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Q-Shaman, el último mohicano de Trump en el asalto al Capitolio

Se llama Jake Angeli, tiene 32 años e integra Qanom, el grupo que considera al papa Francisco y a Barack Obama líderes de una red de pedófilos que gobiernan el mundo en las sombras

Podría ser una puesta en escena de Jamiroquai o la última parodia de Sacha Baron Cohen en la piel de Borat, el cuarto mejor periodista kazajo investigando la cultura yanqui. Pero no. Es algo muy serio.

Jake Angeli o Q-Shaman es un actor e influencer nacido en 1988. Su disfraz mohicano es una apuesta a la rebeldia ya que el no tiene una sola gota de genes sioux.

Q-Shaman es miembro del movimiento de Qanom, creadores de la teoría conspirativa originada en 2017 a raíz de unas supuestas revelaciones secretas sobre la elite pedófila y satánica que rige el mundo desde las sombras, con Hillary Clinton, George Soros, Barack Obama y el papa Francisco como líderes.

Angeli ha levantado su perfil en estos círculos al llamar la atención con su look en muchas protestas de la derecha en el estado de Arizona durante el 2020.

Q-Shaman fue captado este miércoles en varias escenas de los incidentes en Washington, DC. El diario Arizona Republic observó sus movimientos durante los disturbios y notó que, luego de ingresar al Capitolio con otros manifestantes, en un momento fue visto en el estrado del Senado posando para una foto sosteniendo con su mano izquierda una lanza de la que colgaba una bandera de los Estados Unidos.

Además del gorro de piel de búfalo y cuernos, típico de la cultura sioux, Angeli mostró en todo momento sus tatuajes, entre los cuales se ve una triqueta de origen celta, el martillo Mjolnir del dios germánico Thor y un árbol de la vida.

Angeli habla con un policía del Capitolio de EEUU luego de que varios manifestantes irrumpieran en el edificio cuando el Senado debatía los resultados del Colegio Electoral que otorgaron la victoria al candidato presidencial Joe Biden (Photo by Saul LOEB / AFP)

El Arizona Republic explicó que, desde 2019, Angeli suele instalarse frente al Capitolio del Estado de Arizona gritando sobre varias teorías conspirativas, la mayoría respaldadas por el movimiento QAnon. Y en una entrevista con este diario en 2020, el joven señaló que usa el gorro de piel, se pinta la cara y camina sin camisa como una forma de llamar la atención a la gente que quiera oírle hablar sobre distintas verdades que, dice, permanecen ocultas por una supuesta elite que controla al mundo.

En febrero de 2020, Angeli estuvo junto a una multitud que asistió a un mitín de Trump en Phoenix. Allí lució un cartel que decía “Q me envió” y preguntó a muchos presentes si sabían de la conspiración; varios le respondieron que sí. “La bola de nieve ha estado rodando y sólo se está haciendo más grande. Ahora somos la corriente principal”, dijo Angeli en aquel momento.

"Q me envió"

También estuvo en las protestas de Arizona para exigir que reabran los negocios cerrados por el gobierno como medida para prevenir la propagación del COVID-19 y ha estado en otras marchas que cuestionaban los resultados de las recientes elecciones de EEUU.

Angeli ha dicho que descubrió muchas conspiraciones a través de su propia investigación en internet. Ese estudio de textos incluye vínculos entre el satanismo, la pedofilia, el poder y el “Estado profundo”, los funcionarios estables de áreas sensibles, como seguridad interior e inteligencia-.

“En un cierto punto, todo encajaba de alguna manera. Y me dije: Oh, Dios mío. Ahora veo la realidad de lo que está pasando”, señaló al Arizona Republic, y explicó que el movimiento QAnon validó las creencias que había mantenido hasta el 2016.

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