Tras pedir disculpas, Tabaré volvió a justificar pedido a EE.UU.

El ex presidente acusó al sistema político de tener "memoria frágil" y dijo que el acuerdo alcanzado por Mujica es "continuidad" de su trabajo de defensa de la soberanía

El ex presidente Tabaré Vázquez volvió a justificar sus dichos respecto al alcance del conflicto generado con Argentina a partir de la instalación de la planta de fabricación de celulosa Botnia.

En una columna publicada este miércoles en una revista especial publicada por los 20 años del diario El Observador, Vázquez reiteró que no había otra alternativa que pedir apoyo a los Estados Unidos y acusó al sistema político uruguayo de tener "memoria frágil".

El ex mandatario dijo que los mismos que lo acusaban de "blando" ante la ofensiva argentina, ahora lo señalan como "demasiado rígido" y que su "inflexibilidad alargó innecesariamente un diferendo".

Vázquez dijo que el acuerdo al que arribó Mujica "con inteligencia, voluntad, responsabilidad política y sentido histórico de nación y región" fue la "continuidad" de aquella etapa de defensa de la sobería.

El jefe de Estado desarrolló su idea centrada en uno de los puntos más criticados de su alocución ante alumnos del Liceo Monte VI la pasada semana: el apoyo pedido a Estados Unidos. Ese aspecto resultó muy criticado no sólo por la oposición, sino también por dirigentes del Frente Amplio, especialmente del Movimiento de Participación Popular (MPP) como Ernesto Agazzi y Lucía Topolansky.

Textualmente, Tabaré Vázquez escribió:

"En los últimos días, algunas consideraciones sobre las decisiones que se tomaron en defensa de la soberanía, concretamente el pedido de apoyo a Estados Unidos ante un agravamiento del conflicto, generaorn reacciones. Hay que recordar que la sucesión de ataques y amenazas que surgían desde Gualeguaychú y el hecho de que el presidente Kirchner considerara el tema como asunto nacional, llevaron al Consejo de Ministros a movilizar el Ejército para hacer una guardia perimetral en torno a la planta de Botnia. La seguridad no se le encomendó a una empresa privada, sino que se votó una partida especial para alimentar a los soldados instalados allí. Los presidentes de la región mostraban en reserva su preocupación por el conflicto. Ante eso, ¿qué debía hacer el presidente de un país pequeño?, resguardarse y pedir apoyos. Eso fue lo que se hizo, pedirle apoyo político y diplomático a Estados Unidos, que declaró que Uruguay era un país amigo. Allí sentimos que algunos ánimos se aplacaron. es necesario recordar todo aquel clima de agresión, porque hoy parece que la memoria es frágil".

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