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Zemmour, un ultra de la "identidad francesa" forjado en la televisión

Con una visión de Francia de "hombre blanco, heterosexual y católico", el polemista de ultraderecha Éric Zemmour busca alcanzar la presidencia para "salvar" una "identidad francesa" en peligro por la migración y el islam, una obsesión que ya le valió dos condenas.

Con una visión de Francia de "hombre blanco, heterosexual y católico", el polemista de ultraderecha Éric Zemmour busca alcanzar la presidencia para "salvar" una "identidad francesa" en peligro por la migración y el islam, una obsesión que ya le valió dos condenas.

"Ya no es el momento de reformar Francia, sino de salvarla. Por eso, he decidido presentarme a la elección presidencial", dijo este martes el antiguo columnista al anunciar su candidatura, tras presentar un país en "declive" y en "decadencia".

Zemmour, nacido en 1958 en el seno de una modesta familia judía de origen argelino, forjó su estilo agresivo y un discurso sin complejos en la televisión desde los años 2000, llegando a convertirse en un rostro conocido de los franceses.

Su popularidad llegó con la conocida emisión "On n'est pas couché", donde cada sábado por la noche de 2006 a 2011 encarna la opinión de derecha. Su presentador Laurent Ruquier lamentó más tarde haber dado ese escaparate mediático a sus ideas.

Pero su consagración llega en 2019. El magnate de los medios Vincent Bolloré le ofrece una emisión diaria en horario de máxima audiencia en su emisora CNews, que muchos comparan con Fox News y donde llega a contar con unos 700.000 espectadores.

Desde la pequeña pantalla o las ondas, no duda en criticar a los delincuentes "negros y árabes", a los menores migrantes --"violadores", "ladrones"--, los "valores femeninos", la "propaganda totalitaria del lobby LGTB" o las "élites".

Diplomado de la prestigiosa universidad Sciences Po de París intentó sin éxito hasta en dos ocasiones acceder a la Escuela Nacional de Administración (ENA), vivero de altos funcionarios como el actual presidente Emmanuel Macron.

Su fracaso le llevó al periodismo y, como columnista y ensayista, cultivó una imagen de hombre letrado, enamorado de Francia e hijo de 'pieds-noirs' (franceses que abandonaron Argelia), que se integró y creció en las afueras de París.

"Su imagen de erudito es un elemento importante de su éxito", dijo a la AFP el autor de una reciente biografía, Étienne Girard. "Conoce la historia, recita citas y eso es muy muy importante para mucha gente", agregó.

Sus libros, desde "El primer sexo" --un ensayo que responde a "El segundo sexo" de Simone de Beauvoir y en el que critica la "feminización" de la sociedad--, suelen ser superventas. De "El suicidio francés" en 2014, vendió medio millón.

- "Revisionismo" y Trump -

Pero a este nostálgico de los años 60, como dejó patente este martes en el vídeo de lanzamiento de su candidatura, se le acusa a menudo de "revisionismo", como cuando aseguró que el colaboracionista nazi Philippe Pétain "salvó a judíos".

Y sus opiniones no se resumen a Francia. En 2018, cuando España anunció la salida de Francisco Franco de su mausoleo, cargó en RTL contra una lectura "maniquea" de la historia, que opone un "mal dictador" a "unos amables demócratas".

Y cuando los medios se hacen eco de los temores con la elección de Jair Bolsonaro en Brasil, escribe que la "única dictadura en la región" es "en Venezuela y de izquierdas" y que las "de derecha en Chile, Brasil y Argentina [en el siglo XX] permitieron una cierta mejora económica".

Zemmour, para quien "Bolsonaro es el hermano pequeño sudamericano de Donald Trump", tampoco esconde su adulación por el expresidente estadounidense, del que se inspiró para la portada de su último libro: "Francia no dijo su última palabra".

Sus recientes salidas de tono recuerdan a Trump: apuntó con un fusil a periodistas en un congreso de seguridad, intercambió un gesto obsceno con una viandante en Marsella y enfadó a las víctimas del ataque yihadista del Bataclan en 2015.

Condenado en dos ocasiones por incitar al odio contra musulmanes, árabes y negros, tiene otros nueve casos pendientes. Y, según el sitio Mediapart, varias mujeres lo acusan de agresión sexual, aunque nunca se anunció ninguna demanda.

Junto a su progresión en los sondeos, que lo situaron temporalmente en el balotaje contra el actual mandatario liberal Emmanuel Macron, el interés en la vida privada de este hombre casado y padre de tres hijos también aumentó.

Según la revista rosa Closer, Zemmour esperaría otro hijo con su asesora Sarah Knafo, de 28 años, con quien mantendría una relación. Sus letrados anunciaron su intención de presentar una denuncia por "violación de la vida privada".

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FUENTE: AFP

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