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Bayardi atribuyó las polémicas afirmaciones del nuevo comandante a la "inexperiencia"

El tenso diálogo entre el ministro de Defensa y el nuevo comandante luego que éste dijera no tener confirmados casos de la dictadura.

El ministro de Defensa José Bayardi atribuyó a la inexperiencia las polémicas expresiones del nuevo comandante en Jefe del Ejército Claudio Feola.

"Fue un comienzo muy inexperiente (el del comandante Feola) sobre cómo enfrentar las conferencias de prensa en un momento particular. La pregunta del periodista fue clara y general, (pero) él se refiere al expediente (del Tribunal de Honor)", explicó Bayardi en el programa radial "Todo Pasa" de Océano FM.

El ministro dijo que será "terriblemente restrictivo" con las expresiones públicas de los militares.

"Si yo soy parco con la prensa, los comandantes que están bajo mi responsabilidad deben ser extremadamente más parcos que yo sobre opiniones políticas. Voy a ser terriblemente restrictivo", aseguró.

Tanto Bayardi como Feola tomaron posesión de sus cargos en la víspera.

En su primera rueda de prensa, una frase del general Feola provocó otro sacudón en el sistema político: "No voy a repudiar hechos del pasado porque no sé si están confirmados", dijo el general, en lo que se entendió como una negativa por su parte de dar por bueno todo lo investigado hasta ahora sobre violaciones a los derechos humanos.

Desde 2005, las Fuerzas Armadas admiten oficialmente la existencia de desaparecidos. De unidades militares fueron rescatados los restos de personas consideradas desaparecidas como Ubagesner Chávez, el docente Julio Castro y el escribano Fernando Miranda.

El gobierno consideró que los primeros dichos de Feola ignoraron este concepto.

Poco después el jerarca castrense tuvo que salir a aclarar el alcance de sus dichos.

En la entrevista radial, Bayardi reprodujo el diálogo telefónico que tuvo con Feola luego del acto desarrollado en el Instituto Militar de Estudios Superiores.

Bayardi dijo haberse sentido "sorprendido" por las declaraciones y habló con él, previo paso a desgrabar las declaraciones y comprobar que el comandante había cometido un desliz grave.

Esta fue la breve charla posterior entre el ministro y el comandante, según Bayardi:

"En primer lugar, acá ha habido detenidos desaparecidos y eso es algo que el Ejército ya ha planteado desde el año 2005. ¿Qué piensa usted al respecto?- preguntó el ministro.

–Sí, por supuesto. Yo no estoy en contra de lo que el Ejército mismo ha aceptado –respondió Feola.

–Muy bien. Además usted sabe perfectamente que ha habido detenidos desaparecidos , y que han aparecidos restos en unidades militares.

–Sí, señor, yo tengo presente eso.

–Muy bien. A partir de ahí no ha quedado claro que esa sea su posición respecto a la existencia o no de detenidos desaparecidos. Entonces hablamos también de que usted rechaza todo lo que sean las prácticas que fueron lugar a violación de los derechos humanos, apremios, muertes.

–Sí, señor. Yo las rechazo.

–Muy bien. Ahora, si estas cosas son las que piensa, debería dejarlas expresadas con claridad, porque si algo no se entendió y no tuvo contenido, fue lo que usted me está contestando ahora.

–Yo no tengo problemas en expresar estas cosas con claridad porque efectivamente las pienso.

–Entonces aclárelo.

¿QUÉ CRISIS?

El nuevo ministro contó que aún no se ha reunido con los comandantes en forma oficial. Dijo que ese encuentro será para "definir cómo vamos a trabajar".

No obstante, Feola no tenía justificativos para hacer declaraciones de este calibre

El jerarca militar había estado reunido con el presidente Tabaré Vázquez y el tema derechos humanos estuvo en la conversación.

Por eso, dijo Bayardi, las expresiones del comandante llamaron tanto la atención.

"Lo llamé por eso", narró.

El nuevo secretario de Estado descartó que la situación se trate de una "crisis".

Además, descartó que haya habido tantas demoras en dar trámite a la justicia penal por las confesiones contenidas en el expediente del tribunal militar, un hecho que puso en la mira al anterior ministro de Defensa y al secretario de Presidencia Miguel Toma. De hecho Menéndez y Toma dieron versiones contradictorias de lo ocurrido.

Bayardi lo explicó así, dejando bien parados a ambos funcionarios: "Pasan 4.000 expedientes por Jurídica de Presidencia por mes. Se actuó con mucha celeridad en este expediente. El Ministerio de Defensa estaba por pasar a la Justicia el expediente completo".

