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Suecia y Estonia lanzan preparativos para inspeccionar un naufragio de 1994

Dos navíos zarparon este jueves desde Suecia y Estonia para realizar nuevas inspecciones de los restos de un barco hundido en el mar Báltico en 1994 en uno de los peores naufragios del siglo XX.

Dos navíos zarparon este jueves desde Suecia y Estonia para realizar nuevas inspecciones de los restos de un barco hundido en el mar Báltico en 1994 en uno de los peores naufragios del siglo XX.

En la noche del 27 al 28 de septiembre de 1994, el ferry Estonia, de 155 metros de eslora, se hundió en menos de media hora en la ruta entre Tallin y Estocolmbo con 989 personas a bordo.

La catástrofe causó 852 víctimas entre pasajeros y tripulación y sus causas siguen causando debate 27 años después, sobre todo entre familiares de los fallecidos y los supervivientes que reclaman investigar nuevamente el suceso.

"El rompehielo estonio EVA 316 y el buque de búsqueda sueco ELECTRA zarparon de sus respectivos puertos y convergirán antes de medianoche para ejercicios comunes con el fin de garantizar la seguridad de los equipamientos", indicó el jueves a la AFP Jonas Bäckstrand, de la oficina sueca de investigación de accidentes marítimos SHK.

"Las inmersiones de inspección comenzarán mañana" viernes en aguas internacionales, precisó.

Esta misión busca examinar la posición de navío en el fondo marino. En primavera de 2022, probablemente comenzará una investigación más a fondo del suceso, según SHK.

En 1997, una comisión de investigación internacional concluyó que había habido un fallo en el sistema de cierre de la puerta corredera de proa, lo que permitió que el agua entrara más rápidamente a la cubierta reservada a los vehículos.

En virtud de un acuerdo entre Suecia, Estonia y Finlandia de 1995, la zona del accidente se declaró como un "cementerio marino", prohibiendo toda inmersión sobre los restos que yacen a 85 metros de profundidad y donde reposan numerosos cadáveres.

Pero un documental difundido en septiembre de 2020 con imágenes grabadas ilegalmente reveló la existencia de un agujero de cuatro metros en el casco del barco, lo que multiplicó de nuevo las dudas sobre las causas del naufragio.

Suecia se mostró dispuesta a levantar la prohibición de inmersiones en la zona y a autorizar nuevas inspecciones a finales de 2020. En octubre, el primer ministro estonio, Juri Ratas, había pedido reabrir "cuanto antes" el caso.

Numerosas hipótesis sobre las causas de este accidente circulan desde hace años, como un choque con un submarino o una explosión a bordo.

nzg/phy/lch/dbh/mb

FUENTE: AFP

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