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Diego y Julio volvieron a Uruguay tras días sin poder dejar Medio Oriente: "Teníamos que salir a como diera lugar"

Entre martes y miércoles está programado el retorno de 15 uruguayos que estaban en la zona de conflicto. En total, 50 salieron del foco de ataque, informó Cancillería el lunes.

Un abuelo, su hijo y su nieto fueron de vacaciones a Dubai y a Abudabí, para presenciar carreras de caballos. El viaje duraría una semana pero por la situación en Medio Oriente su vuelo fue postergado en varias oportunidades y se quedaron varios días más y lograron arribar al país la pasada medianoche con apoyo del Ministerio de Relaciones Exteriores.

"Nos encontramos con esto en el medio del paseo y empezamos a vivir después días varados, porque empezamos a perder vuelos y reprogramamos vuelos y los volvíamos a perder, y por suerte en la madrugada de hoy pudimos arribar a Uruguay, estamos tranquilos y felices", contó Julio, hijo de Diego, el mayor de los tres.

"Para nosotros fue todo muy nuevo. El sábado que estábamos en las carreras sentimos las detonaciones. No sabíamos de qué se trataba, después cuando llegamos al hotel empezamos a recibir videos e información. Los primeros días son de mucho miedo, después, aunque cueste creerlo, uno lo va normalizando", aseguró.

"Empiezan a sonar las alertas en el celular y los ruidos de las intercepciones de los misiles en el aire y es como que lo tenés normalizado y hacés una vida mucho más normal de lo que se cree. Uno cree que una ciudad que está en guerra está paralizada, pero la vida continúa, están los shopping abiertos, los restaurantes, todo", añadió.

"Estos últimos tres días se estaba intensificando todo y teníamos que salir a como diera lugar", dijo.

La familia estuvo acompañada por la Embajada en Abudabí y Cancillería en el largo recorrido que finalizó anoche al llegar al aeropuerto de Carrasco.

"Nos suspendieron tres vuelos. El primero que teníamos era que se nos terminaban las vacaciones, vamos a decir, y ese se suspendió. Después arrancamos otro vuelo que también se suspendió. Llegamos a suspender tres vuelos y por suerte el último lo conseguimos nosotros y fue cuando salimos. Pero cuando íbamos saliendo del hotel para el Aeropuerto, pusimos los GPS y estaban totalmente locos, giraban para todos lados", narró Diego.

"Yo creo que recién hoy estamos aflojando. Viajé con mi padre y con mi hijo. Los tres tratábamos de no demostrar mucha cosa para no poner nervioso a ninguno, y ya cuando llegás a casa y hoy con el día se sienten las piernas cansadas, el cuerpo un poco agotado y empezamos a sacar los sentimientos", dijo Julio.

FAMILIA ORTIZ DOS

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