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Primer ministro sueco renuncia y su ministra de Finanzas puede tomar su relevo

El primer ministro sueco, Stefan Löfven, presentó este miércoles su renuncia, lo que activa el proceso de sucesión por el cual la ministra de Finanzas, Magdalena Andersson, optará a convertirse en la primera mujer en dirigir este país hasta las elecciones el año próximo.

El primer ministro sueco, Stefan Löfven, presentó este miércoles su renuncia, lo que activa el proceso de sucesión por el cual la ministra de Finanzas, Magdalena Andersson, optará a convertirse en la primera mujer en dirigir este país hasta las elecciones el año próximo.

Tras siete años en el cargo, el dirigente socialdemócrata, debilitado por una crisis política a mediados de 2021, había anunciado en agosto que abandonaría su puesto en noviembre, un año antes de las elecciones previstas para septiembre de 2022.

Andersson, elegida a principios de noviembre jefa de los socialdemócratas en reemplazo de Löfven, es la principal candidata para sucederlo en el gobierno, a condición de que obtenga el voto favorable del Parlamento, en fecha que no ha sido aún fijada.

Aunque Suecia es un paraíso para la igualdad de género, este país no ha tenido aún una mujer como jefa de gobierno, a diferencia de los demás países nórdicos.

- Una "sucesión rápida" -

"El pueblo sueco desea una sucesión rápida" afirmó este miércoles Löfven, quien hizo sus adioses en Bruselas a fines de octubre al mismo tiempo que la canciller alemana Angela Merkel.

Este antiguo soldador con el aspecto y la nariz de un boxeador, de 64 años, había devuelto el poder a la izquierda en 2014, repitiendo como primer ministro tras una aproximación al centroderecha en las elecciones de 2018.

Hábil negociador ha logrado, según los expertos, reubicar a su partido --entonces "en pleno caos"-- en la buena vía. Sin embargo, "nunca ha sido considerado como un líder visionario ante el futuro", aunque "lo necesitábamos cuando el partido estaba en dificultades, e hizo un buen trabajo", explica a la AFP Anders Sannerstedt, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Lund.

Durante su mandato, el primer ministro saliente debió hacer frente al crecimiento de la extrema derecha, a una crisis migratoria y sanitaria, y asumió hasta el final la estrategia divergente de Suecia respecto al covid-19.

Su posición se debilitó en junio, tras un inédito voto de desconfianza que acabó con su gobierno, promovido por el partido de Izquierda para protestar contra un proyecto de liberalización de alquileres.

Tras una semana de crisis, Stefan Löfven, fue repuesto en el cargo por el parlamento el 7 de julio, pero seguía en posición frágil lo que lo condujo a anunciar que abandonaría su puesto.

- Negociaciones -

Los socialdemócratas dirigidos ahora por Magdalena Andersson deberán enfrentarse al partido conservador de los Moderados de Ulf Kristersson, que se ha acercado al partido antiinmigración de los Demócratas de Suecia (SD) de Jimmie Åkesson, y está dispuesto a gobernar con su apoyo en el Parlamento.

Para poder convertirse en la primera jefa de gobierno de Suecia, Andersson necesita no ser rechazada por un mayoría absoluta (175 escaños sobre 349) de diputados del parlamento.

Para conseguirlo, Andersson debe asegurarse el apoyo conjunto de sus aliados ecologistas y de otros dos partidos, el partido de Izquierda y el partido del Centro.

Se tratará de conjugar intereses a menudo divergentes, labor a la que estará abocada Magdalena Andersson para proseguir su camino hacia el poder.

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FUENTE: AFP

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