MONTEVIDEO

Víctima de abuso en Cordón sobre resolución judicial: "Se sintió de a ratos peor que lo que me pasó"

"Vecinos, policía, médicos, todo el mundo actuó bien, y había exceso de pruebas”, afirmó la joven de 28 años.

Angélica Martínez es una de las mujeres que víctima de abuso sexual en Cordón y dialogó con Subrayado luego de que la Justicia lo declarara inimputable.

Al hombre, de 30 años, se lo investigó por dos delitos de abuso sexual, un delito de hurto agravado y un delito de lesiones personales, pero fue internado tras considerarse que tuvo un trastorno por consumo.

“Se sintió de a ratos peor de lo que me pasó porque cuando me pasó lo que me pasó me di cuenta que el único que estaba mal era él y era de la única persona que desconfiaba. Vecinos, policía, médicos, todo el mundo actuó bien, y había exceso de pruebas”, afirmó y agregó: “Solo me quedó el sabor agridulce de que en el último eslabón de la cadena la Justicia decide hacer caso omiso a la cantidad de pruebas y la evidencia que ya había. Y realmente mi problema es con la Justicia que con palabras muy rimbombantes intenta justificar su decisión pero no termina de decir el diagnóstico, porque apela a que su abuso tuvo que ver con un delirio por el consumo de psicoactivos”.

También cuestionó que lleguen a un diagnóstico psiquiátrico “en tan poco tiempo” y pidió tener la garantía de que no sucederá algo similar una vez que le den de alta al hombre.

La joven, venezolana de 28 años, narró que la noche en la que fue víctima del hombre, volvía a su casa tras salir con amigos y que decidió tomar ómnibus en lugar de otro medio de transporte, como lo hace habitualmente cuando se le hace tarde.

“El ómnibus me deja en Acevedo Díaz y Bulevar España, y desde ahí me iba a trasladar hasta Guaná, que es donde vivo. Ya cuando iba en la calle Charrúa se me va acercando este señor”, contó y agregó que el hombre la atacó y le puso la mano en la entrepierna. Dijo que cuando se dio cuenta de lo que estaba ocurriendo, comenzó a gritar por ayuda al notar que había gente cerca.

“Me tapa la boca muy tarde, porque ya había gritado, y los vecinos escucharon. Al parecer la Policía llega porque varios vecinos y los chicos que me ayudaron, que fueron los testigos principales, llega la Policía a tiempo y a pesar del horror que viví se pudo resolver bien”, agregó.

Temas de la nota

Dejá tu comentario