Internacionalesvideo sexual | España

Mujer se quita la vida luego que se divulgara entre compañeros de trabajo un antiguo video sexual

La Policía apunta a una expareja de la mujer. La relación se había terminado años antes. Verónica era madre de dos niños.

Una mujer española de 32 años se quitó la vida tras difundirse un antiguo video sexual entre sus compañeros de trabajo. El detonante de su decisión fue la crisis nerviosa que sufrió su marido al enterarse de la existencia del video.

Verónica Rubio trabajaba en la planta madrileña de Iveco, una conocida marca de camiones, que cuenta con más de 2.500 empleados.

El video fue grabado con su consentimiento hace más cinco años, cuando ella estaba en pareja con alguien que trabaja en la misma compañía.

En el último fin de semana el material -en el que aparece ella sola- se viralizó por razones que se intentan establecer.

El programa "El espejo Público" dio a conocer una primera versión en la que sostiene que ella lo envió por error a un grupo de contacto de Whatsapp.

Luego la Policía señaló que se está investigando a la expareja de la mujer fallecida.

Al parecer, este hombre la estaba amenazando con divulgar el video. Después de esa relación, ella había se había casado y formado familia.

Era madre de dos hijos, de ocho meses y cuatro años.

Trabajaba en la planta de ensamblaje desde 2006.

La joven era muy querida por sus compañeros. Ella estaba contenta con su entorno de trabajo, al punto que en 2012 fue entrevistada por la revista interna de la empresa y declaró: "Es muy lindo trabajar con gente agradable".

En un principio, Verónica no quiso darle importancia, pero luego fue víctima de "miradas y de gente que iba al puesto de trabajo para ver quién era la compañera. Sufrió mucha presión", según declaró un compañero de tareas.

En la empresa, mucha gente duda que el video haya llegado a todos lados como se suponía.

"Son cosas que duelen en el alma. A mí el vídeo no me llegó pero de oídas sabía de qué iba", señaló un hombre.

Otro añadió: "Es una empresa tan grande que en mi departamento nadie la conocía".

Una compañera que trabajaba en su mismo departamento de mecánica contó que se la trató de ayudar sin éxito por parte de la empresa.

"Ella estaba muy mal y muy triste cuando se enteró de que estaban difundiendo el vídeo. Era una chica buenísima, contenta siempre y muy positiva. Nos enseñaba siempre las fotos de sus niños. Lo que no entiendo es cómo la gente lo ha ido difundiendo. Se han perdido los valores y la palabra aunque los compañeros que lo hicieron pensando que era una broma y que no hacían tanto daño".

Verónica quiso tomar el control de la situación y fue a plantear el tema a Recursos Humanos.

Fuentes de la empresa dijeron a El Mundo que se le ofreció cambiar de turno e incluso un retiro temporario. Le recomendaron que denunciara la divulgación del video, pero ella se negó.

"Se puso muy nerviosa y se tuvo que marchar de la fábrica porque no aguantaba la presión, tanto aquí como de su entorno familiar", explicó Susana Martín, compañera de trabajo de la fallecida. "Ella quería que la historia pasase, que la gente dejara de hablar cuanto antes, no tenía pensado denunciar", agregó.

Cuando se enteró el marido de que el vídeo estaba circulando a ella se le cayó el mundo", afirmó otro compañero, Iván Cacho.

Cacho considera que "todos y cada uno de los compañeros de Verónica" tienen parte de responsabilidad en esta tragedia, incluidos "los que recibieron el vídeo, los que lo difundieron y los que lo vieron".

El viernes a última hora Verónica dejó la fábrica acompañada por una compañera. Se sentía mal, pero nadie avizoraba la tragedia.

La Policía Nacional está investigando los hechos como suicidio, después de que la mujer apareciese ahorcada en Alcalá. Sin embargo, desconocían la existencia del vídeo sexual. Si no hay ninguna denuncia de los hechos no se va a investigar el caso como un posible delito contra la intimidad por la difusión del vídeo.

El Código Penal castiga con una pena de prisión de tres meses a un año de prisión o una multa de seis a 12 meses "el que, sin autorización de la persona afectada, difunda, revele o ceda a terceros imágenes o grabaciones audiovisuales de aquélla, que hubiera obtenido con su anuencia y cuando la divulgación menoscabe gravemente su intimidad personal".

El Comité de Empresa envió el lunes un comunicado para informar a todos los trabajadores de la situación y pedir un entorno de trabajo seguro, ya que entienden que en este caso "hay unas responsabilidades compartidas y tendrán que depurarse".

El martes por la tarde se reunieron unos 300 compañeros de Verónica en otra concentración convocada por los trabajadores.

Se leyó un poema titulado "cuando me amé de verdad". Tras la lectura se ha guardado un minuto de silencio y se ha aplaudido a Verónica durante más de 30 segundos.

Embed

Dejá tu comentario