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Tosca, cangrejos y Patagonia: la mezcla improbable de un filme italiano en Cannes

Con una historia entre Italia y Patagonia, los italianos Alessio Rigo y Matteo Zoppis presentan en Cannes "La leyenda del rey cangrejo", una fábula que mezcla música, leyendas y paisajes inhóspitos.

Con una historia entre Italia y Patagonia, los italianos Alessio Rigo y Matteo Zoppis presentan en Cannes "La leyenda del rey cangrejo", una fábula que mezcla música, leyendas y paisajes inhóspitos.

Esta ópera prima, incluida en la sección paralela de la Quincena de Realizadores, empieza contando la leyenda de Luciano, un hombre borracho de un pueblecito del norte de Italia a finales del siglo XIX. Enamorado de la hija de un pastor, comete un crimen por accidente y será enviado al exilio a Patagonia, "el fin del mundo".

En Tierra del Fuego, entre bosques frondosos y áridas cimas, un misionero con el aspecto de Luciano emprende la búsqueda de un tesoro y para ello utiliza un misterioso cangrejo.

Los realizadores, ambos nacidos en 1986, admiten que parecen dos películas distintas que acaban confluyendo en un mismo filme.

"La idea principal era empezar con un cuento oral y llevarlo al otro lado del mundo para que converja con otras historias del lugar", dice Zoppis a la AFP.

Y es que la película se fraguó a partir de una leyenda que conocieron los directores de la mano de un grupo de ancianos italianos con los que habían trabajado antes. Ellos les contaron la historia de un hombre borracho de la región que habría sido enviado a Argentina.

A partir de ahí, empezaron a investigar y varias pistas les llevaron a posibles emigrantes italianos que viajaron a Patagonia en el siglo XIX en busca de oro.

- Un rodaje "aventurero" -

En aquella época, la Tierra del Fuego era "como el 'far west' con la fiebre del oro, había un movimiento de búsqueda de fortuna", explica Rigo.

La idea de trasladar la segunda parte de la historia a Argentina surgió de forma natural, prosigue Rigo, que reside en Buenos Aires desde hace años. Se estableció una coproducción entre Italia y Argentina y se planteó el filme en dos bloques.

El rodaje, sin embargo, fue "aventurero", aseguran. "Teníamos muchas dificultades logísticas en Argentina porqué las localizaciones son de difícil acceso, muy remotas, con condiciones meteorológicas complicadas".

La grabación se efectuó en febrero de 2021 en las cercanías de la ciudad de Ushuaia, en Tolhuin y en Cabo San Pablo.

Para dar vida a Luciano y al misionero, Rigo y Zoppis escogieron a un artista plástico italiano amigo suyo, Gabriele Silli, sin experiencia en la interpretación. Trabajó durante tiempo en el personaje, lo moldeó y le aportó mucho, explican. Estuvo un mes y medio en Argentina para aprender español y la forma de trabajar del equipo local.

La música, a cargo de Vittorio Giampietro, tiene un papel relevante en la cinta y en ciertos casos desempeña una función narrativa.

"Los cantos populares narran la historia de la película (...) a veces siguen un flujo y a veces sirven de contrapunto", comentan.

Hubo un importante trabajo de búsqueda de canciones populares italianas, muchas de las cuales tienen una misma melodía pero las letras varían de una región a otra. Después adaptaron el texto para que funcionara con la historia.

Pero, entre las melodías que aparecen en la película, hay un tema del que no cambiaron ni una coma. Se trata de la famosa aria de Tosca "E lucevan le stelle" ("Y brillaban las estrellas") que el dueño de una taberna le canta en una emotiva interpretación a Luciano.

es/app/eg

FUENTE: AFP

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