DOBLE CRIMEN DE PAYSANDÚ

Tras el suicidio de Bentancur, se abre la etapa de contención en Quebracho

En escuelas conviven familiares del asesino y sus víctimas. Psicología para prevenir conflictos y protección policial para la expareja

El suicidio de Martín Bentancur hizo que terminara la investigación policial del doble homicidio de Quebracho, pero no así la tensión en esta localidad de 3.000 habitantes.

Un informe del Ministerio del Interior concluyó que la tragedia se pudo haber extendido a más personas si no fuera por la rápida respuesta de la Policía

La fiscal del caso del doble homicidio en Quebracho, Carolina Martínez, informó que una unidad especializada de la Fiscalía de Paysandú también está trabajando en el acompañamiento de las víctimas.

Además, confirmó que el homicida, Martín Bentancur, no tenía antecedentes por violencia doméstica.

Primaria también dará apoyo a la hija del hombre que se autoeliminó. Ella asiste a la escuela Nº 75, donde aparecieron los primeros mensajes de Bentancur.

ESCUELA ASISTENCIA QUEBRACHO

Martínez explicó que el caso no está aún cerrado, a la espera del resultado de algunas de las pericias solicitada s, entre ellas las llamadas telefónica realizadas por el hombre cuando estaba escondido en la escuela "El Saladero" de Guaviyú.

La Intendencia de Paysandú, Salud Pública y ANEP trabajan conjuntamente para dar contención social a otros centros de estudio en la zona. Los estudiantes -como el resto de la población- quedaron impactados por la tragedia.

El alcalde de Quebracho, Mario Bandera, contó que en algunas clases de Primaria conviven familiares de Bentancur y de sus víctimas, la exsuegra Nelly Goyeneche y el policía Juan Carlos Oviedo.

Hasta el momento no ha habido problemas pero el trabajo de asistentes sociales y psicólogos serán parte de una estrategia de prevención de conflictos.

Llamó la atención la gran cantidad de personas que fueron a despedir a Bentancur durante sus honras fúnebres, tratándose de una persona que había asesinado a dos ciudadanos de la misma comunidad

El alcalde Bandera contó que el joven, de 32 años, era una persona "muy querida" en la zona.

Trabajaba en una empresa de agroinsumos y se había criado en los márgenes de Arroyo Malo.

MINISTERIO INTERIOR QUEBRACHO NUEVA

Hasta el 24 de diciembre no se le conocía su veta violenta. Ese día había concurrido con quien fuera su pareja al baile de Quebracho, una vieja tradición navideña.

Desde entonces se habían separado y ella había iniciado una relación con otro joven de la comunidad.

La exposición del caso desequilibró a Bentancur quien se había obsesionado con retomar el vínculo.

El psicólogo Alejandro De Barbieri dijo a Montevideo Portal que allí estuvo la clave del caso: la dificultad para aceptar la disolución de los vínculos por parte del homicida.

Después de asesinar a Goyeneche y al policía que acudió en su auxilio, Bentancur prendió fuego la propiedad del joven que oficiaba como nueva pareja de su ex.

Según De Barbieri, el episodio de abandono tocó los "valores machistas" del sujeto.

Esto quedó patente en sus cartas ymensajes, cuando mencionó que se "mataba trabajando" para la mujer y la hija de ambos.

Luego de los hechos intentó justificar sus actos en el amor.

"Eso no es amor, es una patología", explicó.

El experto analiza la "inversión de la culpa" por parte de una parte de los habitantes de Quebracho que pueden sentir empatía hacia el asesino por el hecho de haber sido abandonado.

Informativo Sarandí dijo, citando fuentes del caso, que se estaba intentando convencer a la expareja de Bentancur de que debe contar con protección policial.

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