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Vázquez será homenajeado en Plaza Lafone: será su regreso a la política partidaria

El presidente ya dijo que no se irá para su casa y el FA le tomó la palabra: lo quieren como presidente de la coalición de izquierdas.

El 28 de febrero de 2020, pocas horas antes de dejar el poder por segunda vez, Tabaré Vázquez será homenajeado en un acto a desarrollarse en Plaza Lafone.

Será el último día hábil de su mandato, destaca el diario oficialista La República que publica en tapa esta información acompañada de otra nota en la que informa sobre las repercusiones que tuvo la afirmación del presidente de seguir en política a los 79 años.

El rol que tendrá Vázquez una vez que salga del gobierno es uno de los temas más relevantes de los últimos días, en especial dentro de un Frente Amplio que está en pleno proceso de revisión de lo hecho en los últimos 15 años y tras una dura derrota electoral.

El presidente está muy atento a todo lo que se dice de él en los medios, dado que su imagen comienza a ser asociada a la interna partidaria.

De hecho, este jueves la página de Presidencia publica un desmentido sobre su supuesta adhesión a la candidatura a la Intendencia del médico Álvaro Villar.

Hasta el 2 de marzo, al menos, no dará su apoyo a ningún candidato, dijo.

El dato fue divulgado en un informe de Búsqueda.

UN ESTRATEGA IMPRESCINDIBLE

Uno de los primeros en lanzar una propuesta fue la senadora electa Carolina Cosse, para quien Vázquez debería ser el próximo presidente del Frente Amplio. La idea fue apoyada por el comunista Juan Castillo y de inmediato todos los líderes sectoriales, incluido José Mujica, quien respalda la propuesta.

El País y Búsqueda también publican este jueves informes sobre el futuro política de Vázquez, quien con 79 años se propone "no irse a su casa" pese a que el 2019 fue un año en el que perdió a su esposa y a él le fue diagnosticado un cáncer de pulmón.

Los últimos estudios, tras la terapia radiológica, indican que la enfermedad ha tenido un proceso de reversión muy positivo, algo que infundió confianza en el presidente para anunciar su continuidad en la arena política.

Vázquez dijo a La República días atrás que "sería muy egoísta" irse a su casa, dada su experiencia como gobernante en un momento de reconstrucción del Frente Amplio en la oposición.

En principio, su planteo personal era volver a los comité de base, pero en el Frente Amplio creen que es un estratega que no puede faltar en un momento como el actual.

ENTRE LA EMPATÍA Y LA TENSIÓN

Antes de dejar la presidencia, Vázquez acercó posiciones con su sucesor Luis lacalle Pou, después de años de tensiones a través de los medios de comunicación.

Se mostró especialmente cordial durante el viaje a Buenos Aires para la asunción del presidente kirchnerista Alberto Fernández el pasado 10 de diciembre.

Ha sido muy receptivo a todos los planteos del nuevo gobierno electo, aunque ha habido tensiones entre ambos líderes por temas como la posición diplomática acerca de Venezuela, el déficit fiscal y los ascensos de generales.

En medio de la transición, ha habido otras interferencias entre el gobierno saliente y el entrante.

Vázquez le planteó públicamente a Lacalle Pou incluir en la Ley de Urgente Consideración -una "norma ómnibus" que intentará ser aprobada en los primeros 100 días de gobierno- la inclusión de dos temas irresueltos: una solución para la cuenca del río Santa Lucía y un proyecto para los medicamentos de alto costo.

El presidente también puso en agenda una "declaración emergencia por violencia doméstica" horas después que la vicepresidenta electa Beatriz Argimón asegurara que sería una de las primeras medidas de la nueva administración.

El 31, Lacalle respondió a estos planteos descartando una intención de marcarle la cancha por parte de Vázquez. "La cancha no es posible marcarla porque ya está marcada", dijo.

Además señaló que los temas que puso sobre la mesa su antecesor "no son nuevos".

En particular Lacalle criticó la declaración de emergencia por violencia doméstica. Sobre este punto, dijo que una declaración ese sentido debería estar potenciada por tratarse de un tema nuevo en la sociedad, algo que en este caso no es así.

Además, señaló: "una declaración de emergencia debería traer consigo necesariamente "medidas concretas".

"Si vamos a esperar tres meses para tomar medidas, entonces no sería una emergencia", concluyó Lacalle Pou.

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