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Acuerdo de dos años y medio de prisión por estafa del Banco Heritage por US$ 20 millones

La ejecutiva de cuentas se comprometió a devolver las propiedades que adquirió durante la maniobra que duró 10 años.

Una ejecutiva del Banco Heritage que realizó una estafa por más de 20 millones de dólares llegó a un acuerdo con la fiscalía para reducir la pena a dos años y medio de prisión, a cambio de entregar todos los bienes adquiridos con ese dinero.

Será condenada por estafa y falsificación luego de comprobarse que durante una década extrajo dinero de unas 40 cuentas de clientes, en su mayoría extranjeros.

Así lo acordaron el fiscal de Delitos Económicos Enrique Rodríguez y los abogados de la mujer.

Los dos años y medio serán sin reducción de pena al tratarse de un juicio abreviado. había esperado el fallo en libertad porque estaba colaborando con la investigación policial.

La exjerarca bancaria devolverá propiedades en Maldonado que estaban a su nombre y de las sociedades Cerros Azules, Los Charrúas, Punto Austral y Ricompensa.

La denuncia recayó sobre ella a fines de 2017 y se hizo oficial el 30 de enero de 2018 con un comunicado del Heritage. la responsable de la maniobra había ingresado a la institución en 1982 y era una trabajadora muy reconocida.

Ella ya tenía indicios de que sería denunciada porque poco antes comenzaron a llegarle mensajes de Whatsapp de un cliente argentino.

En los mensajes quedaba claro que el cliente sabía que ella y su marido habían invertido parte del dinero de la estafa en un supermercado en el balneario Solís, donde la pareja estaba afincada. También habían comprado allí una parrillada y varios terrenos.

El suicidio del marido -que se produjo antes de la denuncia- había impactado en la mujer, quien se mostró dispuesta desde el principio a colaborar con la Policía.

El caso tuvo amplia repercusión porque el hombre fallecido era un apreciado dirigente del Club Welcome.

Con las primeras declaraciones de la mujer se supo que ella ideó las maniobras porque el matrimonio se encontraba en bancarrota porque el esposo era adicto al juego.

En su momento, la jueza María Helena Mainard había dispuesto un embargo genérico y cierre de fronteras para ella.

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