Deportes Juegos Olímpicos | Tokio 2021

Sin público, poca alegría y con lluvia de escándalos se inauguran los Juegos Olímpicos de la pandemia

Se espera una extraña ceremonia inaugural frente a miles de asientos vacíos. El evento fue golpeado por bajas de última hora por covid-19 y escándalos que se llevaron por delante al director del acto de apertura.

Este viernes sobre las 8 de la mañana de Uruguay comenzará la trasmisión global del mayor evento deportivo amateur de la historia.

Se llevará a cabo en un contexto sin precedentes a causa de la pandemia de Covid-19.

La delegación nacional estará representada por apenas 11 atletas en cinco disciplinas: vela, remo, natación, judo y atletismo.

Los Juegos Olímpicos de Tokio-2020 tendrán una extraña ceremonia inaugural frente a miles de asientos vacíos, después de ser golpeados por bajas de última hora por covid-19 y escándalos que se llevaron por delante al director del acto de apertura.

El Estadio Olímpico, con capacidad para 68.000 espectadores, recibirá solamente a un millar de invitados VIP encabezados por el Emperador Naruhito, una icónica figura para Japón. Postergada por un año a causa de la pandemia que ha dejado más de cuatro millones de muertos en todo el mundo, la mayor cita del deporte promete una apertura sobria, en consonancia con estos tiempos, a partir de las 20H00 locales del viernes (11H00 GMT).

Un show tecnológico que incluirá imágenes del globo terráqueo y la letra de la canción 'Imagine' proyectadas en el cielo, según un video de los ensayos tomado por residentes de Tokio, espera poner la polémica en segundo plano... al menos un rato.

No será sencillo.

El miércoles, la taewkondista chilena Fernanda Aguirre, la skateboarder holandesa Candy Jacobs y el tenismesista checo Pavel Sirucek dieron positivo en controles de covid-19. El jueves, Guinea confirmó que su delegación de cinco atletas renunciaría a viajar por culpa del virus.

Los casos positivos en Tokio, a la vez, alcanzaron el miércoles su pico desde enero.

A finales del año pasado, los organizadores habían adelantado que habría una ceremonia "más sencilla y más sobria" que en anteriores ediciones olímpicas para estar en "sintonía" con la emergencia sanitaria.

- Lluvia de escándalos -

La mayoría de los japoneses, según encuestas, preferían la suspensión de los Juegos Olímpicos para evitar riesgos vinculados con el covid-19. La situación provocó que grandes sponsors como Totoya decidieran dejar de enviar representantes a la ceremonia inaugural.

Si eso no era suficiente, una tormenta de escándalos estremeció los días previos.

El director artístico de la velada, Kentaro Kobayashi, una reconocida figura del teatro japonés, fue destituido a causa de una broma sobre el Holocausto que hizo dos décadas atrás, reflotada con un video divulgado en la madrugada del jueves.

"Nos hemos enterado que durante un espectáculo en el pasado, utilizó un lenguaje burlesco al referirse a este trágico episodio", declaró a la prensa la máxima responsable de Tokio-2020, Seiko Hashimoto, por lo que se decidió "el cese" de sus funciones.

Kobayashi pidió disculpas: "Era una época en la que no era capaz de hacer reír a la gente como quería, por lo que creo que trataba de llamar la atención" de "forma superficial".

Tres días antes había renunciado el músico Keigo Oyamada, quien había compuesto una de las piezas de la apertura por una vieja entrevista en la que reconocía haber acosado a personas con discapacidad en su juventud.

Otro director artístico, Hiroshi Sasaki, había sido destituido en marzo por comentarios inapropiados sobre el físico de una actriz japonesa.

Polémicas aparte se espera que la ceremonia rinda homenaje a las víctimas del terremoto y tsunami de 2011 que derivaron en el desastre nuclear de Fukushima, con saldo de más de 18.000 fallecidos.

Después tocará que el deporte sea protagonista, con competencias que iniciaron el miércoles con el sóftbol y el fútbol.

