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Pandemia, la única obra sin colores de la artista argentina Marta Minujín

La transgresora plástica pop, de 78 años, afirma que su trabajo refleja "lo negro" que significó la propagación del Coronavirus.

Inconfundible con su pelo rubio platinado, sus legendarios anteojos espejados y su vestimenta multicolorida, la artista plástica argentina Marta Minujín, de 78 años, dio a luz Pandemia, su última obra sin colores que, según ella, refleja "lo negro" que significó la propagación del Coronavirus.

"Es la única obra que tengo en blanco y negro, un cuadro negro porque es negro lo que pasa", afirmó Minujín al presentar la obra ante un grupo de periodistas, entre ellos de la AFP.

Poco antes de la inauguración de la exposición en el Museo Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires, que el público podrá visitar a partir de este jueves, sostiene que es "una obra que responde a la realidad que vivimos, las otras que hago no son así. Todos mis cuadros son flúo".

La transgresora artista pop, una de las primeras en realizar happenings, performance y videoarte, vanguardista desde la década de 1960 y que integró el entorno artístico de Andy Warhol en Nueva York en los 1970, se dedicó esta vez a cortar y pegar miles de tiras de tela pintada en blanco y negro que conforman su obra en distintos tonos de gris.

"Todos los días desde abril (de 2020) hasta ahora fui pegando las tiritas, cinco horas por día, llegué a pegar 26.500 tiritas", contó. "También era una especie de meditación que yo hacía y escuchaba las noticias, y todo lo que pasaba en el mundo. Y solo se fue creando esta obra".

Cuando estalló la pandemia, Minujín se disponía a exponer en el museo británico Tate de Liverpool "La Menesunda", recreación de una de sus obras históricas. En 2017 la recreación de su enorme Partenón hecho con libros prohibidos, había sido la atracción de Documenta, la célebre cita del arte en la ciudad alemana de Kassel.

"En la pandemia no podía hacer un Partenón de libros ni la estatua de la libertad acostada ni nada de eso, así que me dije, voy a hacer una hazaña, que es una sola obra gigante que me demande mucha energía y esfuerzo. Entonces hice esta", sostuvo.

El confinamiento estricto impuesto en Argentina para evitar la propagación del Coronavirus le resultó duro. "Cuando empezó la pandemia y el aislamiento brutal, vi que todo era negro, todo el tiempo eran muertos, muertos, muertos", advirtió. "Los gobiernos se volvieron totalitarios, teníamos que seguir órdenes que no estábamos acostumbrados. Fue un cambio de vida brutal", se lamentó.

Su relación con el resto del mundo fue entonces a través de Instagram, donde iba publicando la progresión de su obra y recibía mensajes de aliento. "Como estaba sola ese era el estímulo. En las obras gigantes siempre estoy con miles de personas haciéndolas pero esta la hice sola y me gustó".

FRENTE Y REVERSO

La decisión de colgar la obra en medio del hall de entrada al museo no fue azarosa, explicó su director, Andrés Duprat.

"La ubicamos para que se pueda ver el reverso donde Marta llevó una especie de cuaderno de bitácora donde fue anotando estadísticas e impresiones. Es una obra fantástica, totalmente dedicada a la realidad pandémica", afirmó.

La obra se completa con un video que muestra el proceso creativo, "tan importante como la obra en sí", opinó Duprat.

Minujín es la estrella de la reapertura del museo tras un año de pandemia, que ofrece además una muestra dedicada al fallecido artista argentino León Ferrari, León de oro en la Bienal de Venecia 2007, y "El canon accidental", una exposición que recupera a artistas mujeres argentinas de entre 1890 y 1950, invisibilizadas por décadas.

VACUNACIÓN EN AZUL ÍNDIGO

En el reverso de su obra, se leen anotaciones de Minujín: "17 metros de tela cortada" , "El arte me protege y todos los que me siguieron en Instagram me acompañaron, les debo esta obra", "Corona Virus global, encierro forzado (aislamiento en todo el planeta)", "Al término de la pandemia recibí un golpe mortal y lo sobreviví. 11 de marzo 2021".

Ese gran golpe al que se refiere fue la muerte de su esposo, un economista con el que convivió desde sus 16 años, cuenta a la AFP. "Él era mi cable a tierra y yo era el cable pelado de él", dice.

Desde el reverso de su obra pandémica avisa que ya planea otra creación.

"Voy a hacer una obra que se llama Vacunación Global que es con azules índigo, que es lo que usan las batas (los médicos), todo azul índigo, mezcla de blancos y grises. Claro si sigo así sin poder viajar sin nada, lo mejor que puedo hacer es otra obra que dure un año", lanza.

FUENTE: AFP

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