mdeo., Canelones y San José

Carne no apta para consumo humano: condenan a delincuente por faena clandestina y adulteración de alimentos

De forma ilegal y sin controles bromatológicos, el delincuente distribuía carne no apta para consumo en distintos puntos de Montevideo, Canelones y San José.

Un hombre fue condenado por reiterados delitos de faena clandestina y reiterados delitos de envenenamiento o adulteración culpables de las aguas o sustancias destinadas a la alimentación, luego de una investigación que determinó que distribuía productos cárnicos sin controles bromatológicos en Montevideo, Canelones y San José.

El hombre fue condenado mediante un proceso abreviado a 12 meses de prisión, pero la pena fue sustituida en su totalidad por libertad a prueba, informó la Fiscalía.

Como condiciones, deberá permanecer en el domicilio fijado, someterse a orientación y vigilancia permanente, presentarse una vez por semana en una seccional policial y realizar tres meses de servicios comunitarios, a razón de dos horas semanales. También se dispuso el cierre de fronteras durante el plazo de la pena.

La sentencia ordenó además la confiscación de los instrumentos utilizados para cometer los delitos, entre ellos cajones, cuchillos, tablas, ganchos, balanza, máquina para picar y embutir carne, bandejas y otros elementos destinados al procesamiento de productos cárnicos.

También fueron confiscados el vehículo utilizado para trasladar la mercadería y otros elementos vinculados a la actividad, entre ellos una mesa de carnicero, una embutidora y una cámara de frío.

La fiscal de San José de 2° Turno, Serrana Corsino, estuvo a cargo de la investigación.

El inicio de la investigación

La investigación comenzó a partir de una denuncia anónima sobre faenas clandestinas y posterior distribución de carne en distintos puntos de San José y Canelones.

En 2024, el ahora condenado fue detenido mientras transportaba 88 kilos de carne vacuna en recipientes plásticos. Un médico veterinario examinó los productos y determinó que no eran aptos para el consumo humano.

En ese procedimiento se estableció que la carne provenía de un animal que había muerto y que luego había sido faenado en el mismo lugar, sin controles bromatológicos. La investigación determinó además que el animal había sido adquirido por el hombre para realizar posteriormente la faena.

En agosto de 2024, la Policía inspeccionó su casa en San José. Allí encontró productos cárnicos elaborados, máquinas para procesar carne, cámaras de frío, una mesa de carnicería, ganchos y un espacio acondicionado para secar y colgar chorizos.

Con autorización judicial, también se perició un celular. Allí se encontraron conversaciones con personas que solicitaban productos cárnicos, comprobantes de pago y fotografías de los productos elaborados.

Lugares de venta

A partir de una nueva denuncia que advertía que la actividad continuaba, se realizaron tareas de inteligencia y seguimiento. Los investigadores documentaron movimientos vinculados al traslado y distribución de productos cárnicos en San José, Canelones y Montevideo.

En uno de los procedimientos, el hombre fue observado cuando trasladaba cajones desde su vehículo hasta su domicilio. También se documentaron encuentros y entregas de mercadería.

En uno de esos casos llegó hasta un puesto de venta de chacinados, donde estuvo unos minutos y descargó productos cárnicos. El responsable del local dijo luego que ese día había comprado varias bondiolas. También se documentó una descarga de mercadería en otro establecimiento dedicado a la venta de productos comestibles artesanales.

El 23 de setiembre de 2026 la Policía hizo un allanamiento en su casa. Los investigadores encontraron una estructura destinada a la elaboración y acondicionamiento de productos cárnicos, con un espacio para colgar y secar chorizos, una mesa de acero inoxidable y equipamiento de gran porte similar al de una carnicería.

Los productos incautados fueron examinados nuevamente por un médico veterinario, quien determinó que no eran aptos para el consumo humano, informó Fiscalía.

Dejá tu comentario