REINO UNIDO

Así fue la ceremonia de despedida a la reina Isabel II: de Westminster a Windsor

Dando inicio al último adiós a la monarca, el féretro, cubierto con la corona, el cetro y el orbe -símbolos de la reina-, fue trasladado sobre un carro de la Royal Navy.

19 de septiembre de 2022, 08:47hs

Ícono de una era, Isabel II, fallecida tras 70 años de reinado, recibió el lunes el solemne último adiós, tras once días de sentidos homenajes por la desaparición de una figura que cierra un capítulo de la Historia británica y mundial.

Al término de una misa íntima en la Capilla San Jorge, una iglesia gótica del siglo XV situada en los terrenos del Castillo de Windsor, el féretro de la monarca fue descendido a la cripta donde reposan una larga lista de reyes británicos.

Sin embargo, esta no será su última morada.

En una ceremonia privada posterior, en presencia únicamente de sus familiares más cercanos, la reina será enterrada a partir de las 19H30 (15H30 UY) en el "Memorial Jorge VI", una pequeña capilla anexa donde ya reposan sus padres y las cenizas de su hermana Margarita.

Los restos de su esposo, el príncipe Felipe, serán enterrados junto a ella, trasladándolos también desde la cripta, donde fueron descendidos tras su muerte en abril de 2021.

Unos 800 invitados, incluidos empleados de la difunta reina, asistieron a este último oficio religioso en que el lord chambelán, funcionario de mayor rango de la casa real, rompió su "vara de mando" y la colocó sobre el ataúd, simbolizando el fin del reinado de Isabel II.

La corona imperial, el orbe y el cetro, símbolos de la monarquía que cubrían el ataúd, fueron retirados y colocados sobre el altar.

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El papa Francisco, que no asistió, estaba representado por el secretario del Vaticano para las Relaciones con los Estados, Paul Gallagher.

La víspera del funeral, el Palacio de Buckingham difundió una foto inédita de Isabel II, tomada para su "jubileo de platino" en junio, que muestra a la monarca vestida de azul pálido y luciendo una resplandeciente sonrisa.

https://twitter.com/RoyalFamily/status/1571613677241114624

- Procesión en Londres -

Tras el oficio religioso, Carlos III y sus hermanos Ana (72), Andrés (62) y Eduardo (58), y sus hijos Guillermo (40) y Enrique (38), siguieron a pie el féretro en una procesión de casi 2 km por el centro de Londres.

El ataúd fue cargado sobre un carro de la Royal Navy que, al son de las marchas fúnebres de Beethoven, Mendelssohn y Chopin, fue tirado por decenas de marinos hasta al Arco de Wellington, en Hyde Park Corner.

Bisnietos de la monarca, el príncipe Jorge, de 9 años, segundo en la línea sucesoria, y su hermana Carlota, de 7 años, siguieron al cortejo en el primero de varios automóviles oficiales, junto a su madre Catalina y la nueva reina consorte, Camila.

El tercer hijo de los príncipes de Gales, Luis, de 4 años, estuvo ausente de los homenajes.

La Abadía de Westminster no pudo dar cabida a las multitudes de británicos deseosos de acompañar a su reina hasta el final.

Miles de personas esperaron desde primera hora de la mañana en el Mall, la célebre avenida que conduce al palacio de Buckingham, algunos con banderas británicas, para ver pasar el cortejo tras el funeral.

"Es una emoción que no se puede describir, el ver pasar el féretro de la reina", dijo a AFP Maryann Douglas, enfermera jubilada de 77 años. "Fue mejor de lo que esperaba, tenía lágrimas en los ojos y escalofríos", reconoció.

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Isabel II falleció el 8 de septiembre a los 96 años, cuando pasaba el verano en su residencia escocesa de Balmoral.

Su salud no dejaba de empeorar desde hacía un año, pero la desaparición de una monarca cuya presencia parecía casi eterna conmocionó al país y al mundo.

El Reino Unido la homenajeó con 10 días de luto nacional, cortejos y procesiones, y una masiva emoción popular que volvió casi imperceptibles las protestas de una minoría de republicanos.

Su hijo mayor, de 73 años, la sucedió como Carlos III. Hasta ahora uno de los miembros menos apreciados de la familia real británica, su popularidad subió en los últimos días.

Con capacidad para unas 2.200 personas, la Abadía de Westminster no pudo dar cabida a las multitudes de británicos deseosos de acompañar a su reina hasta el final. A primera hora de la mañana, miles de personas esperaban ya en el Mall, la célebre avenida que conduce al palacio de Buckingham, algunos con banderas británicas.

"Siempre dijimos que si la reina moría, vendríamos a su funeral de Estado. Ya vinimos a las bodas [reales], al Jubileo [de Platino en junio]. Esperamos poder ver el coche fúnebre", dijo Liz una mujer de 69 años, que llegó junto a su amiga Jane a las 05H30.

Tras el oficio religioso, de una hora de duración, un afuste trasladará el féretro en procesión por el centro de Londres hasta al Arco de Wellington, en Hyde Park Corner, y, desde allí, en coche fúnebre al Castillo de Windsor, unos 40 km al oeste, que se convertirá en la última morada de la reina.

FUENTE: AFP

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