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A los 104 años este australiano hace campaña para quitarse la vida en Suiza

Como no está enfermo, su país le prohíbe recurrir a la eutanasia. David Goodall reivindica su derecho a la muerte digna. Una ONG recauda dinero para que viaje en primera.

David Goodall, de 104 años, anunció que viajará a Suiza a quitarse la vida: “Lamento profundamente haber llegado a mi edad”, dijo a la cadena de televisión ABC para explicar por qué recurrirá a la eutanasia.

Goodall es el científico más veterano de Australia. A los 102 todavía seguía trabajando y su universidad trató de despedirlo.

El profesor Goodall, investigador asociado honorífico de la Universidad Edith Cowan de Perth, acaparó los titulares en 2016 cuando el centro le pidió que abandonara su puesto, alegando los riesgos ligados a sus desplazamientos.

La institución dio marcha atrás a su decisión ante la indignación que provocó la medida entre la comunidad internacional.

Goodall ha publicado decenas de estudios a lo largo de su carrera y hasta fechas recientes seguía colaborando con varias revistas especializadas en ecología.

A principios de mayo a Suiza pese a que no padece ninguna enfermedad en fase terminal.

Él sostiene que su calidad de vida se ha deteriorado.

Ya tiene cita con una organización de asistencia al suicidio en Basilea, según la asociación Exit International, que respalda a Goodall.

“No soy feliz. Quiero morirme. No es particularmente triste”. comentó.

“Lo que es triste es que me lo impidan. Mi sentimiento es que una persona mayor como yo debe beneficiarse de sus plenos derechos de ciudadano, incluido el derecho al suicidio asistido”.

El suicidio asistido estaba totalmente prohibido en Australia hasta que el Estado de Victoria lo legalizó el año pasado.

Sin embargo, esta legislación, que no entrará en vigor hasta junio de 2019, solo afecta a los pacientes en fase terminal con una esperanza de vida de menos de seis meses.

“Es injusto que uno de los ciudadanos más ancianos y destacados de Australia se vea obligado a tomar un avión rumbo al otro lado del mundo a fin de poder morir con dignidad”, ha declarado Exit International en su página web.

“Todos los que lo desean deben tener derecho a una muerte digna y apacible”.

La asociación ha lanzado una campaña de financiación participativa para subir a primera clase los billetes de avión de David Goodall y de la persona que le ayuda. Hasta el momento ha recaudado más de 17.000 dólares australianos, unos 10.600 euros.

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