En su momento Manini dijo que tanto Menéndez como Toma estaban al tanto de las confesiones de Gavazzo y otras declaraciones contenidas en el expediente, por ejemplo de los vuelos de la muerte y otros casos graves de delitos de lesa humanidad.

Por ejemplo, en ese mismo documento el excoronel Jorge "Pajarito" Silveira señala a Gavazzo como responsable de más de un centenar de desapariciones.

Luego del cese, Manini señaló que tal vez debería haber sido más explícito en el caso Gavazzo y haber pasado de inmediato el tema al Poder Ejecutivo para su trámite.

El crimen de Gomensoro, ocurrido en marzo de 1973, meses antes del Golpe de Estado, era investigado en la década pasada. Por ese caso fue enviado a prisión el coronel (r) Juan Carlos Gómez, subordinado de Gavazzo en ese episodio.

Gómez estuvo preso tres años y medio hasta que fue sobreseído por falta de pruebas.

El excomandante Manini explicó, en su defensa, que las revelaciones de Gavazzo "no eran nuevas" y que el exrepresor había "mentido en reiteradas ocasiones" por lo que sus palabras no tenían valor.

También señaló que Gavazzo había confesado el crimen de Gomensoro -después de años de negativas- para no ser sancionado con el pase a situación de reforma, una sanción que implica una sustantiva baja de su pensión, la quita del rango, además de la imposibilidad de volver a utilizar el uniforme.

El excoronel ya está imputado por 28 delitos de lesa humanidad. Si condena difìcilmente se verá reducida. Actualmente se encuentra en prisión domiciliaria,

Manini dijo que la estrategia de Gavazzo era que se pararan las actuaciones del tribunal de honor que iban a ratificar las máximas sanciones. Según el excomandante, quería que pasaran su confesión al ámbito de la justicia penal como maniobra distractiva.

El nuevo ministro no le cree y dijo que Manini Ríos estuvo omiso con el presidente.

“Manini Ríos tendría que haberlo escrito en el expediente", dijo Bayardi.

"No lo dijo y tampoco lo comunicó. Podría haber dado cuenta a la Justicia y ordenado que siga el Tribunal de Honor. Manini Ríos escribió 8 carillas cuestionando a la Justicia. Es llamativo la forma de proceder", aseguró.

Bayardi dijo que su función será terminar con el protagonismo militar.

"Hay comandantes en jefe que toman protagonismo desde un punto de vista político que no lo deberían tener. En Uruguay no hubo crisis. Crisis hubo en febrero del 73. Hubo una tensión vivida en el interior del Ministerio de Defensa", aseguró.

FUERA DE CONTEXTO

Tras sus declaraciones, al cabo de unas horas, Feola emitió un comunicado explicando que entendió mal la pregunta y pensó que estaba circunscrita específicamente a los fallos del Tribunal Militar y no a las desapariciones y actos reñidos con los derechos humanos en la dictadura.

Feola fue edecán del presidente Vázquez y fue el último general en ascender. Según El Observador es masón como el presidente.

Su ascenso se dio, en buena medida, por la decisión del gobierno de cesar en pocos días a ministro y viceministro de Defensa, a dos comandantes en jefe y a tres generales que integraron los tribunales que, entre otros temas, dejaron en segundo plano las confesiones de José Gavazzo sobre el asesinato de Roberto Gomensoro Josman.

La revelación del expediente por parte de El Observador provocaron la decisión de Vázquez de aceptar la renuncia del ministro Jorge Menéndez y el viceministro Daniel Montiel. También pasó a retiro a José A. González, el comandante que estuvo menos de diez días en el cargo. Éste último había integrado el tribunal y suscrito la conclusión que objetaba el Poder Ejecutivo..

Luego el mandatario terminó de desarticular el generalato al echar a los oficiales Claudio Romano, Carlos Sequeira y Alejandro Salaberry, que entendieron en los casos de la justicia militar.

EL DETONANTE

El detonante de la crisis había sido el anterior comandante Manini, quien fue cesado tras una reunión con Vázquez en la que quedo en evidencia las múltiples tensiones que se arrastraban desde 2018, cuando el presidente arrestó al jefe militar, en un hecho sin precedentes.

Manini había puesto en tela de juicio la honestidad intelectual del ministro de Trabajo Ernesto Murro en la solución para la Caja Militar.

El abrupto final del comandante se dio luego que Manini cuestionara por escrito fallos de la justicia en casos de militares acusados de violaciones a los derechos humanos en dictadura.

Vázquez lo echó tras ver la carta que escribió el militar criticando a la justicia por lo que a su juicio tratamiento"vengativo"

Poco después se supo que el presidente había homologado los fallos .que dejan fuera de duda el honor del Ejército- sin siquiera conocer el contenido en detalle.

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