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Izquierda e independientes ganan pulseada para redactar la nueva Constitución de Chile

Tras la demoledora derrota, el presidente Piñera admite: el gobierno no está "sintonizando adecuadamente con las demandas y los anhelos de la ciudadanía"

El presidente de Chile, el conservador Sebastián Piñera, admitió el domingo que su Gobierno y los partidos políticos tradicionales del país no están "sintonizando adecuadamente con las demandas y los anhelos de la ciudadanía" al comentar los resultados demoledores para la derecha de la elección de la Convención Constituyente.

"En estas elecciones, la ciudadanía nos ha enviado un claro y fuerte mensaje al gobierno y también a todas las fuerzas políticas tradicionales: no estamos sintonizando adecuadamente con las demandas y los anhelos de la ciudadanía y estamos siendo interpelados por nuevas expresiones y por nuevos liderazgos", dijo el presidente de Chile, que también hizo un llamado al diálogo entre los 155 integrantes electos para redactar la nueva Constitución.

os candidatos independientes irrumpieron entre los partidos tradicionales para alzarse por sorpresa, con alrededor del 40% de los votos en las elecciones de este fin de semana, como el bloque dominante de la Convención Constituyente encargada de redactar la nueva Constitución de Chile.

Este resultado genera desconcierto en la política tradicional del país, incapaz de canalizar las demandas sociales que la ciudadanía reivindicó en las calles desde el 18 de octubre de 2019 y que sí tuvieron eco en una serie de candidatos independientes, entre los que hay activistas sociales, profesionales, docentes, escritores, periodistas o abogados constitucionalistas.

"En estas elecciones, la ciudadanía nos ha enviado un claro y fuerte mensaje al gobierno y también a todas las fuerzas políticas tradicionales: no estamos sintonizando adecuadamente con las demandas y los anhelos de la ciudadanía y estamos siendo interpelados por nuevas expresiones y por nuevos liderazgos", dijo el presidente de Chile, el conservador Sebastián Piñera, durante la recta final del recuento de votos.

La izquierda

Partidos de izquierda en Chile vencieron este domingo a los de derecha en una elección Constituyente que tendrá una alta presencia de independientes, quienes redactarán la nueva Constitución que sepultará la heredada de la dictadura militar de Augusto Pinochet.

Escrutado el 53,4% de los votos, las listas de los partidos de izquierda obtienen el 33,19% de los votos, mientras que la de derechas se queda con un 21,37%, por lo que no tendrán capacidad para controlar las decisiones de la Convención Constituyente, compuesta por 155 personas electas de forma paritaria y con la inclusión de 17 escaños reservados a los pueblos originario. Los independientes se imponen a los partidos tradicionales con cerca de un 40% de los sufragios. La participación se situó en cerca de un 37% de los 14,9 millones del electorado, según una proyección preliminar.

-- Baja participación

Con cerca del 90% de los votos escrutados, de los 155 ciudadanos elegidos como constituyentes, por primera vez en la historia de forma paritaria y con la inclusión de 17 escaños reservados para representantes de pueblos originarios, las dos listas que aglutinan a candidatos que van desde la centro-izquierda al Partido Comunista, Lista Apruebo y Apruebo Dignidad, obtienen el 33,22% de los votos.

La lista unificada de la derecha, Vamos por Chile, se quedó con un 20,80%, un resultado menor al esperado, ya que estimaban tener al menos un tercio de la representación de la Convención. La participación se situó en cerca de un 37% de los 14,9 millones del electorado, según una proyección preliminar.

Para la aprobación de los artículos de la nueva Carta Magna serán necesarios los votos a favor de dos terceras partes de la Convención.

Esta decisión fue establecida en noviembre de 2019, cuando casi todo el arco político de Chile acordó un plebiscito para cambiar la Constitución heredada de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990) como salida democrática tras semanas de protestas, algunas muy violentas.

- La Constitución que nació del descontento -

Para Claudia Heiss, jefa de la carrera de Ciencia Política del Instituto de Asuntos Públicos de la Universidad de Chile, el éxito de las candidaturas independientes "le da un cariz mucho más ciudadano y con mucha más legitimidad" a la nueva Carta Magna.

"Esto es la voz ciudadana haciendo las normas. La clase política habla de leer a la ciudadanía ¡Nada de saber leer! Esto es la ciudadanía presente en la convención, no va a estar pasada por los dirigentes políticos tradicionales y eso es algo que no vieron venir las dirigencias políticas, ni la derecha ni la centro izquierda", afirmó Heiss.

Para la experta el resultado es la forma en que se traslada el "estallido social a nivel institucional" para recoger reclamos ciudadanos como salud pública, educación de calidad o pensiones dignas.

"Esto sí es lo más parecido a lo que la movilización social hubiera esperado. Se parece mucho más a lo que aspiraba el movimiento social de lo que el sistema político nunca pensó", indicó Heiss.

- Toque de atención a la política tradicional -

Los candidatos independientes irrumpieron entre los partidos tradicionales para alzarse por sorpresa, con alrededor del 40% de los votos en las elecciones de este fin de semana, como el bloque dominante de la Convención Constituyente encargada de redactar la nueva Constitución de Chile.

