PolicialesDía de la Mujer

Fiscal investiga de oficio ataque a la iglesia del Cordón y pide identificar a las agresoras

Carlos Negro pidió a la Policía que con las cámaras de vigilancia identifique a quienes arrojaron bombas de pintura.

El fiscal de Flagrancia Carlos Negro decidió investigar de oficio el ataque con bombas de pintura a la iglesia del Cordón este viernes de noche, durante la marcha por el Día Internacional de la Mujer.

Según supo Subrayado, el fiscal ya se comunicó con la Policía para que revise las cámaras de vigilancia que hay en 18 de Julio.

El objetivo es identificar a las mujeres que arrojaron las bombas de pintura roja contra la fachada de la iglesia ubicada en 18 de Julio y Tacuarembó.

Un grupo reducido de manifestantes se paró durante la marcha ante la iglesia, que estaba custodiada en la puerta por policías, y además de ensuciar las paredes entonó cánticos y consignas contra la Iglesia.

Esta actitud fue cuestionada por otras manifestantes que deslindaron vinculación con este grupo.

El Cardenal Daniel Sturla, arzobispo de Montevideo, lamentó los incidentes y en especial lo que llamó "silencio atronador" del gobierno y dirigentes políticos en general.

A su cruce salió la militante feminista Andrea Tuana, quien minimizó el incidente y acusó a la Iglesia de querer "echar por tierra" las reivindicaciones de las mujeres.

En la marcha del año pasado había pasado lo mismo, por eso esta vez la Policía custodió la iglesia, aunque en el momento del ataque se metieron adentro y cerraron la puerta.

Este sábado dos personas limpiaron las manchas rojas y pintaron algunas partes de la fachada dañada.

COMUNICADO

El Arzobispado de Montevideo emitió un comunicado en el que señala que defender a la Iglesia parece que "no es políticamente correcto".

COMUNICADO COMPLETO:

Ante las bombas de pintura en la Iglesia del Cordón, Declaración del Arzobispado de Montevideo.

Lamentamos profundamente que, por tercer año consecutivo, la marcha por el Día de la Mujer quede manchada por un pequeño grupo que arrojó bombas de pintura contra la fachada de la Iglesia del Cordón.

Lamentamos, aún más, que no se haya previsto debidamente, por parte de los responsables y de las autoridades públicas, esta situación, y por el silencio de muchos. Parece que en nuestro país agredir a la Iglesia se ha vuelto costumbre y defenderla no es "políticamente correcto".

La Iglesia se ha vuelto para muchos un “chivo expiatorio” a la que se culpa de todo. Los tristes y dolorosos escándalos de los abusos a menores, que con vergüenza reconocemos, son utilizados para justificar esta culpabilización.

Vandalizar un templo católico no hace nada positivo por las mujeres. Al contrario, ensucia una manifestación pública que nos recuerda la conquista de sus derechos y la lucha actual contra la violencia hacia ellas.

Mientras tanto la Iglesia Católica continúa, día a día, desde los inicios de nuestro país, su misión de anunciar el evangelio y su siembra generosa en incontables obras de asistencia y promoción social con los más vulnerables de nuestra sociedad.

El Uruguay necesita fortalecer una cultura del diálogo, la comprensión y la solidaridad entre todos.

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