DeportesAUF | Ignacio Alonso

Nuevo presidente de la AUF dijo que no hay "nada que objetar" a su antecesor Wilmar Valdez

Ignacio Alonso defendió el salario de 20.000 dólares que percibe el titular de la asociación como forma de "compensar" las pérdidas de un cargo full time

El nuevo presidente de la Asociación Uruguaya de Fútbol, Ignacio Alonso, se mostrò proclive a analizar el pago rescisión del contrato de televisación con la empresa Tenfield y crear su propio canal de eventos deportivos en sociedad con una productora.

En entrevista con Búsqueda, Alonso dijo que la idea es "ir hacia la gestión directa" de los negocios por parte de la AUF.

"Mi dea es que cuando termine este contrato no debiera darse más el sistema tercerizado", afirmó el jerarca.

En ese sentido, dijo que habría que seguir con el debate -iniciado hace un año y medio dentro de AUF- sobre renegociar y extender el plazo o rescindir si es que existen los recursos para afrontar una clásula millonaria.

"El tema es que debemos evaluar el verdadero valor de la rescisión", explicó Alonso

Alonso cree que esto es parte de un ciclo en el que la asociación pasó de ser un organismo netamente político a uno que debe hacerse cargo en forma eeficiente de otros asuntos como el marketing, la publicidad y la comunicación integral.

Lo que pasó con los derechos de imagen de la selección y la esponsorización de la camiseta fue un paso hacia el nuevo escenario.

Cuando habla de polìtica en la AUF, Alonso defiende la importancia de no mezclarse en polìtica en polìtica partidaria.

Por otra parte descartó que su adversario en las elecciones, Oscar Curuchet fuera el candidato "del gobierno".

Curuchet, dirigente de Asamblea Uruguay (astorismo), forma parte del gobierno de Montevideo como director de la Desarrollo Económico de la administración del socialista Daniel Martinez, y era su primer su suplente en caso de renuncia.

"Yo tengo amigosque participan en las estructuras de gpbierno que me llamaban para decir que simpatizaban con mi candidatura, asi como gente de la oposiciòn que trabajaba en la candidatura de Curuchet. Dos de sus grandes operadores eran de filiación nacionalista.

Para Alonso era más claro que las dos candidaturas abrían aguas respecto a Tenfield.

"Había ciertos clubes que expresan mayor simpatía por la posición comercial de Tenfield y estaban más cerca de la candidatura de Curuchet. eso es una observación de la realidad. de repente del lado nuestro no era así", agregó.

Alonso, hincha de Rampla y economista, fue tesorero de la AUF durante la gestión de Wilmar Valdez como presidente de la institución. Preside un estudio que se dedica a consultorías empresariales.

Sobre la crisis que desembocó en la renuncia a Valdez, su sucesor comentó que hablaron tres o cuatro veces luego de las denuncias de los audios grabados por Walter Alcántara.

"(Lo que se habló con Valdez) me lo guardo. En algún momento él hablará del tema públicamente. Yo de Valdez tengo la mejor de las consideraciones", dijo Alonso.

Hay que recordar que Alcántara es un operador de empresas que, en su momento, buscaban firmar contratos contratos con AUF.

Alcántara y Valdez se conocían desde los años 90, cuando el primero era productor de programas deportivos y el segundo era dirigente del club Rentistas.

Los audios divulgados por Alcántara intentaron establecer vínculos de Valdez con sobornos. Entre las obras cuestionadas están las instalaciones de redes lumínicas y el otorgamiento de un sistema de reconocimiento facial y televigilancia en estadios.

Según Alonso, "no hay nada que objetar" a Valdez.

En la entrevista contó que él hizo su propia investigación sobre las denuncias.

En el único caso que hubo "flujo de plata" fue en el caso de la iluminación del estadio Franzini, pero "el procedimiento fue de manual".

Reconoció sí que en las primeras horas de las denuncias "hubo malestar" y que "costó un tiempo entenderlo".

Por otra parte, Alonso defendió el pago un salario de 20.000 dólares para el presidente de la asociación uruguaya.

Explicó que el pago no sale de AUF, sino de Conmebol y es por la actividad que el titular de la federación tiene en el organismo sudamericano.

En su momento se divulgó la cifra: 20.000 dólares. Y rápidamente se le comparó con los 10.000 dólares que percibe el presidente de la República en Uruguay.

"El monto (del salario) es alto, pero nosotros no somos una organización pública que se rija por lo que gana el presidente de la República", dijo Alonso como primer argumento.

"Lo segundo es que es un cargo de alta dedicación, que se entrega full time, que te hace perder horas de trabajo en otras actividades. Entonces es natural que se use ese dinero para compensarlo. Por ejemplo, ahora tengo que organizarme de otra manera, cubrir ámbitos en los que trabajaba con gente que tendré que contratar. Eso implica que pierda un montón de clientes por la falta de horas para salir a vender mis consultorías".

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