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Ministro de Industria descartó desmonopolización de combustibles

Omar Paganini explicó cómo serán los ajustes bimensuales de tarifas. Los precios podrán subir o bajar en función de las variables.

En entrevista con La Diaria, Paganini explicó cómo se llegó a este régimen tras el rechazo al planteo de desmonopolización de los combustibles, Negó que lo que se busque con los cambios una crisis en el sistema de venta y distribución que conlleve por la vía de los hechos a una liberación total del mercado, como señala el Frente Amplio.

"La desmonopolización en este período de gobierno está descartada, sí, de plano. El acuerdo político en la coalición fue este. Después, atribuir intenciones al mecanismo... no me voy a poner a discutir con ellos. El mecanismo es transparente, conocido, claro, y permite mostrar dónde están los problemas y trabajar para resolverlos. No creo que nadie pueda objetar eso. Si resulta que al final el precio de paridad de importación es muy inferior a lo que Ancap puede lograr, entonces tenemos otro problema y discutamos eso, y no tapando el cielo con las manos. La solución de la coalición es la que estamos implementando, no es desmonopolizar. A algunos nos podría gustar, no lo niego"

El ministro habló de la situación en la región y del atraso "muy fuerte" que sufre Ancap por no reconocer el costo internacional de los combustibles. El gobierno pretende que esta situación cambie y que las reglas sean claras.

"El petróleo va a subir y va a bajar hacia adelante; la novedad es que esperamos que las tarifas también suban y bajen acompañando eso", señaló.

Dijo que en el futuro el Ejecutivo buscará un nuevo sistema de ajuste que siga esas coordenadas.

"El Ejecutivo siempre tiene la posibilidad de, ante una situación muy excepcional, cambiar la política, porque esto es una política, pero queremos una regla que se mantenga en el tiempo y la queremos establecer así porque da más transparencia y previsibilidad".

En ese sentido explicó que el nuevo sistema va a tener en cuenta el Precio de Paridad de Importación (PPI) más el indicador conocido como factor X [estimado en tres pesos por litro].

"Para llegar al PPI puro en tres años, la idea no es subir el X por encima de tres pesos, eso seguro que no, y tratar de reflejar una periodicidad que podrá ser bimensual", explicó.

"El factor X lo imaginamos como un valor máximo que va a ir convergiendo a cero en tres años", agregó.

Paganini dijo que este nuevo esquema necesitará ser acompañado de una campaña comunicacional. Reconoció que en Uruguay no hay costumbre de ajustes periódicos de los combustibles, sobre todo en los últimos años, aunque ha habido períodos en los que sí los hubo.

La diferencia es que ahora los combustibles podrán subir pero también bajar de precio, explicó

El ministro dijo que por el momento no está previsto un fondo de estabilización, como tiene, por ejemplo, UTE.

"Lo que vamos a tener para suavizar [los cambios en la tarifa] son los períodos entre ajustes. De repente si hay una suba y baja en los dos meses ir al promedio, pero no vamos a hacer más. Queremos un sistema bien transparente en que esté claro que el precio se compone de una manera conocida por todos y sin discrecionalidad del gobierno", explicó.

Explicó qué pasará con el sistema de distribución, en especial con las estaciones de servicio que están alejadas de las zonas más comerciales, ya que corren riesgo de quedar desabastecidas, cerrar o estar obligadas a vender a un precio incrementado?

Paganini dijo al respecto: "Eso va a ser regulado por la Ursea mediante un mecanismo que se llama “zona desabastecida”: establecerá que en las zonas donde exista ese riesgo va a haber un subsidio directo a esas estaciones para mantener el servicio. La otra cosa establecida es que habrá un precio máximo nacional para el combustible, para evitar abusos en zonas alejadas. Esa combinación de cosas evita el riesgo grande de algunas zonas desabastecidas. Hablamos de la fase tres, en el último año".

EL AJUSTE DEBERÍA HABER SIDO DEL 18%

El funcionario dijo que con el mecanismo tradicional el Ejecutivo hubiera decretado una suba de tarifas. Esta situación, dijo, se acumula ya desde hace unos cuantos meses y el plan financiero de Ancap necesita un reconocimiento de ese costo mayor costo.

Sobre este punto, Paganini señaló: " El crudo tuvo un aumento desde 50 dólares a fin de año a 65 dólares en marzo, 30% de suba, y toda la región ha reconocido esto en sus tarifas de combustible: en Argentina [el incremento fue de] 21% en gasolinas, en Brasil 24%, y en Estados Unidos y en Europa también subió el combustible. Uruguay hizo un muy pequeño ajuste en la gasolina en enero, que hoy ya es negativo si lo pasamos a dólares, y el gasoil se dejó congelado. Por lo cual desde el punto de vista técnico corresponde un ajuste de tarifas para hacerse cargo de los costos reales que tiene todo el proceso en Uruguay. Cuando el gobierno decide no hacerlo es una decisión política que tiene que ver con la coyuntura muy especial en la que estamos. Decidir esto no es no hacerlo nunca, es postergar la decisión en aras de que estamos en el peor momento de la pandemia".

El ministro confirmó lo dicho por la ministra de Economía respecto a que el ajuste de combustibles debería estar en el orden del 18%, siguiendo la trayectoria de los precios internacionales.

"En este momento oscila en torno a 63 o 64 dólares por barril, estuvo en 70 dólares el mes pasado y ahora bajó. En noviembre había estado abajo de 40 dólares, pero tras los últimos repuntes ahora llegó a cierta meseta. En este contexto, los números son los que dijo la ministra, aunque el petróleo va a subir y va a bajar hacia adelante; la novedad es que esperamos que las tarifas también suban y bajen acompañando eso", afirmó.

EL FACTOR X, SEGÚN PAGANINI

"El factor X se compone de aquellas cosas que hay que tomar en cuenta que para un importador de combustible [teórico, según el cálculo que realiza la Unidad Reguladora de Servicios de Energia y Agua –Ursea–] no juegan. Un importador compra el crudo, paga el flete y lo internaliza en el país, mezcla con el biocombustible que obliga la ley [al menos 5%] y lo entrega a la cadena de distribución, que también tiene sus márgenes y el costo de los fletes, aplicando a todo los impuestos que correspondan. Queremos que Ancap llegue a los mismos costos que si fuera un importador, pero hay cosas que le pedimos que no haría un importador, por ejemplo un subsidio al supergás, y si lo hiciera se le debería reconocer un sobreprecio, eso hacemos. O el sobreprecio [es] porque la empresa produce portland de forma deficitaria, desde hace muchos años. No estamos tomando otra decisión más que decir “si hay este subsidio –después discutiremos si está bien o no– lo reconocemos”, ese es el concepto. En los biocombustibles Ancap mezcla el doble porque tiene la producción de ALUR en Bella Unión y Paysandú. Ese sobrecosto por encima de 5% lo reconocemos. Y después hay otros costos que tienen que ver más con cosas que Ancap podría mejorar en la interna, sobrecostos estructurales. Tres pesos por litro no es poco, pero tampoco es algo descomunal"

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