¿Qué pasa con la convivencia entre los montevideanos?

    La relación entre vecinos/as en la ciudad de Montevideo, tiene sus dificultades que se expresan en diferentes ámbitos de la vida cotidiana y que provocan en muchos casos un fuerte deterioro en la calidad de vida de las personas.

     

    La relación entre vecinos/as en la ciudad de Montevideo, tiene sus dificultades que se expresan en diferentes ámbitos de la vida cotidiana y que provocan en muchos casos un fuerte deterioro en la calidad de vida de las personas.En la Defensoría del Vecino recibimos, observamos, analizamos y actuamos en algunas de estas situaciones.

    Muchos de los conflictos que se presentan entre vecinos, no se resuelven, e incluso se agudizan a niveles insospechados, por la ausencia de diálogo, capacidad y disposición a  acordar sobre la base de la tolerancia y el respeto por el otro.Observamos que muchas veces y luego de un tiempo de instalado el conflicto, las partes no tienen claro el punto de partida del mismo, por lo que las posibilidades de resolución dependen de volver a centrar el conflicto y trabajar en base al diálogo un acuerdo de tipo ganar-ganar, en donde ambas partes, además de ser protagonistas del acuerdo, sientan que fueron flexibles y que lograron satisfacer partes de los intereses puestos en juego. 

    Esto se puede llevar adelante desde la aplicación de la técnica de mediación comunitaria, en donde una persona mediadora convoca a las partes, las que concurren voluntariamente, y luego de que el mediador exponer las características de la técnica, cada uno expone sobre su situación y se analiza el conflicto.

    El mediador va buscando y explicitando posibles intereses comunes sobre los cuales pueden apoyar un acuerdo, los expone ante las partes y si hay coincidencia en que sobre esos elementos en común puede haber acuerdo, se va tejiendo el compromiso de resolución del conflicto.

    En la medida que esta posibilidad pueda ponerse a disposición de los vecinos en cada barrio o en cada municipio, es factible pensar que las situaciones de conflictos en la convivencia vecinal se pueden resolver por esta vía alternativa y evitar de esa manera la profundización del conflicto e incluso evitar que lleguen a la órbita policial o judicial.

    En estos momentos Montevideo tiene solo cinco Centros de Mediación dependientes del Poder Judicial, con buenos resultados pero limitados en relación a la demanda. Si estos servicios se multiplicaran, ya sea por iniciativa de ampliación de los centros existentes del Poder Judicial, o por intervención de algún otro organismo, se podría estar haciendo un aporte sustantivo a la mejora de la convivencia ciudadana, lo que se ha manifestado como una preocupación incluso del Presidente de la República. 

    Vemos a diario en la Defensoría del Vecino esta necesidad y nos preocupa el que exista una herramienta valiosa, comprobada en otros países y con resultados muy buenos y que no podamos avanzar, por lo que insistimos ante las autoridades de que es necesario ensayar más decididamente este camino, dedicar recursos a la formación de mediadores y abrir más centros que operen en los barrios de forma preventiva y aportando una herramienta de resolución alternativa de los conflictos, que ayuda a fortalecer a la persona como sujeto de derechos y como protagonista de la solución de las diferencia que por la lógica humana del con-vivir surgen a diario entre las personas que comparten tiempo y espacio en la comunidad.

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