Hasta el 8 de agosto será el momento de estrellas de todo el planeta como Simone Biles, Caeleeb Dressel o Armand 'Mondo' Duplantis e ídolos de la casa como Naomi Osaka.

¿Y en la villa, cómo estamos?

Los atletas están en la villa y medios de todo el mundo han llegado ya, pero para muchos en Japón hay poco que celebrar a un día del inicio de los Juegos Olímpicos de Tokio.

No hay aficionados extranjeros animando las calles y los atletas son llevados de la villa a sus lugares de competición en una burbuja con la intención de mantenerlos a ellos y al público japonés a salvo.

Casi todos los eventos serán a puerta cerrada y se espera que sólo unas 900 personas asistan a la ceremonia de apertura en el estadio Olímpico de Tokio el viernes, de los que sólo 150 japoneses.

Así no es de extrañar que muchos en Japón tengan que esforzarse para ver espíritu olímpico en la cuenta atrás para estos Juegos pospuestos por la pandemia.

"Es completamente diferente de los otros Juegos (en 1964) cuando toda la ciudad se llenó de un espíritu festivo", dice Michiko Fukui, de 80 años, mientras pasea por el exclusivo distrito de Ginza este jueves.

La ciudad ha sido adornada con banderas de Tokio-2020 y anuncios, y las futuristas mascotas de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos están en autobuses y edificios.

Pero, no hay mucho más que haga pensar que algunos de los mejores atletas del mundo han llegado a Tokio.

El aumento de casos de covid-19 ha supuesto que se anulen todos los eventos públicos para ver los juegos, y el estado de emergencia implica que bares y restaurantes deben cerrar a las 20h00 -- cuando empieza la ceremonia de apertura -- y no pueden servir alcohol.

Seira Onuma es una de los miles de japoneses que participaron en una lotería para ganar entradas antes de que los Juegos se pospusieran, y ahora ya ni siquiera está segura de que vaya a verlos por televisión.

"Gané unos tickets para las finales de atletismo en el estadio Olímpico", dice esta ama de casa de 29 años a la AFP.

"Quedé decepcionada por la decisión de que no haya público y ahora también estoy perdiendo el interés", afirma en el área tokiota de Koto, cerca de la villa olímpica.

- 'Por fin empiezan' -

Satoshi Hori, residente en el vecindario de Koto, incluso se pregunta si sus dos jóvenes hijas recordarán estos Juegos en el futuro, dado el escaso entusiasmo.

"Vivo en Koto donde hay un muchas sedes, pero no veo ningún entusiasmo entre mis vecinos", dice este hombre de 39 años, que piensa ver el judo y el béisbol en televisión.

"Espero que mis hijas recuerden en el futuro estos Juegos Olímpicos de Tokio. Es lo todo lo que puedo esperar", afirma.

Pero, otros están imbuyéndose de espíritu olímpico, pese a las restricciones, como Yumiko Nishimoto, que vive en Fukushima donde los Juegos empezaron esta semana con el sóftbol.

"Se siente que está ocurriendo", dice Nishimoto, que lidera un proyecto comunitario para plantar 20.000 cerezos en esta región afectada por el desastre de 2011.

"Tienes la sensación de que, por fin, empiezan", añadió.

Los espectadores tampoco podrán acudir a los eventos en esta región, pero estudiantes locales han planeado correr un mini relevo de la llama olímpica en la noche de la ceremonia de apertura, que Nishimoto confía que "apoyará a los Juegos".

Las encuestas de opinión muestran que el público japonés sigue muy mayoritariamente en contra de la celebración de los Juegos este año, y la mayoría preferiría un aplazamiento o una cancelación.

El residente en Koto Noboru Kashiwagi cree que los Juegos Olímpicos es la última de las preocupaciones de la mayoría de sus vecinos.

"A nadie le importan los Juegos", dice este hombre de 79 años.

"Si a la gente que vive cerca de las sedes olímpicas no le interesa, me pregunto si la gente de otros lugares tiene algún interés", añade.

"Lo siento por los atletas. No es su culpa", concluyó.

Dejá tu comentario