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Procesan con prisión por delitos de lesa humanidad a "Charleta" Guldenzoph y al expolicía José Lemos

Son parte de una causa por torturas cometidas entre 1974 y 1983 en la exDirección de Inteligencia de la calle Maldonado

El juez penal Nelson Dos Santos procesó con prisión a Jorge Guldenzoph y al expolicia José Lemos por delitos de les humanidad cometidos entre 1974 y 1983 en la Dirección Nacional e Información e Inteligencia

Ambos fueron imputados por delitos de abuso de autoridad y privación de libertad en el marco de una causa colectiva por torturas en la dependencia policial durante la dictadura.

El magistrado hizo lugar al pedido del fiscal especializado en delitos de lesa humanidad, Ricardo Perciballe.

Pablo Chargonia, abogado de 40 víctimas de estos hechos, destacó que esta causa se sumó otra anterior abierta en los años 80.

José Felisberto Lemos fue un policía destacado en dictadura y continuó su carrera en democracia. Su hermana fue investigada por el caso del envenenamiento de Cecilia Fontana de Heber, madre del actual ministro de Transporte, Luis Alberto Heber.

Lemos dijo que a principios de los 70 era un oficial recién egresado de la academia y que por lo tanto no participaba de interrogatorios. También apuntó que las denuncias podrían estar orientadas a Carlos Lemos, un oficial que operaba en el departamento 6 de la Dirección de Inteligencia.

En 2015, la fiscal Ana María Tellechea había pedido el procesamiento con prisión de Guldenzoph por torturas, y Perciballe lo ratificó en 2018, recuerda La Diaria.

En particular, la causa pone fin a los continuos pedidos de procesamiento contra "El Charleta" Guldenzoph, quien fue militante del Partido Comunista, pasó a colaborar con la Dirección de Inteligencia y luego se sumó oficialmente los cuadros de la represión.

En los 80 se convirtió en vocero de la "Secta Moon" y fue vicepresidente del diario Últimas Noticias, perteneciente al grupo económico-religioso de origen coreano.

Ante la justicia dijo haber sido "mano derecha" del exjefe de la inteligencia policial Vïctor Castiglioni, uno de los represores más cuestionados por su actuación durante la guerra sucia y la posterior dictadura. En su momento, Castiglioni fue imputado de ser uno de los creadores del "Escuadrón de la Muerte".

Por su parte Guldenzoph dijo haber sido reclutado por Castiglioni y sostuvo que gracias a ese vínculo pudo realizar cursos sobre funcionamiento de la KGB y Stasi, servicios secretos de la Unión Soviética y la Alemania Oriental, respectivamente.

Después de haber integrado los cuadros del Partido Comunista durante la dictadura escribió un panfleto en su contra titulado "UJC Escuela de Comunismo".

"El Charleta" siguió en funciones en democracia. Tuvo cargo de policía administrativo hasta 1996., según relató ante la justicia.

En un perfil empresarial Guldenzoph se presenta así: "Ensayista y autor de dos libros y de tres manuales de educación espiritual y cívica. Publico más de 700 columnas de opinión y fue fundador de una revista de estudio del pensamiento en distintas esferas (www.jorgeguldenzoph.com) Ha dictado conferencias en Uruguay (30 ciudades), Buenos Aires, Asunción, Santiago de Chile y otras cinco ciudades de ese país, Lima, Miami y Washington DC".

MIGUEL SOFÍA

La última semana se reactivó también el caso de otro civil que colaboró con la dictadura. Miguel Sofía fue procesado por el homicidio del militante Héctor Castagnetto en agosto de 1971.

Sofía fue señalado como integrante del "Escuadrón de la Muerte y de los "comandos caza tupamaros" que, bajo el amparo del Estado, fueron parte del aparato represivo a principios de los años 70.

Integró desde muy joven la organización de ultraderecha Juventud Uruguaya de Pie (JUP). Allí se reafirmó su vínculo con el exministro del Interior Armando Acosta y Lara, integrante de la JUP y luego uno de los impulsores de los escuadrones.

Tras el golpe de Estado, ejerció funciones como diplomático y fue jefe de la sección pasaportes de la Cancillería. Más tarde fue funcionario de la embajada de Uruguay en Estados Unidos entiempos en que Jorge Pacheco Areco era el jefe de esa representación.

Luego cumplió funciones en Taiwán. Y sobre el final de la dictadura recibió la concesión de la que fue Emisora del Plata. En democracia le concedieron la explotación del servicio de TV cable de Ciudad de la Costa. Ese permiso fue revocado en 1998.

Cuando se conoció su pedido de procesamiento, Sofía huyó de Uruguay. estuvo diez años fuera del radar de la justicia hasta que en 2019 fue detenido. Había regresado con documentación falsa para pasar las fiestas con su familia. Una denuncia anónima lo hizo visible para la fiscalía especializada en delitos de lesa humanidad.

Se supo así que el exrepresor había estado varias veces en el país con documentación apócrifa.

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