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El recluso que entraba a chats y estafaba hombres simulando ser una menor de edad

Usando varios teléfonos se presentaba ante las víctimas como la indignada madre de la menor o como un policía corrupto en busca de dinero.

Un preso en la Cárcel de Las Rosas, en Maldonado, llevó a cabo una serie de estafas telefónicas: en algún caso llegó a recaudar 81.000 pesos.

El recluso entraba a chats simulando ser una menor de edad. Allí tomaba contacto con incautos con quienes mantenía charlas con "contenido erótico".

El sujeto utilizaba otros teléfonos para simular ser la madre de la menor que lo acusaba de pedófilo y le reclamaba dinero a cambio de su silencio.

En otros casos utilizaba los teléfonos para simular ser un policía que busca a la víctima con fines de extorsión.

Las líneas eran del propio recluso, de su pareja y compañeros de celda.

Para llevar a cabo las simulaciones utilizó al menos ocho teléfonos.

La Fiscalía Departamental de Young, que entendió en el caso, logró una condena de tres años de penitenciaría para el estafador. Se lo condenó como autor penalmente responsable de un delito continuado de estafa agravado.

La investigación no termina acá: se requisaron celulares y anotaciones que podrían determinar otros responsables de la red.

La primera denuncia formal ante la Policía fue realizada el 30 de junio. Un individuo denuncia que una persona que decía ser policía le estaba exigiendo sumas de dinero.

En su caso fue un envío de 4.000 pesos a través de una red de pagos. En ese caso el delincuente le dio su propio número de cédula.

En otros casos dio la cédula de su pareja de conocidos o de otros reclusos. Todos cobraban comisiones por participar.

A partir de entonces la investigación se centró en este preso, de 41 años, una persona con estudios secundarios y con gran intuición para hallar a sus víctimas y sus posibilidades económicas.

Los montos exigidos variaban ente $1000, $2000, $5000, $10.000, $15.000.

Cuando no había dinero para responder a las extorsiones, el preso se las arreglaba para solicitar recargas de celular.

Para extender la estafa y las llamadas aparecían nuevos "personajes" para sacar su tajada: un "comisario", un "funcionario de Interpol" y hasta un supuesto"fiscal" dispuesto a encajonar la denuncia a cambio de dinero.

Según el expediente, V.D. una de las víctimas, giró la suma de $ 81.500 en total en ocho "cuotas", más la comisión de las redes de pago.

El dinero siempre se invertía en alimentos y efectos para usar en la cárcel.

El recluso estaba en Las Rosas desde febrero y comenzó en abril con las estafas.

Ya lo había hecho antes, en otras estadías de prisión. Durante los interrogatorios, el delincuente estimó la recaudación por las extorsiones en unos 2 millones de pesos.

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