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A 10 años de la muerte de Kirchner, Cristina critica a empresarios y al gobierno a través de una carta

Menciona una economía "agobiante" y "funcionarios que no funcionan". El presidente Alberto Fernández sintió la misiva como "un apoyo"

A diez años de la muerte de Néstor Kirchner, una carta hecha pública por su viuda, la expresidente Cristina Kirchner, pinta un negro panorama de la Argentina actual y su texto es visto por muchos como una prueba de que ella es la que verdaderamente detenta el poder.

Las veladas críticas a la gestión de Alberto Fernández, a una "economía que agobia" y a "funcionarios que no funcionan" han sido vistas como una señal política de distanciamiento.

Segùn la señal TN, las críticas están dirigidas al séquito de Alberto.

La lista de los funcionarios en la mira de la exmandataria está compuesta por el jefe de Gabinete Santiago Cafiero; la ministra de Seguridad Sabina Frederic; la titular de la AFIP Mercedes Marcó del Pont; la titular de la cartera de Justicia Marcela Losardo; su par de Trabajo Claudio Moroni y el presidente del Banco Central de la República Argentina, Miguel Pesce.

Ninguno de los mencionados pertenece al núcleo duro de la Vicepresidenta y, por el contrario, son considerados ministros y funcionarios “albertistas”.

La publicación coincide también con la celebración de 27 de octubre, día oficial del peronismo.

Cristina Kirchner es ahora la vicepresidenta del país, pero todos ven en ella al poder detrás del poder, ya que ella fue la ideóloga de la fórmula que llevó a Alberto Fernández al poder, una forma de sortear la grieta política y social que dejaron los 15 años de kirchnerismo y los cuatro de gobierno del liberal Mauricio Macri.

Un editorial de Clarín señala que la misiva es la prueba fidedigna de que Cristina tiene el control del gobierno marca el ritmo polìtico desde fuera de la Casa Rsada.

La exmandataria desmintió eso: “El sistema de decisión en el Poder Ejecutivo hace imposible que no sea el Presidente el que tome las decisiones de gobierno”, argumentó.

En tono irónico, dijo que en la oposición son “poco creativos” porque “el relato del ‘Presidente títere’ lo utilizaron con Néstor respecto de Duhalde", con ella respecto de Néstor y, ahora, con Alberto.

A pocas horas de que la carta de 9 páginas se convirtiera en eje de todos los debates políticos, el mandatario Alberto Fernández dijo que él sintió la carta como un "respaldo a su gestión".

"Yo leí la carta de Cristina Fernández y me gustó, debo ser franco, y la sentí como un gesto de respaldo. Contrariamente a lo que muchos creen, ella ha sido muy generosa conmigo en sus consejos y así la valoré", sostuvo.

En declaraciones a radio Metro, Fernández afirmó también que la carta de su vicepresidenta "es muy genuina" y que no le resultó "novedosa" porque "muchas de las cosas" las habla con ella.

"Ella expone que el contexto no lo generó el gobierno, sino es en parte heredado y en parte por la pandemia. Dentro de ese contexto, hay un párrafo donde dice que ella no puede entender las imputaciones permanentes que hacen los medios sobre mí. Ese párrafo donde habla de los funcionarios no está dirigido a mí, sino a los que critican al gobierno impiadosamente", agregó.

Un editorial de Clarín pone el énfasis en conceptos vertidos en la carta como los "desaciertos" de la gestión actual y a críticas hacia parte del gabinete cuando menciona a "funcionarios que no funcionan".

Kirchner también critica al empresariado, al que acusa de "maltrato permanente y sistemático" en particular al presidente en funciones y llamó a un diálogo nacional con todos los sectores.

"El punto cúlmine de ese maltrato permanente y sistemático, se produjo hace pocos días en un famoso encuentro empresario autodenominado como lugar de ideas, en el que mientras el Presidente de la Nación hacía uso de la palabra, los empresarios concurrentes lo agredían en simultáneo y le reprochaban, entre otras cosas, lo mucho que hablaba", aseguró la vicepresidenta.

Y Fernández respaldó esa apreciación: "Lo que pasó es muy cierto. Los organizadores se disculparon ante mí. Hay partes del empresariado que actúan así. No es que hubo dos mil mensajes en contra, sino algunos que están muy ligados al gobierno anterior. Qué se yo... El llamado al diálogo de Cristina es el mismo que todos los días hago e intento. Lo que Cristina está buscando es que reflexionen. ¿Cuál es el sentido del diálogo si voy a dialogar y termino maltratado?", enfatizó.

En una extensa entrevista con Radio Mitre, el presidente también habló de la idea de la Argentina "bimonetaria", al que Cristina le adjudica gran parte del problema económico que vive Argentina.

Sobre este tema, Alberto dijo: "La Argentina tiene reservas y superávit fiscal. Lo que ocurre es que meten en la cabeza de la gente que la Argentina inexorablemente va a devaluar. Es una técnica recurrente en todos los diarios. Y la gente simplifica las cosas, lee eso, se protege en la moneda dura. Esa brecha se genera porque hay operadores que mueven el dólar CCL y a partir de allí aumenta la brecha. De todas estas cosas nos estamos ocupando con Martín (Guzmán, ministro de Economía)".

LA EXPRESIDENTA Y SU GESTIÓN

A fines de setiembre, la justicia argentina confirmó los procesamientos de la exmandataria y actual vicepresidenta Cristina Kirchner, de un exministro y de varios empresarios, al rechazar un recurso de queja en una causa por supuesta corrupción en la obra pública.

La decisión fue tomada por la Cámara Federal de Casación Penal, máximo tribunal penal, que consideró "inadmisible" un recurso presentado por la defensa de la vicepresidenta.

En la causa están procesados además Julio De Vido, quien fuera ministro de Planificación Federal durante las presidencias de Néstor y Cristina Kirchner (2003-2015), y poderosos empresarios de la construcción como Carlos Wagner, Benito Roggio, Osvaldo De Sousa, María Rosa y Gerardo Cartellone y Ángelo Calcaterra, primo del expresidente Mauricio Macri, entre otros.

Todos están acusados de integrar una asociación ilícita y de 175 casos de cohecho entre 2003 y 2015.

La fiscalía estimó en al menos 160 millones de dólares el monto de los sobornos que también habrían sido pagados entre 2003 y 2007, durante el gobierno del ya fallecido Néstor Kirchner.

El caso es un desprendimiento de la llamada "causa de los cuadernos" que ya fue elevada a juicio oral, basada en una serie de cuadernos de apuntes que supuestamente llevó durante años un chófer del ministerio de Planificación, en los que anotaba recorridos, nombres de funcionarios y de empresarios y presuntas cantidades de dinero trasladado.

La parte central de la "causa de los cuadernos" está actualmente bajo revisión de la Cámara de Casación Penal por planteos de las defensas.

La Cámara reclamó esta semana que la justicia de primera instancia presente la grabación de las declaraciones de los acusados 'arrepentidos', cuyos testimonios dieron sustento a la acusación, ya que no figuran en el expediente pese a que por ley deberían haber sido grabadas.

Kirchner, de 67 años, está procesada en nueve causas por supuesta corrupción durante su presidencia (2007-2015), una de las cuales ya está con el juicio oral en curso desde 2019.

La vicepresidenta sostiene que las causas en su contra estuvieron motivadas por una persecución político-judicial durante el gobierno de Mauricio Macri (2015-2019) y a una enemistad personal del exjuez Claudio Bonadio, quien llevó adelante la mayoría de los casos hasta que falleció de cáncer en febrero.

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