El oficialismo de izquierda en México amplió hasta abril próximo el plazo para aprobar una polémica reforma constitucional al sector eléctrico, luego de que Estados Unidos manifestara su preocupación por la iniciativa.
México amplía el plazo para aprobar reforma eléctrica cuestionada por EEUU
El oficialismo de izquierda en México amplió hasta abril próximo el plazo para aprobar una polémica reforma constitucional al sector eléctrico, luego de que Estados Unidos manifestara su preocupación por la iniciativa.
Inicialmente, la bancada de gobierno en la Cámara de Diputados se había fijado diciembre como límite para votar la enmienda, que propone reservar al Estado el control del 54% del mercado eléctrico.
"Nos propusimos concluir el proceso de Reforma Eléctrica (...) a más tardar el 15 de abril", señaló en Twitter Ignacio Mier, coordinador del partido oficialista Morena en la Cámara Baja.
El proyecto, una de las mayores apuestas del presidente Andrés Manuel López Obrador, también debe ser discutido en el Senado y al menos 17 congresos estatales, recordó Mier.
"Les insistimos a los propietarios y ejecutivos de empresas generadoras que participen en el debate", añadió.
La reforma, enviada al Congreso el pasado 1 de octubre, también contempla la desaparición de organismos reguladores y el monopolio estatal sobre la explotación de litio, indispensable para las baterías de autos eléctricos y nuevas tecnologías.
Tanto Estados Unidos como Canadá han expresado su inquietud sobre el potencial impacto de estos cambios en inversiones privadas norteamericanas, en el marco del tratado comercial T-MEC.
Sin embargo, López Obrador asegura que la reforma es respetuosa de ese acuerdo.
El anuncio de Mier llegó luego de que el miércoles el embajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, manifestara que Washington tiene "serias preocupaciones" sobre la iniciativa.
"Sostuve hoy importantes reuniones con el gobierno de México sobre la reforma energética", dijo Salazar en Twitter.
"Expresé serias preocupaciones de Estados Unidos. Nos comprometimos a continuar el diálogo sobre este crítico asunto en los próximos días", añadió.
En respuesta, el canciller mexicano, Marcelo Ebrad, anunció este jueves un nuevo encuentro con Salazar para que "tenga claro qué es y qué no es la reforma".
También, para "escuchar los planteamientos o preocupaciones que le han externado las empresas de origen norteamericano", añadió.
En una carta al embajador, varios congresistas estadounidenses manifestaron que la propuesta del gobierno mexicano discrimina a productores estadounidenses de energía, lo que a su juicio afecta el espíritu del T-MEC.
Para el analista político José Antonio Crespo, el gobierno de López Obrador amplió el plazo porque carece de los votos suficientes y buscaría seguir negociando con los partidos opositores, principalmente el PRI, que gobernó México durante 70 años hasta 2000.
"Seguramente que va a haber pláticas entre norteamericanos y el gobierno mexicano, pero también entre morenistas y priistas", comentó a la AFP.
Las críticas al proyecto también han llegado desde el Fondo Monetario Internacional (FMI), cuya economista en jefe, Gita Gopinath, advirtió el pasado 12 de octubre que marca un retroceso en las reformas que abrieron el sector a la iniciativa privada en 2013 y podría afectar la inversión.
Morena domina el Congreso bicameral, pero al ser una reforma constitucional se requieren los votos de dos tercios de los legisladores presentes, lo que obliga al oficialismo a negociar alianzas con la oposición.
Desde que asumió el poder, en diciembre de 2018, López Obrador se ha empeñado en reforzar el papel del Estado en el sector energético, lo que ha generado choques entre el gobierno y el sector empresarial.
Críticos de la reforma han señalado que la estatal Comisión Federal de Electricidad (CFE) regresaría a producir energía con combustóleo y carbón, altamente contaminantes, pero López Obrador exhibe los trabajos en marcha para modernizar unas 14 plantas hidroeléctricas de esa empresa.
Incluso, en una reciente carta enviada a su homólogo estadounidense, Joe Biden, el presidente mexicano enumeró otras medidas que su gobierno tomará para enfrentar el cambio climático.
Al leer la misiva este jueves, López Obrador dijo que su gobierno está comprometido con que al final de su mandato, en 2024, no se exportará petróleo crudo y habrá modernizado las seis refinerías del país para hacerlas más eficientes.
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FUENTE: AFP
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