Se agota la paciencia de los diplomáticos ante la inacción de los políticos libaneses

Los representantes extranjeros en Líbano dejaron de lado la diplomacia para criticar la mala gestión, inacción o prevalencia del interés personal sobre el general, expresando su enfado con los dirigentes que exigen ayuda sin hacer nada para sacar al país del caos.

Los representantes extranjeros en Líbano dejaron de lado la diplomacia para criticar la mala gestión, inacción o prevalencia del interés personal sobre el general, expresando su enfado con los dirigentes que exigen ayuda sin hacer nada para sacar al país del caos.

Ante la peor crisis socioeconómica de su historia, los partidos políticos libaneses han permanecido enredados durante casi un año en negociaciones interminables para formar un nuevo gobierno, que debería adoptar reformas indispensables destinadas a desbloquear la ayuda internacional.

Mientras que los medios locales cuentan las diferencias entre los políticos, Líbano se derrumba: la libra libanesa sigue depreciándose, la inflación ha aumentado, la pobreza también, la electricidad escasea y el abastecimiento de combustible es misión imposible, sin olvidar las draconianas restricciones bancarias.

"Observamos que hay una frustración muy grande con respecto a la clase política, incapaz de anteponer el interés general a sus intereses personales", explica a la AFP una fuente diplomática francesa.

"Existe una disponibilidad internacional para ayudar al Líbano. Desafortunadamente, ni siquiera podemos hacerlo porque ante nosotros no tenemos interlocutores o tenemos interlocutores que no tienen absolutamente ningún medio o voluntad para actuar", agrega el diplomático.

- Sanciones -

Para la opinión pública libanesa, la crisis, una de las peores del mundo desde 1850, según el Banco Mundial, refleja la corrupción y la incompetencia de una élite política dominada desde hace decenios por las mismas familias.

Frente a esta parálisis de las instituciones, el jefe de la diplomacia de la Unión Europea, el español Josep Borrell, afirmó el lunes que la UE preparaba para finales de julio sanciones concretas contra los dirigentes libaneses responsables del bloqueo.

"Será una herramienta útil de presión sobre las autoridades libanesas para que avancen en la composición del gobierno", explicó Jean-Yves Le Drian, ministro de Asuntos Exteriores de Francia, país que organizará con la ONU una nueva conferencia a finales de julio sobre Líbano, la tercera en menos de un año.

Este encuentro será una oportunidad para abordar las "consecuencias humanitarias" de la parálisis política", indicó a AFP un responsable de la ONU.

Pero, la ayuda de la comunidad internacional tiene un "límite de tiempo", porque "de ninguna manera se trata de remplazar las responsabilidades del Estado libanés", advirtió.

Sin embargo, el primer ministro interino, Hassan Diab, reclamó de nuevo recientemente, ante los embajadores en Beirut, ayuda financiera.

"El empobrecimiento brutal" y el colapso del Líbano son "el resultado deliberado de una mala gestión, de la inacción durante años", replicó la embajadora francesa en el país, Anne Grillo, quien señaló a la clase política.

- Impunidad -

Para un diplomático árabe en Beirut, "la estrategia principal" de los dirigentes pasa por dejar que "la comunidad internacional actúe" y les ayude sin ninguna concesión.

Frente a la gravedad del bloqueo, los embajadores de Francia y Estados Unidos en Líbano visitaron la semana pasada Arabia Saudita para pedir al gobierno saudita que presione a los líderes libaneses a tomar medidas contra una crisis que los propios diplomáticos resiente.

"La electricidad ha sido cortada en mi residencia esta mañana temprano", aseguró en Twitter el embajador de Japón, Takeshi Okubo, que se acordó de la escasez que deben sufrir los hospitales.

El próximo 4 de agosto se cumple el primer aniversario de la explosión en el puerto de Beirut, que dejó más de 200 muertos y destruyó barrios enteros.

Precisamente, antes de marcharse de Líbano, a principios de julio, el encargado de negocios británico Martin Longden, denunció que "algo está podrido en el corazón del Líbano".

"El hecho de que hasta la fecha nadie haya tenido que rendir cuentas por la desastrosa explosión en el puerto es sólo el ejemplo más dramático de la impunidad y la irresponsabilidad que caracterizan la vida libanesa", señaló Londgen.

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FUENTE: AFP

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