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Una mujer recibe una paliza de un anestesista que había conocido por Tinder

Belén Torres, de 20 años, consiguió trabajo gracias a la relación. Ahora está internada con serias lesiones tras una noche de drogas

Una joven argentina de 20 años está hospitalizada con graves heridas a raíz de un paliza que le diera un anestesista de 40 años en un confuso hecho que mezcla la búsqueda de trabajo, sexo, drogas y redes sociales.

Belén Torres continúa internada con fisuras en un omóplato y en los huesos oculares. Además, perdió la audición en un oído.

Fue desfigurada por Gerardo Billiris, un exitoso anestesista de 40 años, que dice no recordar casi nada de lo que pasó esa noche.

La paliza ocurrió a principios de esta semana y el escándalo estalló porque los vcinos debieron llamar a la Policía luego de sentir gritos y pedidos de auxilio desde el apartamento.

El apartamento estaba todo ensagrentado. Se encontró abundante alcohol, cocaína, marihuana y pasta base. También se encontraron restos de drogas de uso quirúrgico.

Billiris, que es coordinador de anestesistas de un importante centro de salud, fue encontrado desvariando en el pasillo con señales de estar intoxicado.

De hecho, lo único claro es que Belén fue víctima de una violencia inusitada por parte del médico que la había empleado dos semanas antes.

Billiris había abusado de su mayor fuerza y de su posición de poder.

La segunda cosa clara es que ambos se habian estado drogando en el departamento.

Esto es admitido tanto por Billiris como por Belén. Los análisis practicados a víctima y victimario confirman la situación.

Los padres de la víctima dijeron que Belén trabajaba en el apartamento del profesional pasando documentación a la computadora. El hombre le había ofrecido un sueldo de 7.000 pesos argentinos más un porcentaje por productividad.

Después se enteraron que ambos se contactaron de una forma poco ortodoxa. a través de la red Tinder, que une a personas en citas a partir de gustos personales, ubicación geográfica y otras variables.

También se supo a posteriori que el círculo profesional y personal del anestesista sabía de sus adicciones, y de su vida disipada.

El primero de los factores era el más preocupante, dada su posición en las salas de operaciones.

La gremial argentina de anestesistas ya lo había suspendido, había sido sujeto de sumarios y había vuelto a sus cargos tras comprometerse a desintoxicarse y recibir ayuda profesional.

En declaraciones a la Policía, Billiris dice no recordar ninguna pelea. Las versiones coinciden en que esa noche fue a cenar con una amiga y cuando llegó al departamento todavía estaba Belén.

En ese momento comenzaron a drogarse.

Desde el sanatorio, Belén señala que al comprobar que el médico sufría convulsiones, intentó ayudarlo. Como respuesta, recibió una brutal paliza.

El empieza a temblar, entonces yo lo pongo de costado”, explicó Belén. "Me empieza a pegar muy fuerte y a decir que me va a matar. Los dos estábamos igual (de drogados), pero yo no tenía la intención de matarlo. El se ve que sí”.

“Cuando salí al pasillo, empecé a gritar con toda mi fuerza ‘¡Que alguien me ayude!’. Se ve que alguien me escuchó, si no, hoy estaría muerta”, agregó.

El abogado de Billiris sostiene que no era consciente de sus actos, y que debe ser liberado de inmediato, siempre y cuando vuelva a un tratamiento para sus problemas con drogas.

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 FOTO: Radio Mitre

 

 

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