Este resultado genera desconcierto en la política tradicional del país, incapaz de canalizar las demandas sociales que la ciudadanía reivindicó en las calles desde el 18 de octubre de 2019 y que sí tuvieron eco en una serie de candidatos independientes, entre los que hay activistas sociales, profesionales, docentes, escritores, periodistas o abogados constitucionalistas

El menor apoyo a los partidos tradicionales, de derecha o de izquierda, se traduce en una ruptura de la clase política con la ciudadanía que ya había quedado patente en las calles pero que ahora se traduce en votos dirigidos a figuras externas al mundo político.

"Es de nuevo un rechazo a la clase política", afirmó Heiss.

Para el académico de la Universidad de Santiago de Chile, Marcelo Mella, este resultado no significa que los partidos políticos no vayan a tener un rol importante en la redacción de la nueva Constitución.

"El sistema de partidos tienen terremotos que pasan. Si no lo exterminó Pinochet creo que no ocurrirá ahora", indicó Mella, a la AFP.

Los expertos también apuntan la dispersión de fuerzas que interactuarán en la redacción de la nueva Constitución. "No hay que desconocer los problemas de acción colectiva o de coordinación que se van a generar con esta gran fragmentación", dijo Heiss.

La derecha también sufría una dura derrota en la elección de alcaldes y de gobernadores que se desarrolló en paralelo. En la comuna de Santiago la candidata del Partido Comunista Iraci Hassler se imponía al actual alcalde, el derechista Felipe Alessandri.

De qué se trata todo

La actual Carta Magna chilena data de 1980 y, aunque fue modificada varias veces, es criticada por ser herencia del régimen militar de Augusto Pinochet y por consolidar un papel residual del Estado en la provisión de servicios básicos.

Así, en octubre de 2020 los chilenos aprobaron por una abrumadora mayoría (casi el 80%) cambiar esta Constitución. Y este fin de semana eligieron a los 155 representantes de la Convención Constituyente que tiene la misión de escribir el nuevo texto y que, según los resultados de la elección, estará dominada por candidatos independientes y de la oposición.

Este 15 y 16 de mayo, los chilenos salieron a elegir, de entre más de 1.300 candidatos, a los 155 representantes de la convención constituyente, que tendrá como misión redactar una nueva Constitución.

Además de las elecciones de constituyentes, Chile también votó por alcaldes y concejales para las 346 comunas (municipalidades) que integran el país y, por primera vez desde el retorno a la democracia, los ciudadanos elegirán a gobernadores para sus 16 regiones.

Pese a los elogios que recibió Chile por su manejo macroeconómico en las últimas décadas, la ciudadanía mostró descontento con la desigualdad social en el país.

En octubre de 2019, los chilenos salieron a las calles a protestar pues dijeron sentirse "abandonados" por el Estado, reclamaron por la desigualdad imperante en la sociedad y denunciaron "abusos" del sistema. El cambio a la Constitución, entonces, apareció como la única salida para reformar este sistema que, para muchos, había terminado por convertir a Chile en una "empresa privada"

Un informe de BBC consultó al profesor y politólogo argentino experto en política constitucional comparada Gabriel Negretto y a Lucía Dammert, socióloga peruana y experta en asuntos latinoamericanos.

"Este modelo se importó en varios países de la región y debería comenzar a discutirse con mucha fuerza en lugares como Colombia, Perú o Ecuador. Por lo tanto, Latinoamérica debe estar atenta a cuánto del modelo chileno va a sobrevivir después del cambio constitucional", explica Dammmert a BBC Mundo

La crisis política y social que emergió en octubre de 2019 puso en cuestionamiento a una de las democracias más sólidas de la región, un modelo político y económico que en términos comparados fue de los más exitosos de América Latina. Por eso, este proceso constituyente es muy relevante para todo el continente", dice Negretto a BBC Mundo.

La clave, dicen los académicos, estará en el rol que se le asignará al Estado en la nueva Constitución.Actualmente, este tiene un rol "subsidiario" y se apunta a que tenga uno más protagónico en lo social, garantizando derechos como la salud o la educación.

"Esa será una señal poderosa para países de América Latina, donde claramente el Estado ha estado ausente y se ha notado mucho con la pandemia", dice Dammert.

PARIDAD DE GÉNERO

Un aspecto clave es que Chile se convertirá en el primer país del mundo en crear una Constitución con paridad de género.

"La agenda del feminismo va a ser muy central y eso va a ser algo innovador, que va a tener interesantes resultados para América Latina y el mundo en el sentido de qué pasa cuando las mujeres están sentadas en igualdad de condiciones para redactar las nuevas reglas de una sociedad", explica a BBC Mundo Marcela Ríos, representante asistente del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Chile.

"Será el primer proceso constituyente que ocurre después de la primavera feminista, después del movimiento mundial feminista. Y eso es muy importante", agrega Ríos.

De esta manera, expertos creen que la nueva Constitución chilena podría tocar temas que históricamente han quedado pendientes como la igualdad de salario, la repartición de carga de los cuidados o el acceso igualitario de las mujeres al poder.

Claudio Fuentes, académico de la escuela de Ciencia Política de la Universidad Diego Portales, cree que la Carta Magna "podría establecer la equidad de género como un principio".

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