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Un periodista argentino apareció muerto ahorcado por asfixiofilia: ¿accidente o atentado?

La mujer que estaba con él se llevo los documentos y el celular de la víctima. Demoraron cuatro días en identificar el cadáver

La muerte de un joven periodista argentino Nahuel Licata durante un juego sexual es un misterio: lo encontraron sin documentación y la Policía no pidió la identificación por huellas digitales lo que retardó la investigación.

Costó cuatro días relacionar el cadáver encontrado sobre la cama y la búsqueda del joven estudiante.

Todo ello mejoró las chances de impunidad para la mujer que huyó de la escena del crimen, el hotel alojamiento Obsession en el barrio de Flores.

"Mi pareja se quedó duchando", dijo ella al empleado y se fue del lugar sin dejar rastros.

Las cámaras no permite identificarla fácilmente entre parientes y amigos. Licata no tenía novia.

El cadáver estaba atado con medias a la cama. Tenía una trenza de goma sujetada a un trozo de madera alrededor del cuello, lo que hace suponer que lo habrían utilizado como una especie de torniquete.

¿Fue un jugo sexual que salió mal? ¿Fue un asesinato en el que el juego sexual fue la excusa para reducir a la víctima?

Martín Nahuel Licata tenía 27 años y había salido de su casa el sábado en la mañana. En su familia todos daban por descontado que iba a la facultad donde estudiaba Filosofía.

Trabajaba como periodista independiente en varios medios que se autoidentifican como alternativos al poder establecido y desde allí había hecho algunas denuncias periodísticas que pudieron molestar a poderosos.

Por eso, algunos de sus amigos creen que pudo haber sido un asesinato por encargo.

Para la Policía la cosa es más simple: la muerte se debió a la asfixiofilia, la práctica sexual que la pareja estaba implementando en la cita.

Los alrededores de calle Falcón, donde está el albergue transitorio, es una zona de prostitución. ¿Pudo haber contratado a a alguien? Sus seres más allegados creen que no.

La investigación ahora se concentra en el celular de la víctima que no fue hallado en la escena del crimen. Es probable que se lo haya llevado la mujer que lo acompaña, dijeron fuentes de la investigación a la agencia Télam.

Los mensajes enviados por Whatsapp nunca llegaron.

Alguien contestó pero no habló en uno de los tantos llamados que hizo la familia para localizar a Martín. Además, en un momento recibieron desde la línea de su hermano un SMS en el que preguntaban por el nombre de una persona desconocida.

La fiscalía en lo Criminal ya pidió información sobre la actividad del teléfono, los mensajes y llamadas entrantes y salientes y la apertura de las antenas para saber la geolocalización del aparato.

Licata escribía con un seudónimo, Martín D'Amico, en diversos portales. Esa identidad no sólo se reflejaba en la firma de sus notas: también se presentaba así en las redes sociales, donde casi no subía fotos de su vida.

En su perfil había imágenes de Che Guevara o del expresidente de Venezuela, Hugo Chávez.

En un tuit, uno de sus amigos escribió sobre su muerte y el ejercicio profesional del periodista: "Nota de Martín Licata, pocos días antes de aparecer ahorcado, publicando la lista de políticos argentinos apoyados por George Soros y la Open Society - Impresionante! Están Massa, Pichetto, Donda, Patricia Bullrich, Rubinstein, Lipovetski".

El mensaje fue escrito por alguien identificado como Tom Lawyer, un conocido de Martín que en su perfil se presenta como profesor de filosofía y estudiante de abogacía.

Sin embargo, este jueves, el propio Lawyer tuiteó que Kontrainfo.com le aclaró que "la nota no es de la autoría de Martín".

El amigo también aclaró que el fallecido "no era K, era crítico".

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