"TRABAJABA PARA APOSTAR"

La historia del exfutbolista Pablo Melo, que desde hace 15 años lucha contra su adicción al juego

Las apuestas deportivas crecen año a año y se duplican por el Mundial a través de Supermatch, según los datos de Loterías y Quinielas. El gobierno fiscaliza y combate las apuestas ilegales.

La Dirección Nacional de Loterías y Quinielas (DNLQ) registra un crecimiento sostenido año a año en la cantidad de las apuestas deportivas, las que se han duplicado durante el mundial de fútbol si se compara con los números previos.

La plataforma Supermatch registraba 35.000 apuestas deportivas diarias previos al mundial, mientras que durante el mundial se dan unas 70.000 jugadas por día en promedio con picos de 78.000 a 80.000. Para el posmundial, se espera que queden de 45.000 a 50.000 jugadas diarias, según datos de Loterías y Quinielas.

El director nacional de Loterías y Quinielas, Marcelo Vinconti, indicó que son dos las grandes preocupaciones: las apuestas clandestinas sin controles impositivos y el desarrollo de la ludopatía o conductas peligrosas para los jugadores. Además, recomendó que las apuestas se hagan como entretenimiento y en formatos legales.

Uruguay posee un solo mecanismo de apuesta deportiva legal mediante Supermatch. La Dirección de Loterías y Quinielas cuenta con un cuerpo de fiscalización que trabaja de formas física en comercios y en redes sociales mediante la detección de páginas ilegales.

Además, desde noviembre de 2025 se viene realizando un revelamiento a nivel público para conocer del consumo de apuestas deportivas clandestinas.

Visconti indicó que la apuesta no varía en cuanto a edades, aunque cambia el formato. Los jóvenes de manera online y los mayores de forma presencial.

LA HISTORIA DE PABLO MELO

Pablo Melo es un exjugador de fútbol que desde hace 15 años padece la problemática del juego con las apuestas deportivas. Empezó con fútbol, pasó por básquetbol y hasta llegó a apostar en un partido de ping-pong.

Durante años trabajó para apostar. Eso fue parte de lo que afrontó el exfutbolista de Nacional, Cerro, Danubio y Liverpool con pasajes por el fútbol de Perú, Chile, Ecuador, Colombia y Venezuela.

Lo que comenzó como diversión, 15 años después lo encuentra bajo tratamiento por adicción al juego. Todo comenzó en 2011, con la Copa América de Argentina, cuando entró para probar y años después eso se transformó en una complicación en su vida. Hace casi tres meses está tratando de salir adelante.

El éxito de la primera apuesta fue la puerta del problema. "Haber tenido suerte ese día creo que me dio ese bichito como para poder seguir probando por ese lado", afirmó. Como tenía un sustento económico, no notaba las pérdidas de dinero. En lo deportivo, sus ingresos se reducían y las apuestas iban en aumento. "Pasó a ser un problema bastante grave después del noveno o décimo año que estaba con las apuestas", aseguró.

Económicamente, Melo aseguró que perdió mucho más de lo que ganó, con una rutina que giraba en torno a las apuestas. Pedido de préstamos. Cuando entrenaba iba más seguido al baño para verificar los resultados de las apuestas. Asegura que no pudo parar a tiempo y cuando quiso, se dio cuenta que estaba en un problema muy grande, una adicción que cada vez se incrementaba más.

Desde aquella primera apuesta por Copa América, la ansiedad lo trasladó al básquetbol y hasta a apostar en un partido de ping-pong. A nivel internacional, apostaba a equipos que desconocía solo por los dividendos y calculando cuánto iba a ganar. Como para los resultados del fútbol tenía que esperar 90 minutos, cambió al básquetbol para apostar tanto a tanto, con más adrenalina y una recompensa más inmediata.

"Me fui metiendo cada vez más, la adicción me pedía cada vez más. Obviamente, económicamente y mentalmente, me fui destruyendo muchísimo más rápido", aseguró.

Melo contó que lo económico pasó a ser un problema, pero el mayor daño fue romper con sus vínculos más preciados, como el de su familia y sus amigos. Habló de todo lo que perdió, de su tratamiento y de no bajar la guardia.

Pensó que había tocado fondo, entró en depresión, no quería salir de su casa ni ver la luz del día. Fueron dos años complejos tras la finalización de su carrera como futbolista y el alejamiento de su familia y sus amigos.

Hoy, se desempeña en lo laboral como portero de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) y se encuentra bajo un tratamiento ambulatorio en el Centro Aconcagua. Está alejado de las apuestas, pero sin bajar la guardia. No se descuida, porque los problemas son los mismos y están, pero trata de afrontarlos de la mejor manera que puede.

PABLO MELO APUESTAS 2

CENTRO ACONCAGUA

que trabaja, por ejemplo, con deportistas. Síntomas, reacciones y una vida que prácticamente se vuelve en torno a las apuestas

El director del Centro Aconcagua y especialista en adicciones, Martín Gedanke, trabaja en el tratamiento de personas con problemas con las apuestas deportivas.

El experto indicó que dentro de las edades, sobresale la atención de jóvenes y en ellos, los deportistas, pero además la influencia en el avance de la tecnología. Asegura que recibe al menos una consulta de cada diez personas por adicción a las apuestas deportivas.

Gedanke se refirió a los síntomas y las características de una persona con adicción a las apuestas deportivas. Pasa mucho tiempo con el celular y aislada del mundo exterior. En general, aparecen síntomas depresivos. Además, surgen los problemas económicos y de comunicación. "Todo se va trastocando a nivel familiar", aseguró.

Una persona adicta puede pasar todo un día jugando sin dormir. Ahí, aparecen problemas en el trabajo y las certificaciones médicas. "La vida de la persona para a ser el juego", sostuvo.

Perder se vuelve un problema e incita a seguir apostando para recuperar el dinero, lo que genera una crisis mayor en las personas. El especialista comparó un tratamiento de adicto por sustancias en cuanto a la relación a las apuestas deportivas. Las familias se deben involucran en el proceso del tratamiento.

PSICOLOGO APUESTAS

Dejá tu comentario