Policías que reclaman mejores sueldos y atención a la salud mental en la ciudad argentina de Rosario, abatida por el crimen, protestan este miércoles frente a la jefatura de policía por tercer día con neumáticos quemados y bajo el sonido aturdidor de las sirenas.
Rebelión policial en Argentina: sirenas y reclamos salariales
La rebelión comenzó cuando decenas de policías y sus familiares se congregaron frente a la Jefatura de Rosario y fueron dispersados entre forcejeos por sus propios colegas.
La rebelión comenzó el lunes cuando decenas de policías y sus familiares se congregaron frente a la Jefatura de Rosario y fueron dispersados entre forcejeos por sus propios colegas.
Con sueldos que rondan unos 600 dólares por mes y que los fuerzan a hacer horas extra, reclaman atender la salud mental de oficiales muy exigidos y con pocos recursos para mantener la seguridad en la tercer ciudad de Argentina, y la que tiene mayores índices de criminalidad.
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Un centenar de policías de la provincia de Santa Fe, a la que pertenece Rosario, se congregó este miércoles frente a la jefatura, frente a la cual se elevaba un humo denso y negro por la quema de neumáticos. "Basta de ser un número más, justicia por los que ya no están", leía un cartel.
Enfrente, caravanas de patrulleros y motos policiales hacían sonar las sirenas.
"Los policías vienen muy estresados de tanto trabajar. Salen de la guardia y hacen (horas) adicionales. No les da la cabeza, no les da el cuerpo", dijo a la AFP Yamile, una empleada doméstica e hija de un policía que no quiso dar su apellido.
Reclama "solamente un sueldo digno para que puedan al menos costear los alimentos sin tener que hacer adicionales".
El gobierno anunció el martes que 20 agentes fueron suspendidos a raíz de la protesta, y se les pidió entregar las armas y el chaleco antibalas. Pero los manifestantes sostienen que los sancionados fueron más de 60.
El ministro de Seguridad de la provincia, Pablo Cococcioni, cedió el miércoles cuando anunció la reincorporación de los policías suspendidos, prometió actualizar los salarios y aseguró que se trabaja para "reforzar los programas de salud mental", como pedían los manifestantes.
Pero la protesta se mantuvo. "El personal va a continuar en el lugar hasta que veamos cómo va a resultar el tema del sueldo", dijo el oficial Sebastián Izquierdo a la AFP.
"No se arribó a ningún acuerdo" respecto a salarios, dijo a periodistas Gabriel Sarla, expolicía y abogado que oficia de intermediario por parte de los manifestantes.
A media jornada, el jefe policial Luis Maldonado salió de la jefatura pero fue increpado y empujado por los manifestantes. "¡Renunciá!", le exigían entre insultos.
Suicidios.
La chispa se encendió la semana pasada tras la muerte del suboficial Oscar Valdez, de 32 años, en el más reciente de una serie de suicidios dentro de las fuerzas policiales de Santa Fe.
Otros oficiales dijeron a la AFP bajo anonimato que además de la sobrecarga laboral, deben pagar por el internet de sus oficinas, sus uniformes e incluso por sus propias balas.
"Tienen que comprarse la ropa, las balas, todo eso es real", contó Yamile.
Entre los manifestantes que hicieron una vigilia la noche del martes al miércoles se encontraba Néstor, un policía retirado de 68 años que no dio su apellido y dijo a la AFP que su nieto, también policía, se suicidó en mayo de 2025.
Lo hizo "empujado por este sistema corrupto que hay, por tantas presiones, personales pero institucionales también: que la plata no alcanza, que hay que hacer adicionales, que uno tiene una familia que mantener", dijo.
Llevaban un cartel que decía "sin salarios dignos no hay salud mental" y otro en forma de cruz con una veintena de nombres de policías que se suicidaron o murieron en servicio.
Situada junto al río Paraná, Rosario tiene de 1,3 millones de habitantes y está a 300 km de Buenos Aires. En sus márgenes se ubica uno de los mayores puertos agroexportadores del mundo.
Sin embargo, se ha dado a conocer por la violencia del narco y ha ocupado titulares en la prensa por las amenazas contra futbolistas originarios de Rosario, como Ángel Di María y Lionel Messi, o contra sus familiares.
Con una tasa de homicidios de 6,75 por cada 100.000 habitantes, según la seguridad provincial, Rosario lidera las estadísticas a nivel nacional. No obstante, las cifras muestran una clara mejora desde hace dos años, tras haber rondado los 20 por cada 100.000 en la década pasada.
FUENTE: AFP.
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