Refugiado sirio obtuvo trabajo en Chui brasileño: "no vuelvo más a Uruguay"

Ibrahim Ilshebli fue contratado por un negocio de ropa, Junta dinero para volver a su país. Habló en el Día del Refugiado.


El exrefugiado sirio Ibrahim Ilshebli se fue a vivir al Chui brasileño y desde allí dijo que no piensa volver a Uruguay, y que reúne dinero para volver a su país.

Ilshebli, según informa Montevideo Portal, fue vocero de las familias que ocuparon la Plaza independencia en protesta por la falta de soluciones económicas por parte del gobierno uruguayo.

Con ayuda de algunos conocidos llegó a la ciudad limítrofe con Uruguay -en la que reside una importante población plaestina y de origen árabe- para trabajar y ahorrar dinero.

Consiguió trabajo con un amigo en un local de ropa. Se fue solo y dejó a su familia en uruguay, mientras resulve problemas locativos.

"Gracias a Dios me alcanza el dinero", dijo el hombre, quien accedió a ser entrevistado justo cuando en en el Mundo se celebra el Día del refugiado.

"Acá nadie miente", comentó, para hacer un contraste con la forma que, a su juicio, actuó el gobierno uuguayo.

No tuvo problemas para salir del Uruguay ya que el acuerdo que tiene suscrito con Uruguay se le permite. Lo único que impediría su visita a otro país, es que el gobierno de turno lo rechace.

"Con los uruguayos no tengo problema, es con el programa", dijo. "No voy a volver nunca a Uruguay. Mi idea es volver luego a mi país. Aquí la gente me recibió muy bien, como algunos uruguayos, pero acá estoy más tranquilo", señaló.

El Día Mundial del Refugiado es promovido por la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y la Federación Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja (FICR) para reconocer el coraje y la resistencia de los 65,6 millones de desplazados.

Uruguay alberga a más de 400 refugiados y solicitantes de asilo provenientes de más de 30 países de América Latina, África, Asia y Europa.

En particular, ha sido problemática la estadía de las seis familias sirias que llegaron al país vía ACNUR. Ellos llegaron después de los exreclusos de Guantánamo, y al igual que ellos no se sintieron a gusto con las condiciones que les ofreció el estado uruguayo.

Uno de los momentos de máxima tensión fue la ocupación de Plaza Independencia. Pero antes ya habían protagonizado episodios de violencia domestica, una mujer intentó suicidarse, uno de los hombres se roció con combustible aunque fue persuadido de 

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