ELIMINATORIAS SUDAMERICANAS

Brasil-Argentina, el clásico del fútbol, suspendido por escándalo fuera del campo

Un grupo de funcionarios de la Agencia de Salud ingresó al campo para cumplir una orden de deportación contra Emiliano Martínez, Cristian Romero, Giovani Lo Celso y Emiliano Buendía.

La cumbre del fútbol sudamericano, el superclásico Brasil-Argentina, que enfrentó este domingo por apenas siete minutos a las dos estrellas de la región Neymar y Messi, fue suspendida por una supuesta violación del protocolo anticovid por parte de cuatro jugadores argentinos.

Las figuras de las dos máximas potencias futboleras de Sudamérica se batieron durante apenas siete minutos en Sao Paulo hasta que un grupo de funcionarios de la agencia de salud de Brasil (Anvisa) ingresó al campo para hacer cumplir una orden de deportación contra el portero Emiliano Martínez, el zaguero Cristian Romero, el volante Giovani Lo Celso y el delantero Emiliano Buendía.

El cuarteto argentino, que juega en el Aston Villa y el Tottenham de la Premier League, son señalados de haber violado el protocolo anticovid en su ingreso a Brasil. Ahora deben ser deportados, multados y sancionados, según dijo el director-presidente de la entidad, Antonio Barra Torres.

"Llegamos a este punto porque todo aquello que Anvisa orientó, desde el primer momento, no fue cumplido. Ellos fueron orientados a permanecer aislados mientras esperaban la deportación, pero no cumplieron. Se movilizan hasta el estadio y entran al campo, en una serie de incumplimientos", dijo Barra Torres a la transmisión de televisión.

- "Información falsa" -

Los futbolistas son señalados por Anvisa de dar "información falsa" en su ingreso a Brasil para el juego del clasificatorio sudamericano para el mundial de Catar-2022 de este domingo en el estadio Neo Química Arena, adonde ingresaron unos 1.500 espectadores.

Una orden ministerial de 23 de junio prohíbe la entrada en territorio brasileño de cualquier persona extranjera proveniente del Reino Unido, India o Sudáfrica sin hacer cuarentena, para evitar la propagación de variantes del coronavirus.

La Conmebol anunció la suspensión del partido, el primero desde que la Albiceleste venció a Brasil en la final de la Copa América-2021 en el Maracaná en julio pasado.

"El árbitro y el comisario del partido elevarán un informe a la Comisión Disciplinaria de la FIFA, la cual determinará los pasos a seguir. Estos procedimientos se ciñen estrictamente a las reglamentaciones vigentes", indicó el ente rector del fútbol sudamericano en un tuit.

La FIFA posteriormente se pronunció sobre lo sucedido en Sao Paulo y en una escueta declaración en su página en internet indicó que "puede confirmar que, siguiendo la decisión de los oficiales del encuentro, el partido por el clasificatorio para la Copa Mundial de la FIFA Catar 2022 entre Brasil y Argentina ha sido suspendido".

"Se darán más detalles a su debido tiempo", agregó el organismo mundial.

El presidente encargado de la Confederación Brasileña de Fútbol, Ednaldo Rodrigues, se mostró sorprendido por la forma en que Anvisa irrumpió porque, según dijo, la entidad acompañaba a la selección argentina hace tres días.

"Antes de iniciar el juego, el delegado del partido dijo que podrían jugar y después ser deportados. Pero después, por un motivo que la CBF desconoce, cambiaron de parecer", añadió a TV Globo.

De su lado, el presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) Claudio Tapia lamentó la suspensión del encuentro y resaltó en un tuit que "siempre nos hemos guiado por la legislación sanitaria vigente en @CONMEBOL. Quedamos a la espera de la resolución del Tribunal de Disciplina de @FIFAcom".

- El fútbol a segundo plano -

Tras la salida de los argentinos, los hombres de la 'Canarinha', con Neymar al frente, disputaron un partido entre ellos para no perder el calor. Pero cerca de dos horas después del pitazo inicial abandonaron la grama de la ex Arena Corinthians.

El capitán Messi volvió a salir al campo en solitario, ya sin la casaca de la competición, para hablar con sus colegas brasileños, y luego regresó al vestuario mientras conversaba con su excompañero y ahora rival Dani Alves.

El esperado superclásico, que tenía un aroma de desquite luego del triunfo histórico en el Maracaná, que puso fin a 28 años de sequía para Argentina, no decepcionó en términos de generar emociones, aunque no fueran propias de un juego de fútbol.

La tensión alta entre los funcionarios de Anvisa y los jugadores de la Albiceleste pusieron fin a un partido que enfrentaba a los dos equipos con más puntos del premundial sudamericano.

El Brasil de Tite, líder solitario con 21 puntos, buscaba su octava victoria consecutiva en la eliminatoria hacia Catar, que lo dejaría a un paso del Mundial.

Pero el equipo de Lionel Scaloni viajó a Sao Paulo con una idea fija: un nuevo triunfo argentino ante el archirrival cortará una increíble racha brasileña, que nunca ha perdido como local en la clasificatoria sudamericana.

Y además, si Messi marcaba igualaba a Pelé con 77 tantos como máximo artillero de una selección sudamericana... en la misma tierra de O'Rei. Pero las posibilidades de récords, al menos por ahora, deberán esperar.

Dejá tu comentario