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Se entregó "El Washi" por balacera en Santa Lucía contra hinchas de Peñarol

Se presentó en la noche del miércoles con su abogado. Fue quien suministró armas. El juez Luis Sobot libró pedido de captura para otros tres hinchas

"El Washi" se entregó en la noche del miércoles y declara en el juzgado. Lo hiizo junto a su abogado.

Estaba requerido luego de escuchar los testimonios de los primeros encausados. El menor apodado como "El Papo", uno de los auitores d elos disparos, fue quien señaló a "El Washi", un hincha de la barra brava oriundo de la Unión.

Según Papo, él fue quien le entregó el arma utilizada. Lo hizo antes de salir de Montevideo. Él poseía otra de las tres que llevaron a Santa Lucía.

De hecho, la justicia quiere indagarlo por los disparos que recibió Sebastián Enciso, quien recibió cuatro disparos en la espalda en el enfrentamiento. 

Enciso no quiso entregar la bandera de Peñarol y fue gravemente herido. Estuvo en CTI durante varios días.

El testimonio del menor apodado El Papo dejó claro que El Washin se enojó y lo amenazó, ya que al regreso él y uno de los hinchas -oriundo de Canelones- se deshicieron de una de las banderas requisadas y del arma. La tiraron desde un puente, cerca de la capital canaria.

"El Washi" se enfureció con ellos porque -dijo- el arma que tiraron "era legal".

El hincha de Canelones que tiró el arma tomó muy en serio las amenazas de El Washi: se borró de las redes sociales y dejó de ir a los partidos de Nacional.

Este hincha fue el que en los testimonios se lo señala como el dueño del bate de béisbol llevado por si "había lío" en la plaza de Santa Lucía.

Tras procesar a once hinchas tricolores por el ataque a hinchas de Peñarol en Santa Lucía -con tres heridos, dos de ellos graves-, el juez Luis Sobot pidió la captura de otras tres personas.

El magistrado los procesó a los once por dos delitos de homicidio en grado de tentativa. Al menor conocido como El Papo, se le internó en un establecimiento del Instituto Nacional de Inclusión Social Adolescente (INISA).

La idea de robar banderas de Peñarol en Santa Lucía durante los festejos del aniversario surgió en un grupo de Whatsapp integrado por parciales de Nacional.

Algunos de los hinchas procesados por los incidentes habían estado dentro de la sede del club la noche del 28 de setiembre, otros en las inmediaciones, según consta en la resolución del juez Luis Sobot.

Esa noche, en la sede de Nacional se llevaba a cabo un evento organizado por el colectivo 7411 con el objetivo de recaudar fondos para comprar banderas y otros beneficios.

Dos de los procesados habían estado circulando en moto por los festejos de la rambla de Pocitos, por el Palacio Peñarol y la zona de brazo oriental antes del ataque con “el objetivo de conseguir banderas de Peñarol”.

En la sede de Nacional se produjo un encuentro con otros hinchas que iban en auto, algunos consumieron cocaína y luego partieron hacia la plaza de Santa Lucía en tres autos con el claro objetivo de robar banderas.

Tres confesaron haber usado armas de fuego en la plaza.

El menor apodado “El Papo” llevaba una pistola 635 y manifestó haber disparado cuatro veces hacia un grupo de parciales de Peñarol, de la cintura para abajo, dijo y que luego lanzó el arma a la cantera de Suárez.

Otro afirmó que portaba un revolver calibre 22 con balas de salva que había comprado en la feria de Piedras Blancas por $ 2.000 y un tercero confesó haber disparado seis veces con un arma que le entregó en el lugar el menor de edad.

Estacionaron a unas cuadras de la plaza y luego todos juntos caminaron hacia el lugar de los festejos.

Algunos desenfundaron las armas y un palo de béisbol.

De acuerdo a las declaraciones de los procesados, el primer disparo se produjo cuando uno de los encausados cinchó la bandera. Le dieron a un perro y al escuchar la detonación, otros empezaron a disparar. Tres parciales de Peñarol resultaron heridos.

Durante los incidentes, robaron varias banderas de las cuales luego se deshicieron, una de ellas la prendieron fuego y la tiraron al río.

Ninguna de las armas antes mencionadas fue recuperada. En el lugar la policía encontró cuatro vainas de proyectiles calibre 38.

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