LA HISTORIA DE JUAN

Vivió años en la calle y el invierno pasado recurrió a dispositivos por el frío; ahora brinda servicio en los centros

"Los que verdaderamente pasamos años y cosas muy duras y muy difíciles, entendemos al que viene hoy", dijo Juan sobre el encuentro con otras personas que siguen en la calle.

Allí, un equipo de Subrayado dialogó con Juan, que tiene casi 54 años y que fue una de las personas en situación de calle que recurrió a los centros dispuestos el invierno pasado. Este año, trabaja en una organización social que se llama Betania, con la que presta servicio en estos espacios del dispositivo por la alerta roja. "Lo que tengo calentito es el alma", sostuvo.

"Hace unos años estaba en situación de calle, por causas del consumo. El año pasado pedí ayuda. Vine a varios refugios de contingencia, que me levantaban los ómnibus de la Republicana. Pude pedir ayuda, me fui a internar, y estuve más de nueve meses internado. Ya hace casi 11 meses que estoy limpio y hoy hay un antes y un después porque el año pasado estaba de repente con gente que hoy va a venir, viviendo, conviviendo con ellos, sino también muchas veces durmiendo acá, y para mí es un placer y hay muchas emociones hoy poder servir, poder revertir la situación", aseguró Juan.

"Es difícil, no es fácil, pero se puede", dijo sobre el mensaje que quiere transmitir a sus compañeros. "Se puede salir adelante, se puede cambiar de vida y sobre todas las cosas salir de ese infierno, que solo nosotros, los que verdaderamente pasamos años y cosas muy duras y muy difíciles, entendemos al que viene hoy. Es una forma de recibirlo, pero también uno lo entiende totalmente".

Hoy, remarcó, lo que tiene "calentito es el alma" y "saber que hay cosas que las pasé muy difíciles, y pasé mucho hambre y mucho frío, pero hoy puedo darle un abrazo sincero a la gente que va a venir y hay mucha gente que me conoce en la calle. Estuve muchos años por todos lados. Entonces hoy brindarle ese abrazo, porque está de menos que estés en la calle, te levanten y te traigan a un lugar donde es un galpón. Pero ya ver gente y que te den un abrazo y te digan 'vamo arriba, se puede'. hay un antes y un después.

Para él faltan más oportunidades para "salir adelante".

Otras historias de la situación de calle

Otro equipo de Subrayado dialogó con varias personas en situación de calle en la plaza del Entrevero, quienes contaron su realidad y si están dispuestos a ir a un centro de dispuesto por el Estado.

Un joven que hace un mes está en la calle contó que las noches se viven "siempre buscando abrigo, comida caliente, lugares donde no tengas lluvia, viento".

"Lo que importa es no volver a tener que pedir cupo, sería la permanencia en estos mismos 24 horas que se van a desarrollar", dijo un hombre.

"No es lo mismo un cartón que un colchón. ¿Para qué se va a un refugio? Yo voy a bañarme, a comer, a descansar", sostuvo otro.

Gustavo está en la calle hace 20 años, vive en un refugio y cuando está en la calle busca ropa para estar abrigado. Ha pasado "mucho frío".

Marcelo pasa la noche "donde cae". "El que vive en la calle, para uno que está en la calle ya, es como la tortuga, ya tenés caparazón", expresó.

"Yo sobrevivo a través de cartón, nylon o lo que encuentre", dijo un joven.

TESTIMONIO FRIO

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