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Ocho décadas de fútbol I: la Copa del Mundo con el paso del tiempo

Desde la inauguración del Mundial de 1930 cinco días después del arranque hasta la presencia de la reina Isabel en grandes eventos deportivos.

La pelota comenzó a rodar en Uruguay en 1930. El torneo arrancó el 13 de julio pero se inauguró el 18, con motivo de la apertura del Centenario y con los jugadores desfilando. Otra particularidad es que la final fue la primera y única en jugarse entre semana: miércoles 30 de julio. Día feriado obviamente.

La fecha del mundial en el afiche diseñado por Guillermo Laborde, 15 de julio al 15 de agosto, era la fijada inicialmente. Pero una vez que se confirmó que solo llegarían cuatro europeos a Montevideo se adelantó el inicio.

Desde entonces la pelota fue rodando y cambiando por estadios de 21 países y 149 ciudades de todo el mundo. Los jugadores cruzaron el mundo por mar, tierra y aire. Por los 30 se viajaba en barco, donde se entrenaba y se convivía con otras delegaciones.

El viaje de Uruguay a Rusia en chárter directo de Montevideo a Nizhny Novogorod demandará 16 horas. En 1938 Indias Holandesas, actual Indonesia, demoró 22 días en llegar a Francia entre barcos y trenes, para jugar un solo partido. En 1954 la delegación de Corea se movió en barco y avión en un viaje de 65 horas entre Seúl y Suiza.

Los Buses que mueven a los jugadores luces frases y colores alusivos a cada selección. Cambiaron las formas pero ese momento de llegar a la cancha y meterse en el vestuario mantiene su esencia.

Por las tribunas del mundial pasaron 37 millones y medio de espectadores en 836 partidos. A partir de 1954 comenzó la televisación y su efecto multiplicador, que se potenció desde los 70 con las emisiones a color. En la última final del mundo se estima que más mil millones de personas vieron al menos un minuto del partido, a través de todas las plataformas posibles…

Hablando de ver, hubo jugadores que usaron anteojos sin ningún problema, como el suizo Leopold Kielholz que hizo tres goles en el 34, Achmad Nawir de Indias Holandesas en el 38 y el coreano Kyu en el 54.

Ante Polonia en el 38 Leonidas no necesitó lentes ni zapatos para hacer goles. Al romperse el calzado, jugó unos minutos con medias y llegó a meter uno de sus tres goles, hasta que el juez lo mandó calzarse.

En los olímpicos del 48 hubo jugadores de India que jugaron descalzos. Clasificados al mundial del 50, la ausencia en el torneo se atribuyó durante años a que FIFA prohibía que jugaran sin zapatos. La realidad es que el mundial no generaba mayor expectativa que los Olímpicos y la Federación de India se excusó en los costos del viaje para no llegar a Brasil.

Al fútbol se juega con los pies pero a veces hay que usar las manos, sin ser arquero. La mano más famosa fue la de Dios de Maradona. Pero el 10 metió una segunda mano en el 90, que el árbitro también dejó pasar.

Por acá conocemos la mano de Suárez, con efecto anti penal. También está la mano dos por uno de Argentina, obra de Kempes y Fillol ante Polonia.

También hubo manos misteriosas, detrás de un telegrama que informó a España que Ladislao Kubala estaba impedido de jugar el desempate ante Turquía en la eliminatoria para Suiza 54. El 2 a 2 en Roma, sin la estrella española en cancha, determinó un sorteo. La mano de Franco Gemma, hijo del canchero, sacó el papel que le dio la clasificación a Turquía. Días después lso españoles supieron que el famoso telegrama no salió de la FIFA…

Otras manos rápidas fueron las de Mario Américo, el famoso masajista brasileño en las Copas del Mundo. Al terminar la final del 58, la primera que ganó Brasil, anticipó al árbitro y se llevó la pelota. Cuando el francés Guigne se la reclamó, el bueno de Mario le dio otra…

Buena mano tuvo el inglés Jimmy Graves para sacar de la cancha a uno de los tantos perros que se colaron durante el mundial 62.

Hablando de perros, la primera mascota no oficial de un mundial fue Pickless, que encontró la Copa Robada en Londres en el 66. El can terminó siendo más famoso que Willie, el león que se convirtió en la primera mascota promocional de una Copa del Mundo.

En su mayoría las mascotas que siguieron fueron animales, como Striker, Footix, Goleo VI, Zakumi, Fuleco y Zavibaka, el lobo que representa a Rusia 2018. También hubo niños como Juanito, Tip y Tap y Gauchito, alimentos como Naranjito y Pique y figuras como Ciao y los Spheriks…

También estuvo Pitbull, no como mascota, sino haciendo de cantante en la apertura de Brasil 2014…

Aunque si se trata de presencia en grandes eventos deportivos nadie podrá igualar a la Reina Isabel. Lejos de las tribulaciones reflejadas en The Crown, en el 66 inauguró la Copa del Mundo, flanqueada por el príncipe Felipe, y pasó por la alfombra roja junto al capitán Horacio Troche a saludar a los uruguayos, incluyendo al Peta, el Tito y el Cacho entre otros…

46 años después Isabel abandonó el protocolo -y a Felipe- para la apertura de los Juegos Olímpicos de Londres. Y en lugar de caminar sobre la alfombra optó por aterrizar en el estadio junto al agente más famoso al servicio secreto de su Majestad…

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