Procesaron con prisión a la mujer que mató al marido en Solanas

A.L.D.I. asesinó al hombre, de 47, a raíz de una discusión por el volumen de la TV. La lucha terminó con un culatazo en la cabeza y una falsa denuncia de copamiento

 

A.L.D.I., de 46 años, fue procesada con prisión por homicidio especialmente agravado por el asesinato de su esposo, José Luis Fernández Fleitas, de 47. La Policía condujo a la procesada a la cárcel de Las Rosas de Maldonado, a pedido de la juez subrogante de 2º turno, Silvia González.

La mujer confesó que el ataque se inició a partir de una discusión por el volumen de la TV. El hombre se acostó temprano . Como no podía dormir comenzó a insultarla. 

Con el pasar de los minutos, la homicida perdió la cabeza y tomó una escopeta y lo golpeó en la cabeza con un culatazo. El hombre se recuperó del golpe e intentó trabarse en lucha con la agresora. 

Ella volvió a golpearlo primero con una pequeña garrafa y luego, otra vez, con la culata del arma de fuego, hasta que el hombre perdió el sentido. 

Al advertir que no daba señales de vida, la mujer preparó la escena para hacerlo pasar por un copamiento. Llamó a unas amigas para avisarles sobre lo que había sucedido. Luego apareció un vecino que llamó a la Policía.

La mujer hizo una declaración poco verosímil para los investigadores. La casa de Solanas queda al fondo de una pizzería. 

La pareja tenía problemas de convivencia. Fernández Fleitas ya había sido denunciado por violencia doméstica. Ambos eran propietarios de un hotel en la playa Chihuahua.

EL CUENTO FALSO.  Fernández Fleitas, un uruguayo de 47 años, apareció muerto la madrugada del sábado en su casa de Solanas. Si bien en un primer momento trascendió que se había tratado de un copamiento a la vivienda, la Policía de Maldonado descartó por completo esa posibilidad.

La llamada al 911 fue realizada por vecinos de la pareja porque vieron movimientos en la casa, informaron a Subrayado desde la Jefatura de Policía de Maldonado. Cuando la Policía llegó al lugar encontró al hombre muerto a un costado del jacuzzi, con varios golpes en la cabeza hechos con un objeto contundente.

Más tarde se comprobó que esos golpes fueron realizados con la culata de una escopeta deportiva. El arma fue encontrada en el techo de la casa, con rastros de sangre, piel y cabello, posiblemente de la víctima. El informe forense descartó que el hombre hubiera recibido puñaladas en el pecho, como trascendió en un primer momento.

En la casa, al momento de la llegada de los móviles policiales, estaba la esposa del fallecido y dos amigas de la mujer. 

Según declaró la mujer a la Policía, ella se acostó a dormir luego de cenar con su esposo en la noche del viernes y cuando se despertó esta mañana estaba en una bañera, con las manos atadas. Pero dijo que no recuerda cómo llegó allí.

En su narración, la mujer dijo que en horas de la madrugada escuchó un ruido extraño pero siguió descansando hasta que cuando toma estado de conciencia ella estaba en uno de los baños donde hay un jacuzzi y en el baño contiguo, separado por un corredor, se encontraba el cuerpo sin vida de su pareja, de 47 años”, relató el jefe Balbis.

La mujer dejó entrever que había sido violada, pero esto fue descartado luego por sus propios dichos y porque los exámenes no constataron lesión alguna. También dijo que la casa fue copada, que las puertas habían sido violentadas y que le faltan 3.000 dólares y una notebook. Sin embargo, la Policía no encontró señales de violencia en ninguna de las aberturas de la casa y la versión del copamiento fue totalmente descartada.

Las declaraciones de la mujer no le cierran a la Policía pues son contradictorias. Además llama la atención que la primer llamada que hizo al advertir el hecho fuera a sus dos amigas y no a la Policía. Estas tampoco alertaron a la Policía, lo que sí hizo un vecino del lugar que poco después de las 6:00 de la mañana llamó al teléfono de emergencia para dar cuenta de la situación.

 

 

Foto: archivo

Dejá tu comentario