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Se liberan millones en el mundo para evitar que el coronavirus detenga la economía global

Con la esperanza puesta en las acciones masivas anunciadas por gobiernos y bancos centrales para contrarrestar el impacto económico del coronavirus, los mercados mundiales intentaban mantener el viernes su subida de la víspera, poniendo fin a una semana negra.

20 de marzo de 2020, 07:43hs

Con la esperanza puesta en las acciones masivas anunciadas por gobiernos y bancos centrales para contrarrestar el impacto económico del coronavirus, los mercados mundiales intentaban mantener el viernes su subida de la víspera, poniendo fin a una semana negra.

Las bolsas europeas abrieron con fuertes alzas: Londres ganaba 5,2%, Fráncfort 6,5% y París 5,5%. La bolsa de Madrid subía de su lado 3,5% y la de Milán casi 3%.

"La verdadera dimensión del daño económico sigue siendo desconocida, pero los mercados tienden a moverse por delante del mundo real", consideró el analista Neil Wilson, de Markets.com.

La recuperación de las plazas europeas sigue lo ocurrido horas antes en Asia que, en un contagio mundial, el viernes se apuntó a la tendencia alcista marcada la víspera por Wall Street.

El mercado de la deuda es el gran beneficiario de la inyección monetaria, que da un respiro a numerosos gobiernos, empezando por Italia, y al sistema bancario global.

"Las últimas medidas adoptadas por los bancos centrales y los gobiernos, que tienen un alcance mucho mayor que las adoptadas inicialmente, están teniendo un efecto estabilizador en los mercados financieros" y están permitiendo "un rebote esta mañana", subrayó Tanger Le Liboux, estratega de la correduría Aurel BGC.

La situación sanitaria sigue siendo crítica, y cada vez más autoridades, como las de Argentina y California, se están sumando al confinamiento "preventivo y obligatorio" de sus poblaciones para intentar frenar la propagación del covid-19.

En este contexto, los recursos movilizados por los países asciende a cientos de miles de millones y los mercados, que en un principio parecían insensibles a estas cantidades vertiginosas, empiezan lentamente a tranquilizarse.

- El riego de volatilidad persiste -

Los republicanos en el Senado de Estados Unidos presentaron el jueves un paquete de ayuda de un billón de dólares para salvar la economía del país, donde 70.000 personas fueron despedidas en sólo una semana.

También el Banco Central Europeo (BCE) sacó la artillería pesada con un plan de "emergencia" de 750.000 millones de euros de compra de deuda pública y privada.

Y el Banco de Inglaterra (BoE) rebajó su principal tipo de interés bancario del 0,25% al 0,1% -un récord absoluto- además de aumentar en 200.000 millones de libras (234.000 millones de dólares, 216.000 millones de euros) su deuda pública y privada hasta los 645.000 millones.

Nada parece calmar el apetito de los inversores por el dólar, considerado un valor refugio, que subió en detrimento del euro: el jueves la divisa europea alcanzó su nivel más bajo en tres años contra el billete verde.

Por su parte, el sector petrolero, también muy golpeado, se benefició el viernes del aumento de los precios del crudo, después de que el barril de WTI se disparase casi un 24% el jueves en Nueva York, compensando casi todas sus pérdidas del día anterior gracias a las medidas de estímulo, al atractivo de los bajos precios y a las señales de apaciguamiento en el pulso entre Rusia y Arabia Saudita.

Sin embargo, Liboux advierte de que en la sesión del viernes expiran los contratos mensuales y trimestrales sobre opciones y futuros, "lo que promete volatilidad y volúmenes elevados en el contexto actual".

Créditos abiertos en todo el mundo

Miles de millones para garantizar créditos a las empresas, aliviar cargas tributarias o sociales o comprar deuda soberana... Es difícil descifrar la avalancha de anuncios de planes de apoyo económicos para hacer frente al coronavirus. Y quizá sean insuficientes.

. Artillería

Directores de empresas, analistas de mercado, economistas son unánimes: todo el mundo busca liquidez. "Asistimos a un movimiento de pánico en el que tanto los mercados como las empresas buscan liquidez a cualquier precio, y venden todo lo que es vendible", dice Agnès Benassy-Quéré, profesora de la escuela de Economía de París.

Para frenar la hemorragia en esta "situación excepcional", "hemos entrado en una guerra de ofertas entre actores políticos públicos, gobiernos y bancos centrales", dice el economista jefe de la compañía de seguros Allianz Ludovic Subran. "En vez de dar palos de ciego, como se le reprochó al inicio al BCE, anuncian lo máximo posible", dice.

