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Murió Barbara Bush a los 92 años, ex primera dama de Estados Unidos

Esposa del expresidente George H.W. Bush y madre de George W. Bush, decidió detener sus tratamientos médicos a los 92 años.

La ex primera dama Barbara Bush, fallecida este martes a los 92 años, fue una respetada figura perteneciente a una de las familias más poderosas de Estados Unidos, que defendía a su clan con uñas y dientes.

De muy blancos cabellos, a menudo ataviada con un collar de perlas y de un estilo muy formal, supo cambiar de imagen bajo las presidencias de su marido George Bush y de su hijo George W. Bush, época esta última en la que se convirtió en la "primera abuela" de Estados Unidos.

Barbara Bush también era conocida por su tono mordaz y sus respuestas ácidas cuando se trataba de defender a su familia, en especial a su marido.

En un país cada vez más dividido, era querida por figuras de todo el espectro político.

Hillary Clinton, excandidata demócrata a la presidencia en las elecciones en 2016 y quien la había sucedido como primera dama cuando Bill Clinton gobernó Estados Unidos (1993-2001), saludó el lunes "el sentido del servicio a su país" de Barbara Bush.

"Es una luchadora", dijo a su vez su nieta, Jenna Bush Hager, luego de que se anunciara que la anciana había decidido abandonar su tratamiento médico.

Casada por más de 70 años

George Bush, Barbara y George W. Bush.
Esta foto tomada en 1947 muestra al futuro presidente de Estados Unidos, George Bush, y su esposa Barbara mientras le sonríen a su primogénito, el futuro presidente George W. Bush. <br><br>
Esta foto tomada en 1947 muestra al futuro presidente de Estados Unidos, George Bush, y su esposa Barbara mientras le sonríen a su primogénito, el futuro presidente George W. Bush.

Barbara Bush estaba sumamente implicada desde hace un cuarto de siglo en la fundación que lleva su nombre, que ha logrado recaudar millones de dólares en favor de la alfabetización en el país.

En los 73 años que estuvieron casados, una longevidad sin precedentes para una pareja presidencial estadounidense, George y Barbara Bush construyeron una de las mayores historias de amor de la vida pública nacional.

Cuando Barbara fue operada a corazón abierto en 2009, su esposo se declaró "superado" y cuando ella recobró el conocimiento, el expresidente dijo a la prensa al borde de las lágrimas: "Se trata sólo del reencuentro de dos personas que se aman".

"Ella es la que comanda. Está en el centro de toda nuestra familia", agregó.

Nacida el 8 de junio de 1925 en Rye, un suburbio rico de Nueva York, Barbara Pierce (su apellido de soltera) creció en una familia acomodada que cuenta entre sus ancestros a un presidente, Franklin Pierce.

George Bush se prendó de Barbara durante un baile. Ella tenía 16 años y ambos estudiaban en prestigiosas instituciones de la costa este.

Tres años después, en 1945, se casaron, cuando George se hallaba de permiso durante la Segunda Guerra Mundial. Tuvieron seis hijos.

"Me casé con el primer hombre al que besé", gustaba repetir Barbara.

La pareja atravesó su peor momento en 1953, cuando su pequeña hija murió de una leucemia tras siete meses de sufrimientos. Fue por entonces que los cabellos de Barbara encanecieron por completo.

Madre de familia

Familia Bush
Georges Bush y su familia reaccionan a un show de TV en agosto de 1988, en Nueva Orleans, durante la Convención del Partido Republicano.
Georges Bush y su familia reaccionan a un show de TV en agosto de 1988, en Nueva Orleans, durante la Convención del Partido Republicano.

Barbara Bush sólo permaneció un año en la universidad, que abandonó para dedicarse a criar a sus hijos.

Aunque siempre defendió esa decisión en público, una vez admitió que había tenido dudas.

"El movimiento de liberación de las mujeres me hizo sentir que había desperdiciado mi vida", dijo en 1989.

Mientras su marido defendía a los militantes contra el aborto, ella dejó entender en cierta ocasión que se inclinaba por el derecho de las mujeres a interrumpir su embarazo.

Insinuó también que estaba a favor de la prohibición de las armas semiautomáticas, a diferencia de George Bush, opuesto a que se fijaran límites a la tenencia de armas.

Pero la mayor parte del tiempo se reservaba sus opiniones, y veía en esta discreción una de las razones de su popularidad.

"Se debe a que no he sido una amenaza para nadie", dijo en 1990. Y agregó: "Nunca me inmiscuí en los asuntos de mi esposo".

Cuando su hijo Jeb se presentó como precandidato a las presidenciales de 2016, Barbara, que se había declarado feliz de haber sido "primera dama" y "primera madre", fue más bien sarcástica. "Hay otras personas que están muy calificadas", dijo. Y remató: "Ya hemos tenido suficientes Bush" en la presidencia.

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