AFP

Una oenegé rusa de defensa de la comunidad LGTB+ no piensa "rendirse" pese a la presión

Añadida a la degradante lista de "agentes del extranjero", la principal oenegé de defensa de la comunidad LGTB+ de Rusia espera que las cosas se le compliquen todavía más, pero se niega a "rendirse" ante las autoridades.

Añadida a la degradante lista de "agentes del extranjero", la principal oenegé de defensa de la comunidad LGTB+ de Rusia espera que las cosas se le compliquen todavía más, pero se niega a "rendirse" ante las autoridades.

La organización LGBT-Set ("Red LGTB" en ruso), de defensa de las personas lesbianas, gays, transexuales y bisexuales, ayuda desde 2006 a las minorías sexuales en Rusia, sobre todo en Chechenia, donde las autoridades son especialmente hostiles.

La semana pasada, el grupo, que tiene sede en San Petersburgo, fue clasificado como "agente del extranjero", un estatus que a partir de ahora deberá indicar en todas sus publicaciones, también en las redes sociales, y que le obliga a someterse a unos enrevesados procesos administrativos si no quiere ser sancionado penalmente.

"Todo eso, evidentemente, se hace para complicarnos el trabajo" y "asustar a la gente" susceptible de querer pedir ayuda a la oenegé, declaró a la AFP Svetlana Zajárova, directora de la fundación Sfera, que pilota las operaciones de LGBT-Set.

La organización está acostumbrada a la antipatía de las autoridades y de parte de la población. Por ello, Zajárova solo deja pasar a los visitantes a su despacho tras efectuar una comprobación telefónica.

A simple vista, nada parece haber cambiado en los locales de la oenegé, llenos de activistas tecleando en sus ordenadores, rodeados de banderas arco iris, pero Zajárova está preocupada por la gente que se beneficia de su labor.

Después de que LGBT-Set fuera clasificada como "agente del extranjero", algunas personas, y sobre todo las que "necesitan apoyo psicológico", podrían "dudar a la hora de contactar con la organización", señala.

La medida llega en un contexto de represión creciente de las organizaciones de la sociedad civil percibidas como díscolas con el presidente, Vladimir Putin, que se presenta como un baluarte de los valores conservadores y tradicionales frente a un Occidente "decadente".

El mes pasado, el mandatario criticó a los países occidentales que "enseñan desde la más joven edad que un chico puede convertirse cómodamente en una chica, o viceversa", algo que Putin consideró "monstruoso".

- "Persecución cruel y cínica" -

En 2013, el gobierno ruso votó una ley controvertida contra la "propaganda" homosexual dirigida a menores, que sirvió de pretexto para prohibir los desfiles del orgullo y el izado de banderas arco iris, estandartes de las comunidades LGTB+.

El miércoles, las autoridades se apoyaron en esta ley para imponer una multa a la cadena de televisión musical Mouz-TV, que había difundido un video en el que aparecían hombres luciendo vestidos y celebrando una falsa ceremonia nupcial.

Desde 2020, la Constitución rusa precisa que el matrimonio es la unión entre un hombre y una mujer, lo que prohíbe de facto los enlaces entre personas del mismo sexo.

Apuntando contra "LGBT-Set", el gobierno ataca a un símbolo de los círculos LGTB+ del país.

La semana pasada, Amnistía Internacional denunció la "persecución asumida, cruel y cínica" de esta oenegé, que se dio a conocer por su apoyo a las minorías sexuales de Chechenia.

En esa república rusa del Cáucaso la situación es particularmente difícil. Su dirigente, Ramzan Kadyrov, persigue a los homosexuales.

El diario afín a la oposición rusa Novaya Gazeta y varias oenegés revelaron en 2017 que la policía chechena detenía a los gays y que, en ocasiones, los torturaba y asesinaba.

El pasado febrero, LGTB-Set denunció el arresto de dos hombres chechenos, que fueron trasladados en condiciones turbias a Chechenia, donde las autoridades les acusan de colaborar con una rebelión armada.

Ayudar a las personas de la comunidad LGTB+ de Chechenia "siempre ha sido duro, pero continuaremos trabajando, no nos rendiremos", lanzó Zajárova.

Según ella, estas medidas de represalia no hacen sino mostrar que las autoridades rusas le temen a cualquier forma de activismo y que "el poder tiene miedo".

En cualquier caso, que la oenegé haya sido designada como "agente del extranjero" no parece haber desmoralizado a las tropas.

"Podemos o tener miedo o trabajar", lanzó Nina Popugayeva, una activista. "Yo prefiero trabajar".

mak/gkg/alf/lep/jvb/me

FUENTE: AFP

Temas

Dejá tu comentario