Internacionales espionaje | Información | Víctimas

Más de 50 mil teléfonos del mundo fueron intervenidos con un software israelí

La intención era ingresar a los teléfonos móviles de políticos, mandatarios, activistas y periodistas, para apropiarse de fotos y contactos.

Más de cincuenta mil líneas telefónicas de políticos, mandatarios, activistas sociales y periodistas fueron espiadas en todo el mundo con un software de tecnología israelí. La intención era ingresar a los teléfonos móviles con ese programa, para apropiarse de fotos, contactos y activar a la distancia la cámara y micrófono del aparato.

Miembros de familias reales árabes, líderes de empresas, activistas de los derechos humanos, periodistas, políticos, funcionarios gubernamentales –incluidos jefes de Estado y de Gobierno–, ministros y diplomáticos, forman parte del grupo de personas cuyas líneas telefónicas fueron intervenidas con el programa Pegasus, un software desarrollado por la tecnológica israelí NSO Group, usada para el espionaje.

La trama de espionaje internacional fue puesta al descubierto por un conglomerado de 80 periodistas de 17 medios y 11 países, coordinado por la organización francesa Forbidden Stories, con el apoyo técnico del Laboratorio de Seguridad de Amnistía Internacional.

Forbidden Stories, junto a la organización AI, tuvo acceso a una lista con más de 50.000 números telefónicos de muchos países del mundo. La información fue entregada a los medios de comunicación que hicieron parte de una investigación de varios meses.

De los números publicados en la lista, se confirmó que por lo menos 37 fueron infiltrados con el software espía, si se logra descargar en un teléfono, es capaz de recuperar mensajes, fotos, contactos, activar a distancia la cámara y el micrófono, e incluso escuchar las llamadas de su propietario o propietaria.

De esos números, los autores de la investigación publicada este domingo identificaron a 1.000 personas que viven en 50 países.

Entre las víctimas de espionaje hay personalidades de la realeza árabe, 65 altos cargos de empresas, 85 activistas de derechos humanos, 189 periodistas y más de 600 políticos y funcionarios gubernamentales, incluidos jefes de Estado y de Gobierno, así como ministros y diplomáticos.

De los números intervenidos, se sabe que 15.000 son líneas de México pertenecientes a políticos, periodistas y sindicalistas.

Según la publicación, entre los clientes de NSO Group que ordenaron esta operación de espionaje hay Gobiernos y agencias de seguridad que usaron el software espía Pegasus para infiltrar los teléfonos.

Dejá tu comentario