Valentino es el único bebé nacido por gestación subrogada en Uruguay. Un equipo de Subrayado dialogó con Valeria Meneses, su madre, que contó cómo fue el proceso. Fue su hermana Sofía quien lo gestó.
Valentino es el único bebé nacido en Uruguay por gestación subrogada: su madre Valeria contó la historia
Marisa Dellepiane, especialista en reproducción asistida, se refirió a la ley que en Uruguay permite la subrogación y las condiciones que plantea.
"Desde los 16, 17 años en adelante, cuando vi que no menstruaba, empecé a consultar con ginecólogas, y me descartaron la posibilidad de ser madre, porque tenía un útero infantil, creo que le dicen. Esa noticia fue la peor que me podían dar. Quería tener mi hijo propio y me estaban diciendo que no lo iba a poder tener. En ese momento fue dura esa noticia, desoladora", contó.
Después, en su hogar, fue tema de conversación con una de sus hermanas, que se ofreció para ayudarla a "cumplir su sueño".
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"Ahí salió Carolina prendiendo esa esperanza de vuelta en mí. Carolina a lo último no pudo hacer, y lo logró Sofía con tener a Valentino en su vientre. Fue ella que se ofreció y lo hizo encantada", relató Valeria.
"Nosotros conflicto emocional teníamos, pero también estaba la psicóloga apoyándola a ella, a mí. Sofía llevó el embarazo impecable, impecable, de principio a fin. Lo sacamos a Valentino a las 39 semanas, para no pasar por el proceso de parto. Estaba toda la familia en el hospital esperando a Valentino y fue el mejor día de mi vida. No hay como describir ese día la emoción que yo tenía", remarcó.
Valeria contó que el vínculo con sus hermanas siempre fue fuerte, pero que "con Sofía, ahora, lo primero que hago es consultarle esto, aquello. La tengo muy presente para todo. Es mi compañera en todo. Se lleva divino con Valentino, siempre está al pendiente de él ahí, y se comporta como toda tía-madrina", afirmó.
Valentino tiene 10 meses, es su primer día de la madre y es "un sueño hecho realidad".
"En todo momento estoy disfrutando de Valentino. Ahora que está con mamitis, me siento halagada, porque un hijo que no tuve en el vientre, que él tenga esa conexión tan fuerte conmigo. Siempre tuvimos esa conexión desde que nació y hubo momentos que pensé si en algún momento me aceptará como madre, lo podré calmar cuando llora, y enseguida se calmó conmigo, se arrinconó a mí. Ese vínculo lo tenemos totalmente", dijo.
En Uruguay, la Ley 19.167 que regula las técnicas de reproducción humana asistida es la que se permite la subrogación de vientre en casos específicos. Según Marisa Dellepiane, especialista en reproducción asistida que con su equipo acompañó el caso de Valeria, hay limitaciones que tiene la normativa que hacen que no haya mas casos en nuestro país.
"Es para mujeres que no tienen útero o que tienen una enfermedad médica que no pueden gestar. Las parejas de varones quedaron fuera de la ley. No pueden tener un útero que sustituya, porque no hay útero para sustituir", indicó la especialista.
"Lo otro que dice la ley es que debe sustituirlo la mamá, la hermana o la cuñada. Eso ha hecho que desde que se promulgó la ley en 2013, no se habían podido hacer casos de subrogación uterina. Había intentos, pero que fracasaban antes de llegar a hacerse o se los fueron a hacer fuera del país", agregó.
Respecto a la crítica que hay al respecto de la subrogación, sobre que se corre riesgo de explotación del cuerpo de otra mujer, Dellepiane aclaró que eso fue lo que pensaron los legisladores uruguayos con el proyecto como es.
"Tiene que haber una finalidad altruista. En otros países, el ejemplo más claro es Estados Unidos, se hace y las mujeres que prestan su útero para gestar, cobran por eso. Y contrario a lo que nos parece a nuestra cultura, en la cultura de ellas, es una cosa totalmente normal, y no es que sea solo una parte mercantil del vínculo, sino que establecieron un vínculo afectivo y de amistad con la gestante, que en realidad es gente que quiere ayudar al prójimo. Claro, no va a trabajar de repente durante nueve meses, el parto, el puerperio, y tiene que tener a cambio una remuneración", indicó Dellepiane.
En el caso de Valeria, "fue muy lindo acompañarlas" y "lo que ayudó mucho fue la determinación de querer ser madre desde los 20 años, a pesar de haber nacido sin útero".
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