Venezuela recibe más y más denuncias mientras cada hora pierde apoyo internacional en progresión geométrica.
¿Quién mantiene el apoyo al régimen de Maduro tras lapidario informe de ONU?
125 muertes después, más de 5.000 detenciones arbitrarias después, son pocos los que se atreven. Rusia, China, Bolivia y Nicaragua son algunos
Este martes, la ONU emitó un informe lapidario sobre la rsponsabilidad del gobierno de Nicolás Maduro en el proceso de violencia que vive el país.
Denuncia en forma pública el uso “generalizado y sistemático” de “fuerza excesiva” contra miles de manifestantes.
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Detenciones arbitrarias,malos tratos y “tortura, descargas eléctricas, golpes con cascos y porras contra detenidos esposados, presos colgados de las muñecas durante periodos prolongados, asfixia con gases y amenazas de muerte o violación. Estos son algunos de los conceptos claves en este documento que pone de relieve una situación de alta inestabilidad.
El organismo alerta de que al menos 5.051 manifestantes han sido víctimas de detenciones arbitrarias en las protestas entre el 1 de abril y el 31 de julio, y que un millar siguen detenidos.
La “responsabilidad de estas violaciones corresponde a los más altos niveles del Gobierno”, dijo el alto comisionado, Zeid Ra’ad al Hussein.
La ola de violencia dejó ya 124 muertos hasta el 31 de julio y casi 2.000 heridos, según la Fiscalía venezolana.
Los datos recabados por la ONU apuntan a que las fuerzas de seguridad son responsables de al menos 46 fallecimientos y “los grupos armados progubernamentales”, conocidos como colectivos armados, de otras 27, informa El País de Madrid.
La consecuencia directa es el progresivo aislamiento internacional del régimen de Maduro.
La pregunta es: ¿quién apoya a Caracas en este contexto cada vez más desfavorable? Son pocos pero claves estos apoyos. Para muchos de ellos la información disponible sobre lo que pasa en Venezuela es poco confiable confeccionada por medios que trabajan para los enemigos naturales del chavismo.
Y también atacan a la oposición, a la que califican de "impresentable", heredero directo del saqueo consuetudinario al que ha sido sometido el país desde hace décadas.
En una América Latina que ha virado hacia la derecha, los incondicionales de Caracas siguen siendo Cuba, Bolivia y Nicaragua, países con los que comparte ideología y un fiero discurso antiimperialista contra Estados Unidos.
Ellos "son los que cierran filas" con Caracas, explica a la AFP Anna Ayuso, investigadora para América Latina del centro de reflexión CIDOB con sede en Barcelona, que ve más tibio a Ecuador, ahora sin Rafael Correa.
Otros "hallan difícil romper con el legado de Hugo Chávez (antecesor de Maduro) que les dio los subsidios de Petrocaribe", con el que Venezuela provee petróleo a precios preferenciales a una quincena de países centroamericanos y caribeños, señala Paul Hare, exembajador británico en La Habana y profesor de la Universidad de Boston.
Esto último explica que la Organización de Estados Americanos, donde cada uno de los 34 países miembros tiene voto, ha sido incapaz de adoptar medidas -rechazadas por Caracas como injerencia- para buscar una salida a la crisis en Venezuela, como por ejemplo a través de un grupo mediador.
RUSIA Y CHINA
Fuera de la región, Caracas recibe el importante apoyo de China y Rusia, dos países tradicionalmente opuestos a apoyar sanciones internacionales, con capacidad de veto en el consejo de seguridad de la ONU.
Ambas tienen "intereses financieros o estratégicos" en Venezuela, recuerda Michael Shifter, presidente del Diálogo Interamericano en Washington.
Con vínculos estrechados sobre todo bajo el gobierno de Chávez (1998-2013), Pekín y Moscú han hecho grandes inversiones en el sector petrolero venezolano.
Además desde 2006, cuando Estados Unidos prohibió la venta y transferencia de armamento y tecnología militar norteamericana a Venezuela, Caracas recurrió a Rusia y China.
Rusia, cuyo presidente Vladimir Putin considera a Venezuela un "socio estratégico clave", criticó a la oposición venezolana por "perturbar" las elecciones de la Asamblea Constituyente impulsada por Maduro para redactar una nueva Carta Magna, pero criticada por la oposición como un intento de instaurar una "dictadura comunista".
"El apoyo clave es el de China, que tiene inversiones de más de 60.000 millones de dólares y es el que ha proporcionado créditos a cambio de petróleo y concesiones mineras", dijo Anna Ayuso. "Hoy quien garantiza sus inversiones es Maduro", señala.
Otro aliado del mandatario es Irán, que ha mostrado su apoyo a la Constituyente, aun cuando los lazos políticos no son tan fuertes como bajo los gobiernos de Chávez y Mahmud Ahmadinejad (2005-2013).
SIN SANCIONES
De su lado, la Unión Europea anunció que sus 28 Estados miembro no reconocerán la Constituyente, tras una reunión en Bruselas en la que a falta de consenso, se evitó debatir posibles sanciones "selectivas" contra los responsables de la crisis, promovidas sobre todo por España.
En la región, los "más contrarios a la imposición de sanciones son Portugal y Grecia", señaló Carlos Malamud, del Real Instituto Elcano en Madrid.
Ambos gobiernos desmintieron haber vetado sanciones, aclarando que la UE aún no ha discutido al respecto.
De todas maneras, Lisboa "siempre definirá su posición" priorizando el bienestar del medio millón de portugueses que vive en Venezuela y "no hará nada" que pueda afectarlos, según su ministro de Exteriores.
Cuando se debata sobre sanciones, "la posición griega será conocida" dijo a la AFP una fuente diplomática de ese país, cuyo partido gobernante, Syriza, mostró en el pasado simpatía por el gobierno chavista.
¿Son duraderos los apoyos a Maduro? Dependerá de la situación interna de Venezuela, sacudida desde hace cuatro meses por manifestaciones opositoras que han dejado más de 125 muertos, estiman los analistas.
"Es completamente concebible que si la Constituyente genera más caos y represión, el gobierno de Maduro puede perder aún más amigos", agregó Shifter.
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