerador como lo hemos hecho en los últimos dos meses".

Aunque las normas de la NBA exigen, desde principios de 1980, que los jugadores se mantengan en pie durante el himno, el comisionado Adam Silver avanzó que, "bajo estas circunstancias únicas", la liga no actuará contra los equipos.

"Respeto el acto unificado de protesta pacífica de nuestros equipos por la justicia social", dijo Silver, quien estuvo presente en el duelo angelino.

- Mensajes en lugar de nombres -

El gesto de hincar la rodilla se ha convertido en uno de los símbolos de las masivas manifestaciones por la igualdad racial y el fin de la brutalidad policial que han tenido lugar en Estados Unidos y otros países durante los últimos meses.

Este tipo de protesta fue popularizado en 2016 por el jugador de football americano Colin Kaepernick, quien fue en su momento objeto de duras críticas, entre ellas del presidente Donald Trump, y nunca volvió a ser contratado por ningún equipo de la NFL.

Entre otras acciones, los jugadores también saltaron a la pista cambiando sus nombres de las camisetas por mensajes como "Equality" (Igualdad) o "Justice Now" (Justicia Ahora).

La estrella de los Jazz, Donovan Mitchell, mostró ante la prensa un chaleco antibalas con numerosos nombres de personas que murieron a manos de la policía.

"Estamos hartos de tener miedo (...) No importa cuánto dinero tengas o si eres famoso. Como hombre afroamericano, eso es lo que eres", afirmó el escolta, de 23 años.

Posteriormente, Mitchell volvió a reclamar en Twitter la detención de los policías que mataron en marzo a Breonna Taylor, una enfermera que fue tiroteada por agentes que irrumpieron en su apartamento en el marco de un pedido de captura de un sospechoso que ya estaba detenido.

Numerosos jugadores de la NBA han dedicado sus comparecencias de prensa en la "burbuja" de Orlando (Florida) a exigir estos arrestos.

Con pruebas diarias de coronavirus y una infinidad de restricciones, la NBA ha creado un entorno de seguridad para proteger a los jugadores de la pandemia, que se ha cobrado la vida de más de 150.000 vidas en Estados Unidos y está en expansión en Florida.

Las canchas han sido también adaptadas para prevenir riesgos. Los asientos de los banquillos se han separado a una mayor distancia y, aunque no es obligatorio, algunas personas portaron mascarilla durante el juego, como el entrenador de los Pelicans, Alvin Gentry, uno de los más veteranos de la liga a sus 65 años.

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