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Niño de 4 años ahogado en la piscina de una casa estaba de visita con sus padres

La tragedia ocurrió en el balneario Biarritz. Los ahogamientos constituyen la primera causa de muerte por lesiones no intencionales en menores de 1 a 4 años.

La familia argentina fue a pasar el día a la casa de unos amigos en el balneario Biarritz, pero la visita culminó en tragedia.

Según informó la Jefatura de Canelones, el hijo de la pareja, un niño de 4 años, murió ahogado en la piscina de la vivienda del balneario.

El accidente ocurrió próximo a las 16:30 horas de este domingo a 500 metros del destacamento de Bomberos, que fueron los primeros en llegar ante la llamada de auxilio.

Al arribo de los efectivos, el niño estaba tendido en el piso al lado de la piscina y su padre le realizaba maniobras de reanimación.

Siguieron con las labores bomberos y policías y luego procedieron a trasladar al menor en un móvil policial hacia un centro de salud al ver que los masajes cardíacos no daban resultado.

En el trayecto, un bombero continúo con RCP.

A dos kilómetros de la casa, cuando iban por ruta Interbalnearia, los policías se cruzaron con una ambulancia y reclamaron la ayuda del personal de salud. Las maniobras continuaron en la ambulancia, pero a las 18 horas la médica constató fallecimiento, informaron los bomberos a Subrayado.

En Uruguay, los ahogamientos constituyen la primera causa de muerte por lesiones no intencionales en niños de entre 1 y 4 años y la segunda entre los de 5 a 15 años, según datos difundidos por el Ministerio de Salud Pública el 8 de diciembre con motivo del Día de Prevención de Ahogamientos.

Se aconseja para evitar este tipo de accidentes que las piscinas deben estar cercadas en sus cuatro lados y los cercos deben ser suficientemente altos y no escalables para que los niños no se puedan trepar, saltar o pasar a través de ellos. Además, el cierre de la reja debe ser seguro.

En caso de que la piscina no esté en uso, se debe tapar con un cobertor firme en toda su extensión para que los niños ni puedan atravesarlos ni quedar atrapados debajo.