De hecho, el Banco Central Europeo (BCE) generó un movimiento de pánico en los mercados al anunciar el 12 de marzo medidas consideradas insuficientes, antes de rectificar el miércoles y sacar la artillería pesada con un dispositivo excepcional: 750.000 millones de euros para compra de deuda pública y privada de aquí a fin de año.

. Millones, millones, millones

El objetivo del BCE es incitar a los bancos europeos a mantener o relanzar los créditos a empresas y hogares. En otras palabras, fomentar la liquidez para hacer frente a este periodo en el que sus ingresos son a menudo muy bajos.

En general, las medidas anunciadas por los Estados son de tres tipos. "Hay medidas estrictamente de liquidez liquidez, como el aplazamiento de los impuestos o el desempleo parcial"; "medidas presupuestarias que no serán reembolsadas como el desempleo parcial, el seguro de desempleo, y eventuales reducciones de impuestos". Por último, "están las garantías a los créditos de las PME", desgrana Agnès Benassy-Quéré, que observa que "quizá no se puedan reembolsar todas". Los gobiernos tendrán que asumir los impagos.

¿El orden de magnitud? "Miles de miles de millones en liquidez, centenares de miles de millones de deuda contraída por los Estados para prestar a las empresas, y decenas de miles de millones adicionales" de inversiones en salud o infraestructuras, completa Ludovi Subran.

. ¿Quién pagará la factura?

Muchos recuerdan en las redes sociales unas declaraciones del presidente francés, Emmanuel Macron, de hace unos meses en las que aseguraba que no había "dinero mágico" para invertir en los hospitales públicos.

"¡Hay una gran diferencia entre hacer un plan de varias decenas de miles de millones que se acota en el tiempo y establecer una línea de gastos recurrentes!", dice Agnès Benassy-Quéré. En su opinión, esta situación lo exige ya que "se parece a lo que ocurre durante una guerra desde el punto de vista monetario y financiero".

Aunque no hay destrucción de los lugares de producción ni de la fuerza productiva, en este tipo de situaciones no hay "otra alternativa que emitir mucha deuda y hacer que los bancos centrales la compren". "El conjunto de los actores van a pagar", sostiene Ludovic Subran, para quien "un sabio mezcla inflación e impuestos" durante algún tiempo una vez que se supere la crisis para compensar estos recursos colosales.

. ¿Por qué se hunden los mercados?

Pese al rosario de anuncios espectaculares, las bolsas no han parado de desplomarse. "Los mercados están en modo aversión al riesgo porque han integrado que estamos en una recesión y que cualquier seguridad será única en términos de amplitud", explica a la AFP Christopher Dembik, responsable de investigación económica de Saxo Banque.

"Hay que ir más allá del aplazamiento de los impuestos y de las garantías del Estado", estima Dembik, que propone, siguiendo el modelo estadounidense, incentivar la demanda dando dinero a los hogares, "pero en el buen momento, cuando la crisis esté controlada y las empresas vuelvan a abrir". Asimismo, sugiere "una reducción temporal pero muy drástica de la fiscalidad a las empresas".

. ¿Está amenazada la estabilidad de los mercados?

Todas estas medidas no serán buenas para el equilibrio presupuestario de los Estados, pero después de todo, hasta Alemania está dispuesta a dejar de lado momentáneamente su sacrosanta ortodoxia presupuestaria. Quizá, con excepción de Italia, "no hay en absoluto ninguna preocupación por la deuda soberana" ya que son los bancos centrales los que poseen la deuda de los grandes Estados desarrollados, e impiden el desbocamiento de los mercados, asegura Christopher Dembik.

En cambio, Ludovic Subran está preocupado por la propagación del coronavirus en países cuyos cimientos son menos sólidos, sobre todo en África. "Las medidas internacionales se adoptan sin ningún tipo de coordinación, (lo que) no tiene prácticamente precedentes" y es preocupante para las economías que no se pueden enfrentar a la prueba solas.

Pero ni los países desarrollados no están a salvo de mañanas inciertos: los miles de millones anunciados por la fuerza pública en el sector privado "han redefinido totalmente el rol del Estado en el sentido más amplio", observa el economista de Allianz.

"Es quizá lo mejor en un periodo de navegación a la vista, pero salir de esta situación va a ser de una complejidad sin nombre". Y es que ¿en qué momento se suspenderán los dispositivos que mantienen a las empresas bajo perfusión?

FUENTE: AFP

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